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Episodio 39 // Los S.O.S. y el rock de la cárcel

Hace 50 años ocurrió “El Woodstockito”. El 1 de noviembre de 1970 tocaron Modulo 5, Apple Pie y los SOS, estos últimos los organizadores del festival y liderados por el carismático Rony de León. Días después, elementos de la policía judicial arrestaron a Rony y al resto de su banda. Los raparon. Los golpearon. Los torturaron. “Si siguen tocando esa música los matamos”, les dijeron. Sus últimos conciertos fueron en la Granja Penal Pavón.

-GUION- David de Gandarias: En Pavón, cuando llegamos, el jefe de Pavón pidió (…) no pidió, ordenó; el jefe era un prisionero, en Pavón y el jefe ordenó que no …


-GUION-

David de Gandarias: En Pavón, cuando llegamos, el jefe de Pavón pidió (…) no pidió, ordenó; el jefe era un prisionero, en Pavón y el jefe ordenó que no nos tocaran un pelo, porque él era un fan de nosotros. A él le encantaba la música que nosotros tocábamos.

Narración: Él es el músico, productor y compositor David de Gandarias. En 1970, con 18 años, era el baterista de la banda de rock psicodélico Los S.O.S. Y sí, escuchaste bien, Los S.O.S. estuvieron en la Granja Penal de Pavón.

David de Gandarias: Entonces viene y dice, “¿Dónde están los SOS?” “Son esos”, dice el director de la prisión, y un prisionero dice “Bienvenidos, muchá. No me les van a tocar un pelo. Me los ponen en buenos lugares y todo. Es mi grupo preferido”, (risas). Y entonces tuvimos suerte porque teníamos gente que nos quería.

Narración: Pero no todo era risas y rock. La captura de Los S.O.S, en diciembre de 1970, fue la cresta de la represión contra el movimiento hippie en Guatemala. Antes, la policía nacional ya había hecho redadas en los conciertos de Los S.O.S., había amenazado a sus integrantes —incluido su líder, el carismático Rony de León—, los habían perseguido y golpeado. Para los gobiernos militares de Julio César Méndez Montenegro y Carlos Arana Osorio, los rockeros, los hippies, los de pelo largo eran subversivos, el enemigo. Había que destruirlos.

Soy Alejandro García, periodista de Agencia Ocote y hoy te contaré sobre el movimiento hippie en Guatemala. Sobre Los S.O.S., uno de los grupos más reconocidos en Guatemala en esos años de cruenta represión. Sobre su vocalista, Rony de León. También del ya legendario Festival de la Avenida de las Américas, celebrado hace 50 años, donde participaron las mejores bandas del movimiento: Módulo 5, Apple Pie y claro, Los S.O.S. A los días, elementos de la policía judicial arrestaron a Rony y al resto de su banda. Los raparon. Los golpearon. Los torturaron. “Si siguen tocando esa música los matamos”, les dijeron. Sus últimos conciertos fueron en la Granja Penal Pavón. Y el movimiento hippie en Guatemala, terminó allí, en una prisión. Antes de que realmente empezara.

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Larry de León: Fijate mano que, lo primero que te cuento, que entre mi hermano y yo había una generación de edad, en años de diferencia. Aquel me llevaba 18 años a mi.

Narración: Él es Larimer de León. O Larry. Larry tiene 56 años y es el hermano menor de Rony de León, el vocalista de Los S.O.S. y que murió en 1997. Larry será nuestro guía (PAUSA). Larry nos cuenta que mediados de los sesenta Rony fue becado para terminar su bachillerato en Westmoreland High School, en Nueva York. Larry nació mientras su hermano estaba en Estados Unidos.

Larry de León: Pero cuando aquel regresó yo ya tenía meses y de plano en los primeros meses fue una pegazón inmediata porque desde que tengo memoria, desde que tenía unos tres años, cuatro, mi hermano ya me sacaba a chingar en su moto.

Narración: Según cuenta David de Gandarias, él y Rony tocaron primero en un grupo llamado Seneca y los cínicos. Eran la banda que amenizaba un bar llamado Tequila, dentro del desaparecido Restaurante Vittorio. Tocaron ahí por un par de años. Rony tocó con otras bandas. Estuvo en Las armónicas de oro, antes de formar Los S.O.S., en 1966, cuando Larry tenía apenas dos años.

Larry de León: Los SOS ensayaban aquí en la casa. Entonces yo me sentaba a chingar en la batería del David. Y me encantaba estar ahí, plish plish.

Narración: Los S.O.S. eran Rony de León, Jorge Jímenez, Jaime Chavarri y David de Gandarias. Tocaban algunas canciones originales. Pero su repertorio consistía mayormente de canciones famosas de la época. De Cream, Jimmy Hendrix; de los jóvenes músicos que eran la bandera del movimiento hippie en Estados Unidos e Inglaterra. En ese entonces las bandas guatemaltecas se limitaban a tocar en restaurantes, a “amenizar”. En el documental “Alternativa, la historia del rock”, el músico Luis Galich dice que en ese entonces los conciertos eran mal vistos. Pero…

Larry de León: Ya habían empezado a aparecer bandas como Plástico Pesado, Apple Pie, Modulo 5, La Compañía, verdad. La cuestión es que, se dio una oleada de grupos. Una oleada de bandas dentro del ámbito nacional.

Narración: Así sonaban Los S.O.S.

Larry de León: En ese momento me recuerdo del movimiento porque en la casa de ensayo (…) a mi me encantaba los amplificadores de bajo, que eran los más grandes, porque yo cabía adentro de esas mierdas. Entonces así andaba cuando subían las chivas al carro. Andaba yo ahí. Pa’ dentro del amplificador. Y así Jorge Jímenez me sacaba haciéndome cosquillas, mi hermano también. A veces ponían a tocar el bajo y para pegarme el susto, así el booomm. Y yo, “¡Puta!”Los toques en los que yo participé pudieron haber sido unos, tal vez, fácil unos 5, 6 toques, mano.

Narración: Pronto la banda empezó a tocar en restaurantes, al aire libre, en las entradas de los cines, antes de la función. En los Cines Capitol, Cine Capri, Cine Latino en la zona 5. Pero con su popularidad llegó también la represión. Larry cuenta que su hermano y Los S.O.S.  tocaban con frecuencia en el Cine Latino. Con las luces apagadas, mientras se proyectaba en la pantalla los dibujos animados de Sidney El Elefante, creado por el caricaturista Gene Deitch.

Larry de León: Me recuerdo que viendo esas caricaturas cabalmente y el gran olor a mota por todos lados, la mara: ja ja ja.

Narración: Cuenta Larry que esa caricatura lo hipnotizaba. Veía a Sidney huyendo de ratones, hablando con leones y apenas visible a través del halo pálido del humo de marihuana.

Larry de León: Tocaba la banda en ese momento con la caricatura detrás y silenciada. En mute. Entonces escuchabas el musicón y la caricatura echando verga. De repente pum se para la caricatura. Flum, encienden la luz. Plun apagan el equipo. Puta, mano, cuando vemos, yo (…) en ese momento ya estoy sintiendo que la chava, la traida de mi hermano me está levantando del asiento y vienen entrando unos pisados uniformados con el traje azul, típico oscuro de Pájaro Azul, va. ¿Me entendés?

Narración: Pájaro Azul, les llama Larry. Los comandos especiales de la policía de los años sesenta y setenta, se conducían en camionetas azules marca Blue Bird. De ahí el nombre.

Larry de León: Y se estaban metiendo en los pasillos, mano y cuando vimos yo todavía alcancé a ver que ya les estaban cayendo a aquellos en el escenario y los estaban de una vez agarrando y empezando a agarrar a garrotazos. Y esa vez salimos, mano y puta vimos dos buses Pájaro Azul, parqueados afuera, va, vos. Con otro montón de policías y empezando a enchachar a los pisados. “¡súbanse! Que la gran puta” y pum, patín y garrote (gruñidos).

Narración: Larry no recuerda si esavez su hermano terminó preso. Maco Luna en su libro “Sonrock chapín”, cuenta también de estas redadas. Maco conformaba el grupo de rock Cuerpo y Alma y cuenta que él y otros músicos, luego de una redada como la del Cine Latino, en donde agarraron a todos los peludos, pasaron cinco días en la cárcel. ¿Los cargos?

Maco Luna: Estábamos ahí acusados de perversión de menores, de trata de blancas, tenencia y consumo de marihuana.

Narración: Los policías se burlaban de ellos.

Maco Luna: También nos tomaron fotos. “Vénganse los vamos a retratar nuestros queridos delincuentes”, nos decían. “Vénganse marihuanos, ustedes, hoy les toca tocar piano”, decían y nos llevaron a poner todas las huellas digitales. A algún otro le pusieron una capucha ahí con gamezán.

Narración: Era una tortura común de la época. Consistía en rociar gamezán, un tipo de insecticida, en una capucha de tela y ponérsela a los detenidos. Los sofocaban con el veneno.

Maco Luna: Pero al final salimos por falta de mérito.

Narración: Los S.O.S. y Cuerpo y Alma siguieron tocando; el movimiento continuó.

Larry de León: Los estaban invitando a los programas, de fulano y la variedad en canal tal, de sutano. Para una navidad, aquellos después de presentarse en un programa de Canal de 3, como Los SOS, con trajes hasta de lentejuelas, ¡calculá! Puta, las cámaras y los trajes de lentejuelas, va de brillar por todos lados y la gran puta.

Narración: David de Gandarias recuerda:

David de Gandarias: Hicimos muchos conciertos en muchos lugares y era un éxito extraordinario. Tocamos en El Salvador, en Honduras. Entonces hubo este boom. Y poco a poco empezando a tocar delante de ellos empezamos a tener un peso dentro de la juventud de ese tiempo.

Narración: Y llegó el sábado 1 de noviembre de 1970. En esta fecha se celebró el Festival Avenida de las Américas, conocido después como el Woodstockito, en honor al mítico concierto de tres días Woodstock, celebrado en Estados Unidos, un año antes y donde tocaron ya legendarios músicos como Joan Baez, Carlos Santana, Creedence, The Who y Jimi Hendrix; fue, pues, la cúspide del movimiento hippie y la música en los años sesenta. El Woodstockito, prometía ser el concierto más importante del movimiento rockero en Guatemala. Cinco bandas iban a tocar, gratis. Módulo 5, La Compañía, Los Prince, Los S.O.S. y Apple Pie, a quienes escuchan con “Venus”, una canción de los holandeses Shocking Blue. Larry, con apenas cinco años y meses, también estuvo ahí.

Larry de León: Desde temprano empezaron, mano.

Narración: El concierto fue en la ahora Plaza Juan Pablo II.

Larry de León: Yo me recuerdo que, ya llegando ahí, aún no habían llegado los demás, no estaban las chivas todavía en su lugar. Era muy temprano en la mañana. Yo me puse a caminar en el borde la (…) de ese como muro que está atrás del monumento, ¿va? Pero mirá mano, me recuerdo haber visto eso ahí y haber sentido el silencio de esa hora de un (…) porque fue día domingo, si no estoy mal. O sábado. Porque había una tranquilidad en el lugar, mano, de ahuevo. Una onda, así como que uffff. El silencio de una mañana tempranera. Cuando yo ya sentí, mano, ya estaban listos a echar verga.

Narración: La revista La Semana registra que asistieron unas tres mil personas. Larry y David apuntan que pudieron ser más de cinco mil. Las fotos que conserva Larry, de medios locales, muestran hombres y mujeres con el pelo largo y lentes de sol, con sombreros. Algunos con camisetas con flequillos largos y morrales. Por supuesto, también llegó la policía (PAUSA). Todo pudo terminar antes de empezar.

David de Gandarias: Ah, fue precioso. Porque (…) viene estos y rodean y tienen, algunos cientos de policías, va, algunos cientos porque para rodear la plaza se necesitan al menos unos 200 que rodeaban la plaza y todo y llegaron con estos buses azules, como siempre a decir, “Esto está prohibido”, viene un policía y con la (…) con su sirena y todo. Viene este y dice, “Este concierto se prohíbe porque está fuera de la ley”.

Narración: Más después del corte.

***Pausa Radio Ocote***

Narración: El 1 de noviembre de 1970, entre tres y cinco mil personas asistieron al llamado Festival Avenida de las Américas, para ver tocar, gratis, a Los S.O.S. y otras cuatro bandas de rock guatemalteco. Antes de empezar, un policía se acercó a la tarima…

David de Gandarias: A decir, “Esto está prohibido”, viene un policía y con la (…) con su sirena y todo.“Este concierto se prohíbe porque está fuera de la ley”.

Narración: Una foto publicada en La Semana retrató el hecho. Se ve al policía, en blanco y negro, con lentes oscuros y entre la gente, señalando furioso al escenario. Rony de León lo observa. El vocalista está vestido de chaleco, camisa de manga larga y pantalones holgados. Está de barba y tiene la cubierta del bombo de la batería aún bajo el brazo.

David de Gandarias: Entonces Rony agarra el micrófono y dice, “Señor policía, quiero que venga aquí, aquí tenemos el permiso de gobernación”, porque él había ido a gobernación a sacar un permiso para hacer el concierto. Dice, “Aquí está, el permiso firmado por la gobernación de Guatemala”, y todo. Y entonces el policía viene y sube al escenario. Llega y lee la cosa.

Narración: Mientras, cientos de policías rodeaban la plaza listos para apresar a los peludos.

David de Gandarias: Y la lee y se va. Agacha la cabeza. Y toda la gente diciendo, “¡Hijo de la gran puta! ¡Come mie…!” Era una chifladera.

Narración: Al medio día, empezó entonces el concierto. Módulo 5 abrió con In-A-Gadda-Da-Vida de Iron Butterfly.

Maco Luna: Sí, nosotros los de Cuerpo y Alma fuimos como público, porque fíjate que nuestra banda se acababa de formar.

Narración: Escuchan de nuevo a Maco Luna, vocalista de Cuerpo y Alma.

Maco Luna: Todavía no teníamos el rodaje necesario como para estar ahí, verdad. Entonces, el Módulo 5, el Apple Pie y los SOS, aquellos ya habían grabado.

Narración: Cuenta Maco, y lo cito, que la gente “se comportó con paz y amor”. En las fotos de La Semana, disponibles también en la página de Facebook de Los S.O.S., vemos a la gente sentada en el suelo, sonriendo. Algunos, los de atrás, acaso los que llegaron tarde, de pie, viendo, inmóviles a los rockeros. Sonríen, aplauden y fuman, muchos fuman, fuman mucho.

Maco Luna: Ahí se fumaba mota, pero toda la gente tranquila, ¿oiste? No bailaba, ni cantaba. Solo escuchaba y aplaudía.

Larry de León: A por supuesto, en su mayoría quedaron extasiados escuchando el musicón porque (…) bien pedos. La mara. Se podían bien pedos ahí. Las chavas (…) bien en su onda, bien tranquilo todo…no había mala vibra

Narración: Y así, canciones de Grand Funk, de Santana, canciones de Tierra Rara.

David de Gandarias: Por cierto, ese día no tocamos ningún cover.

Narración: Los S.O.S., los organizadores, cerraron el festival.

David de Gandarias: Pues yo (…) digamos ah, la pasé bien. Para nosotros fue una realización magnífica, digamos, el hecho de ver tanta gente. Era, ¡puta! Era genial. Ver miles delante tuya y era por que vos había convocado y que iban a llegar ahí a oírte. Era toda esta juventud chapina de nuestro tiempo. Precioso. Era una mañana preciosa de esas despejadas, con este gran sol. Lindísimo.

Narración: Jorge Palmieri, para La Semana escribió: “Ni un solo signo de violencia, ni de agresividad partió de ellos. El ambiente fue, más bien, de cordial camaradería”. El poeta y dramaturgo Manuel José Arce escribió, también para La Semana, que, “Su actitud de rechazo a las formas no podrá ser tildada de delictiva. Esos tres mil jóvenes no le hacen mal a nadie. No participan en violencia”. Pero no todos pensaron así.

David de Gandarias: Si tenés un grupo que sin publicidad. Solo con una radio que diga que vas a hacer un festival, no fue —la Prensa Libre no sacó nada, nadie sacó nada— solo con el anuncio de esa radio juntás más de cinco mil gentes, cuando sucedió esa mierda los militares cerotes se asustaron. “¡Puta! Cómo van a juntar tanta gente estos, cómo es eso”. Y eso para el régimen militar era, “Subversión de estos peludos, marihuanos, hijos de puta”.

Narración: Los textos de la revista La Semana, que dirigía Jorge Palmieri, se publicaron el 19 de noviembre. Dos semanas después del concierto.

Larry de León: Se acercaba la época navideña, el reportaje los había hecho célebres y la gran puta. Tenían mucho más chance. Aquellos estuvieron constantes en sus toques, seguían tocando en bares, en la noche, había toque aquí, había toque allá, mi hermano sus fines de semana eran de puro rollo, iba y venía

Narración: El sábado 12 de diciembre los papás de Larry y Rony, y sus hermanas, estaban fuera, haciendo compras. En casa solo estaba Rony, durmiendo en su cuarto, Larry, jugando a las escondidas con sus amigos y la empleada doméstica.

Larry de León: De repente se oyen somatón (toc toc toc) la puerta, va. Solo se oye que abre la puerta, plum la somata y pega el grito “¡Escondanse!” y entra corriendo hasta el fondo de la casa, hasta el patio, mano.

Narración: Larry vio todo desde su escondite: detrás de una planta.

Larry de León: Mirá mano, otra vez somataron la puerta, con más fuerza (toc toc toc). Y salgo yo de mi escondite a abrir la puerta. Como la puerta era de madera y no tenía ventana, yo no sabía ni a quién putas le estaba abriendo, mano. Y cuando miro a un pisado tal vez mediría un metro setenta, lo miraba como un gigante, gordo, color moreno. Con un tacuche poliéster negro, corbata blanca, pelón, gordo. Y al momento que abro la puerta se da la vuelta y se saca de la sobaquera del lado izquierdo de su tacuche, una escuadra y me la pone en la frente cargada. Yo solo siento el frío del cañón en mi frente y no sé qué está pasando, mano. Y me dice el pisado, “¿Dónde está tu hermano?” me dice. Yo así como que “Ah, eh…” y le señalo con mi mano.

Narración: Detrás del primer policía, iba otro.

Larry de León: El pisado era moreno, chaparro de bigote con el pelo así envaselinado, peinado para atrás y con cicatrices en la cara, mano. Y cuando da tres pasos adelante el cerote que iba adelante, el que me apuntó a mi, mira el título universitario de mi papá, de economista de la San Carlos Y con el arma me hace así el gesto de, “Y, ¿quién es ese?”, va, “Y, ¿ese quién es?”. “Mi papá”, le digo yo. “Comunista, ijueputa”, le dice el poli, mano.

Narración: Larry retrocedió, viendo cómo los policías se acercaban al cuarto de su hermano.

Larry de León: Y el momento que el cerote tenía la puerta de mi hermano enfrente, de un patín la abrió así al vergazo. ¡BLOC! Puta, yo me alcancé a ver mi hermano todavía tirado boca abajo.Se le puso enfrente, le tiró el pantalón a la cara, los agarró de la greña y lo levantó así haciéndole la nuca para atrás, va, mano. “¡Levantate subversivo ijuelagranputa! ¡Te vas a ir a la cárcel!”. Y mi hermano voltea a ver y me dice “¡Corré, mi hermanito! ¡Corré!”.

Narración: Larry llegó hasta el patio. La empleada doméstica lo cargó y lo pasó a la casa de al lado, donde ya estaban sus amigos, igual de asustados. Larry corrió al frente de la casa y desde la sala vio cómo los policías sacaban a su hermano, sin camisa y descalzo.

Larry de León: Mientras le están dando de cachazos en la cabeza. Pero a vergazos los subieron a la Bronco y se lo llevaron. Hasta ahí supe de mi hermano. Hasta que lo volví a ver ya cuando estaba en Pavón.

Narración: Ese mismo día fueron capturados José Jop, Jaime Chavarri y David de Gandarias, el resto de Los S.O.S. Armando Fong, guitarrista del grupo, logró escaparse. Los llevaron a todos al Palacio de la Policía, en la 7ª Avenida y 14 calle.

David de Gandarias: Es muy difícil que entender esa cosa de la tortura porque eso te determina totalmente en tu vida.

Narración: Dentro del Palacio de la Policía los raparon.

David de Gandarias: Y ahí, digamos, había unos sótanos que van abajo, que dan para abajo, donde los torturan a uno. Directamente nos llevan, primero, nos putean, de qué están haciendo. Lo que sí recuerdo que cuando me torturaban, me dijeron que, ya no tenía que tocar. Me preguntaban si tenía que ver con la guerrilla, “Vos sos guerrilero, cerote. Sos un (risas) (…)”.Pero, digamos que cuando te torturan, te torturan solo.

Narración: David describe con una precisión escalofriante, las sesiones de tortura. Golpes, con mangueras; insultos, gritos, amenazas, más golpes y, claro, capuchas de gamezán. Recordemos, esto fue apenas 10 años después que iniciara el conflicto armado en Guatemala. En los años antes de la captura de Los S.O.S., los gobiernos militares ya habían torturado y asesinado a otras figuras como el poeta Otto René Castillo y la activista Rogelia Cruz. En la misma edición de La Semana donde se publicaron las reseñas del Woodstockito, hay una carta que hace alusión a la desaparición del poeta Roberto Obregón, desaparecido el 6 de julio de ese mismo año. El gobierno, el ejército y la policía tenían los ojos puestos en la juventud creadora, rebelde. 

David de Gandarias: Teníamos doce. Doce causas por las cuales nos acusaban. La primera era atentado contra el Estado, segundo era intento de secuestro, tercera era tráfico y consumo de estupefacientes. Etc. Etc. Etc. Por lo menos estuvimos un par de días. Después nos fuimos a Pavón

Narración: “Íbamos en una mansedumbre del sufrimiento”, cuenta David. “Habíamos aceptado el sufrimiento y la marginación”, añade.

David de Gandarias: En Pavón, cuando llegamos, el jefe de Pavón pidió (…) no pidió, ordenó; el jefe era un prisionero, en Pavón. Entonces viene y dice, “¿Dónde están los SOS?” “Son esos”, dice el director de la prisión, y un prisionero dice “Bienvenidos, muchá. No me les van a tocar un pelo. Me los ponen en buenos lugares y todo. Es mi grupo preferido”, (risas). Y este, el jefe de la prisión, dice, “¿Qué quieren, muchá?” Estos (…) Entonces Rony viene y dice, “Mirá, vos, traenos nuestros instrumentos, va. Así nosotros tocamos”.

Larry de León: Vamos al momento de la visita.

Narración: Afuera llovía. Cuenta Larry que un tío, en su taxi, los llevó hasta Pavón, en Fraijanes.

Larry de León: Íbamos mis dos hermanas, las que no estaban casadas, mi mamá y yo. Mi mamá cargándome a mi en brazos, va, vos. En el pasillo que yo tenía a la vista veo que viene un grupo de gente, fíjate, mano. Y al frente venían cuatro pisados rapados. Fueron acercándose, fueron acercándose.

Narración: La mamá de Larry y sus hermanas corrieron hacia los pelones. Larry no entendía.

Larry de León: Y abrazaron al que estaba en medio de esos pelones que era mi hermano y mi hermano se me quedaba viendo, yo no lo reconocía. Yo no lo había visto sin pelo y sin lentes. Entonces me dijo, “Brother, brothercito, soy yo”, me dijo, “soy yo, soy tu hermano”. ¡Puta! Cuando supe quién era me le tiré encima, mira, mano. Y lo abracé al pisado. Ah. Y él cargándome a mi le dijo a mi mamá, “Mire mama, hágame el favor. Conseguimos autorización para tocar aquí. Ya no vamos a poder tocar afuera. Si lo hacemos nos matan”.

Narración: El 20 de diciembre de 1970 Los S.O.S. iniciaron su última serie de conciertos, en Pavón. Tocaron todos los días, en una especie de auditorio, según cuenta David. “Los presos felices”, cuenta el baterista.            

Larry de León: Tocaron en sus posadas, hicieron sus toques. Hasta de plano la madrugada del 1 de enero. Ahí se acabó la historia de Los S.O.S., viejo.

Narración: Los S.O.S. fueron José Jop, Jaime Chavarri, Jorge Jímenez, Armando Fong, David de Gandarias y Rony de León. De los seis solo David y Rony continuaron en la música. En 1983 David ingresó al Conservatorio Gioacchino Possini y estudió en la Universidad de Padua, Italia. Fue director de Musicartes, una asociación sin fines de lucro de músicos para gestionar los derechos de autor en Guatemala. Luego de Los S.O.S. Rony de León integró otras bandas con más bajo perfil. Ellas fueron Xibalbá, Xzot, Liverpool y Por Siempre. En 1994, Rony, junto a su banda Liverpool, abrió el festival ¡Libertad Expresión Ya! Tres años después, el 17 de noviembre de 1997, Rony fue asesinado en la puerta de su casa.

Créditos

Investigación: Alejandro García

Guión: Alejandro García

Edición de guion: Alejandra Gutiérrez Valdizán

Locución: Alejandro García

Montaje y diseño sonoro: José Monterroso

Ilustración: Maritza Ponciano

Música: Juancarlos Barrios

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Alejandro García Escobar

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