SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

 La procesión de la basura

El 24 de octubre de 2022 un grupo de habitantes de San Pedro La Laguna protestó de manera singular en la Ciudad de Guatemala. En «La procesión de la basura», como la llamaron, llevaron desechos plásticos desde el lago Atitlán y los depositaron frente a la Cámara de Industria. En este municipio llevan años liderando iniciativas para eliminar la basura y la contaminación del lago. Una acción colectiva a contrarreloj que, a pesar de los esfuerzos, no logra resolver el problema.

Este es un episodio de podcast. Para escucharlo, dale play al enlace de abajo: Explora aquí la fotogalería de Carlos Alonzo: Si quieres leer la transcripción de este episodio, la …


Este es un episodio de podcast. Para escucharlo, dale play al enlace de abajo:


Explora aquí la fotogalería de Carlos Alonzo:


Si quieres leer la transcripción de este episodio, la dejamos aquí:


Narradora: En octubre de 2022, unas 100 personas llegaron a manifestar a Ciudad de Guatemala. No fue una acción usual.

Mujeres y hombres llevaban canastas sobre sus cabezas y sostenían costales llenos de basura. Botellas plásticas, vasos de duroport, bolsas, pajillas…. Desechos que habían recolectado el fin de semana anterior  en las playas de su municipio, San Pedro la Laguna, a orillas del lago Atitlán. A esa manifestación la llamaron «La procesión de la basura».

Caminaron por la transitada Avenida de la Reforma, y  se detuvieron al final, frente al edificio de la Cámara de la Industria, la institución que agremia a miembros del sector industrial de Guatemala. 

Bajaron sus canastas y costales, sacaron la basura y la arrojaron frente a la puerta del edificio. Algunas mujeres lanzaron botellas y envases plásticos contra la puerta principal del edificio. Luego, siguieron su recorrido para  terminar en el Congreso. Frente al portón de madera, custodiado por agentes de la Policía Nacional Civil, los pobladores de San Pedro volcaron los canastos y costales llenos de basura.  

En el megáfono sonaba fuerte: «Tu industria, tu basura».

Y sí, la acción provocó conversaciones en redes sociales. Sobre quiénes son los responsables de la contaminación y quiénes deberían hacerse cargo. Pero ¿qué llevó a los pobladores de San Pedro a recolectar la basura y llevarla a 175 kilómetros, a Ciudad de Guatemala?  

Soy María Olga Domínguez Ogaldes, periodista de Ocote, y en este episodio de Radio Ocote Podcast te contaré qué fue lo que originó esta protesta de los pobladores de San Pedro la Laguna y cómo tratan de evitar, a contracorriente, que el lago Atitlán se siga contaminando.

***

Narradora: Llegamos cinco semanas después de la manifestación a San Pedro la Laguna.  Un poblado de calles empinadas y callejones estrechos, la mayoría de personas anda a pie. En la zona más cercana a la playa hay restaurantes, bares y hoteles, la mayoría con vistas al lago. 

Los tuc tucs y las motos se apoderan de las calles en San Pedro,  son medios de transporte alternativos para desplazarse con más rapidez dentro del municipio. Cerca del embarcadero, que es donde se toman las lanchas para otros poblados aledaños al lago, hay bullicio y vendedores ambulantes de artesanías. 

Las paredes de San Pedro están repletas de coloridos murales de artistas locales. Uno de los elementos más retratados son los colibrís y la palabra tz’unun. En tz’utujil, el idioma de este territorio, tz’unun significa colibrí o colibrí de agua. 

Me encuentro en el parque central con Nancy González. Nancy es una mujer maya tz’utujil. Tiene 33 años y es coordinadora del colectivo Comunidad Tz’unun Ya’, una organización que dedicada al cuidado del ambiente en los cuatro cantones del municipio de San Pedro la Laguna. El colectivo coordinó, junto a mujeres de San Pedro, la «Procesión de la basura» el 24 de octubre de 2022. 

Nancy González: Nos empezamos a reunir alrededor del tema del lago porque en el 2017 se inició con una campaña de socialización de un proyecto denominado mega recolector, en el que las intenciones de una asociación privada denominada Amigos del Lago era lograr el trasvase de las aguas del lago. Entonces esto nos empezó a alertar a nosotros.

Narradora: El mega colector del que habla Nancy es un proyecto que pretendía llevar las aguas residuales, o aguas grises, fuera del lago. Según un artículo de Plaza Pública este proyecto se pensó como una red de tubería subacuática. 

Los tubos recolectarían  las aguas grises de cada poblado y las trasladarían a San Lucas Tolimán, al extremo sur del lago. Según el proyecto, esas aguas se desviarían hacía la bocacosta para tratarlas. 

El proyecto sería costoso, sin embargo, podría autosostenerse con subproductos como energía de hidroeléctricas, venta de gas metano y venta de las aguas tratadas para riego de plantaciones. 

Así lo explicó José Toriello, el presidente de la Asociación que presento el proyecto:  Amigos del Lago a Plaza Pública en el 2020 

Prensa Comunitaria también abordó el tema; en un reportaje señalaba que era la comercialización de energía, gas y agua la que preocupaba a los pobladores de la cuenca del lago. 

Otra de las alertas era que el proyecto era impulsado por la asociación Amigos del lago Atitlán, una organización fundada en 1990 por personas que vivían en chalets alrededor del lago, pero las comunidades que viven ahí no eran tomadas en cuenta.

Pobladores de los municipios alrededor del lago comenzaron a analizar este proyecto y mostraron su desacuerdo.

Nancy González: Cuando nosotros nos dimos cuenta los intereses mercantilistas detrás de este proyecto nos dimos cuenta que no, no era bueno ni para la vida del lago, ni para la vida de todos los pobladores que vivimos en la cuenca del lago. Este proyecto busca la mercantilización de los servicios de agua y saneamiento. A raíz de eso, nosotros interpusimos una acción de amparo en la Corte de Constitucionalidad porque en ningún momento se nos había consultado como población indígena.

Narradora: La Procesión de la basura ha sido una de las acciones más visibles  del colectivo Tz’unun Ya’, pero los pobladores en San Pedro La Laguna llevan años trabajando para reducir la contaminación en la comunidad y en el lago. 

Nancy recuerda que desde pequeña le enseñaron a cuidar del lago, sin embargo fue en el 2009, con la aparición de la cianobacteria, que la alerta se encendió, y la población supo que debía hacer algo más. 

Las cianobacterias o algas verdeazules son organismos que están presentes en los lagos, mares y ríos. La OMS explica que existen algunas especies que liberan toxinas y pueden llegar a ser un problema para la salud y el ambiente.

Nancy González: Pero cuando se empezó a investigar el problema del agua era bastante complejo, era ecosistémico, también pasaba por el tema de la democracia porque pasaba por tema de tomas de decisiones; pasaba por cuestiones políticas,

Narradora: Tenemos que pensar en algo: el lago Atitlán es una fuente de recursos para las poblaciones de la ribera. Viven de la pesca, del turismo, y se abastecen del agua  para la agricultura y para el consumo. 

Pero, para la población indígena de San Pedro y de los municipios, el lago es mucho más.  Josué Chavajay, sociólogo y miembro del colectivo Comunidad Tz’unun Ya’ lo explica:

Josué Chavajay: Es bien interesante eso cuando uno se pone a pensar que el lago y los volcanes pues tienen todo un misticismo alrededor… Al juntarse es cuando se generan la vida, se generan los peces, generan los patos, generan los cangrejos, se generan todas las especies que de él dependen. Y lo mismo pasa con nosotros. Lo mismo pasa, porque el lago te genera unos vínculos, te genera una identidad y una estrechez de relación con el lago.

No tengo duda de que nuestros pueblos incluso se organizaron alrededor del lago. Nuestro sistema de organización comunitaria en sus orígenes fue alrededor del lago.

Narradora: De ahí, del valor económico, ambiental y social que le da la comunidad al lago es que surge la necesidad de protegerlo.

En  2016, la Municipalidad de San Pedro la Laguna tomó una decisión: prohibir el plástico de un solo uso y el poliestireno expandido  conocido en Guatemala como duroport. 

Luego de charlas sobre educación ambiental en escuelas y campañas locales sobre la cantidad de plástico que llegaba a las orillas del lago; organizaciones, colectivos, representantes de los Consejos Comunitarios decidieron que lo mejor era eliminar este material del consumo diario.  

El acuerdo municipal 111-2016 colocó a San Pedro la Laguna como el primer municipio de Guatemala libre de este tipo de plásticos. Esta medida fue aplaudida por ambientalistas, pero también cuestionada, especialmente por empresarios que producen y exportan plástico.      

En un artículo publicado por Soy502 en enero de 2017, el entonces presidente de la comisión de plásticos de la Asociación Guatemalteca de Exportadores, Luis Urrutia, expresó su desacuerdo con la iniciativa del municipio. Comentó que esta no era la mejor solución, y que se debía tomar una vía de educación en temas de manejo de residuos.

Entonces, la Cámara de la Industria presentó un recurso de inconstitucionalidad contra este acuerdo, pero la Corte de Constitucionalidad lo rechazó. Hasta ahora, el acuerdo que prohíbe el plástico y elementos de duroport sigue vigente.

Cuando el acuerdo se puso en marcha, los comercios encontraron soluciones diferentes para no usar duroport o bolsas plásticas. Las carnicerías envolvían sus productos en hojas de plátano, las tortillerías en papel y los restaurantes ya no ofrecían pajillas. 

Pero, sostener la iniciativa no ha sido difícil. Al llegar la pandemia el uso del plástico incrementó. Los negocios retomaron las bolsas y platos desechables, especialmente para hacer entregas a domicilio. 

Ahora que las medidas sanitarias cambiaron, Nancy y Josué explican que la población ha ido retomando lentamente el no usar plástico. Te cuento más de esto después de la pausa.

***Pausa Radio Ocote****

Narradora: Además de la eliminación del plástico de un solo uso, los pobladores en San Pedro clasifican y separan su basura desde. Esta iniciativa llegó desde hace más de diez años. 

Josué Chavajay: Hemos logrado avanzar bastante en el manejo de nuestra basura. Creo que se han logrado ciertos cambios culturales en San Pedro, y no es lisonja para mi pueblo, todo lo contrario, son aplausos porque me atrevo a decir que la mayoría clasifica su basura. 

Narradora: Los pobladores de San Pedro la Laguna separan su basura en tres: orgánico, que es dónde van las cáscaras de frutas, verduras y todo lo que se pueda compostar; lo inorgánico inerte, que es la basura que ya no se puede usar; y por último todo lo reciclable como el vidrio y el cartón.

El primer concejal municipal, Domingo Tuch, explica cómo funciona el tren de aseo, que es como ellos le llaman a las flotas municipales que recogen la basura ya separada:

Domingo Tuch: Ahora los días lunes se tocan dos cantones, el martes otros dos cantones, el miércoles todo el municipio, pero solo los reciclable. Por ejemplo, dígase cartón… El jueves nuevamente el que se tocó el lunes, el viernes en la segunda parte de los otros dos cantones. Entonces, en fin, de esa manera, hemos coordinado con la población… 

Narradora: Por cada costal de basura que producen, los pobladores deben pagar un quetzal y se genera un recibo, explica el concejal. Domingo Tuch expone que este servicio cuenta con un subsidio en el que la municipalidad absorbe alrededor del 80 por ciento del costo de la recolección. 

En la planta de tratamiento de la Municipalidad  con los residuos orgánicos se produce abono que luego se entrega a los campesinos o pobladores que lo necesiten. El cartón y el vidrio lo reciclan y lo venden. Todo lo que no entra en estos rubros lo llevan al relleno sanitario de la planta. 

Débora Quiacain es integrante del Consejo Comunitario de Desarrollo de San Pedro la Laguna y del colectivo comunidad Tz’unun Ya’. Explica que los esfuerzos para hacerse cargo de la basura y mantener el municipio y el lago limpios han sido colectivos.

Débora Quiacain: Ha sido una ardua experiencia y labor que se ha tenido a nivel comunitario, iniciando con la concientización de separar la basura de lo orgánico y lo inorgánico y  reciclar seguidamente con el proceso de recolección de basura por parte de la Municipalidad, en esas tres facetas, y el convenio 111-2016 que prohíbe la bolsa plástica, pajilla y duroport.

Narradora: A pesar de las iniciativas y esfuerzos el problema de la basura aún no se ha logrado resolver, pero en San Pedro la Laguna hay personas que no desisten. 

Desde hace más de 10 años varios grupos de mujeres se reúnen a las orillas del lago Atitlán para recoger la basura que llega al lago. Se distribuyen en varios puntos, cada grupo intenta abarcar un mínimo de 20 metros de playa. Son 13 grupos en total más o menos 100 mujeres. Nancy, como parte del colectivo Tznun’ Ya’ , coordina las jornadas de limpieza. 

***

Son las dos de la tarde  de un sábado. Se reúnen en la hora en la que el sol es menos fuerte. Hay ocho mujeres, un hombre, dos niñas y dos niños. Los niños están sentados en un cayuco a unos cuantos metros de la orilla, ellos son los  encargados de  sacar las algas que hacen que el agua tome un color verdoso, y que son alimento para la cianobacteria. 

Conchita Batzin: Mi nombre es Conchita Batzin, soy de aquí de San Pedro de La Laguna.

Shenny González: Mi nombre es Shenny González tengo 32 años. Soy originaria de San Pedro la Laguna.

Juana Juárez: Mi nombre es Juana Delgado Juárez y tengo 27 años.

Petrona Chavajay: Petrona Chavajay, tengo 15 años. Estoy muy orgullosa de limpiar el lago Atitlán.

Narradora: Conchita, Shenny, Juana y Petrona son algunas de las mujeres que se reúnen a limpiar el lago. Hoy, a finales de noviembre de 2022, se juntaron para otra jornada de limpieza. Se agachan para recoger tapitas de botellas, bolsas, restos de plástico, botes de agroquímicos. Esto puede llegar a ser peligroso ya que no todas cuentan con un equipo como guantes para recoger ese tipo de desechos.

No es tarea fácil, en la orilla las mujeres tiran con fuerza una especie de gancho. Cuando logran sacar las algas, las cortan con machete y las colocan en costales. El grupo recoge tapitas, bolsas y botellas plásticas. En los pocos metros que han limpiado, lo que más han encontrado son pajillas, cubiertos plásticos y envases. 

Es mucha basura y ante esto ellas mismas deciden limpiar y autogestionar las jornadas de limpieza, todo lo que recogen lo colocan en costales que luego la municipalidad recoge. Débora Quiacain, a quien escuchaste antes, nos cuenta más.

Débora Quiacain: Son 13 comités de mujeres organizadas, que tienen como esta resistencia, de manera pacífica, la llamo yo, en cuanto a sacar la basura, sacar esos plásticos y que no se conviertan en microplásticos a la hora de degradarse dentro del agua, y evitar la contaminación.

***

Conchita Batzin: Para nosotros desde nuestras abuelas y abuelos, el lago es sagrado y es un ser vivo y merece respeto… es la abuela lago y merece mucho respeto y también hay que cuidarla. La basura para el lago es algo que ofende y lástima porque el lago está pidiendo auxilio. Entonces con esta basura que le llega, pues pide respiración, pide auxilio y pide a que le apoyemos a que le ayudemos a salvarlo.

Narradora: Los grupos se reúnen una vez al mes en fin de semana para recoger basura y limpiar los escasos metros de playa que hay en San Pedro la Laguna. Pero en ciertas épocas del año el trabajo se complica, sobre todo cuando hay más turismo como en Semana Santa, Navidad o Año Nuevo.

Shenny González: Mucha gente acá más, pienso yo, que gente de afuera, vienen acá, vienen a visitar lo que es el lago y vienen a consumir o algo y dejan tirada la basura en la orilla del lago. Pero el problema es que ellos no piensan en el futuro. ¿Qué quiere decir? Que nuestros hijos, porque así como a nuestra edad nosotros ya vivimos ya, ya vimos la vida, pero aún los hijos faltan. Entonces, lamentablemente, no pensamos en nuestras generaciones. Solo pensamos en nosotros mismos.

Narradora: Aunque no pierden el ánimo, también muestran frustración. El problema, dicen, es que la basura no se acaba y siempre hay más por recoger. 

El uso de plástico en el mundo se ha convertido en un serio problema. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el consumo de plástico se ha cuadriplicado en los últimos 30 años. 

Además de todo ese plástico que ya se consume, el 22% no logra pasar por los sistemas de gestión correctos y termina en basureros clandestinos, que se queman a cielo abierto o llega a los mares y ríos, ahí se degradan y se convierten en microplásticos, que son nocivos para el ambiente y la salud de los humanos. 

En el 2018, la bióloga de la Universidad del Valle, Ninoshka López, presentó una investigación sobre microplásticos en el lago de Atitlán en la que reveló que el lago está contaminado en un 70% llegando a encontrar 128,763 partículas por kilómetro cuadrado. 

El plástico llega a las orillas y las mujeres en San Pedro hacen todo lo que pueden para recogerla. Pero no es suficiente. 

Josué Chavajay: ¿Quién nos da derecho a nosotros para hacerle eso a la naturaleza e irrumpirla de esa forma? ¿Qué me da derecho a mí de venir e ir a ponerles un basurero por más limpio que sea a las aves, a los animales? ¿Quién?

Narradora: Esa frustración fue la que hizo que, en octubre de 2022 los vecinos de San Pedro La Laguna decidieron juntar toda esa basura que recolectaron en una jornada de limpieza y llevarla a la capital.

Querían que se supiera lo que está pasando en el lago. Cómo cada mes, en cada jornada, los trece grupos recolectan entre 50 y 65 costales de basura en las orillas de las playas de San Pedro. Así que el 24 de octubre de 2022 concretaron la idea que venían cuajando desde hacía dos años.

Nancy González: Inicialmente la idea era irnos 40 personas, Así, irnos, cuarenta y todo, pero se nos desbordó y al final fuimos casi las 100 personas. Ah, yo sentí una enorme alegría, pues, ver a estas mujeres y que se escuchara la voz de estas mujeres… Ellas están tan empoderadas… Ellas tienen la conciencia. Aquí nadie les ha dicho: «Ustedes tienen que hacer esto». Ellas nos están enseñando cómo cuidar del lago y de todo nuestro entorno natural.

Narradora: El destino de la protesta, de la procesión de la basura, era claro. La Cámara de la Industria de Guatemala. Le pregunté a Nancy por qué y no dudó en la respuesta:

Nancy González: ¿Por qué nosotros tenemos que seguir levantando y tratando la basura de estas grandes empresas?

Narradora: Conchita Batzin, otra de las mujeres que participa en las jornadas de limpieza, comparte lo que dice Nancy.

Conchita Batzin: Nosotras fuimos como mujeres porque sabemos que devolver la basura, pues es una acción que a nosotras, como mujeres, nos duele, nos lastima cómo le lastiman al lago. Nos duele a nosotras como mujeres y por eso hacemos las acciones. Participamos para que nos vean que sí, de verdad, nosotras estamos defendiendo el lago y no queremos que se siga contaminando. 

Narradora: Está vigente el acuerdo 164-2021; el Reglamento para la Gestión Integral de los Residuos y Desechos Sólidos Comunes. En este se establece que las municipalidades deben contar con planes para la gestión integral de residuos y desechos sólidos. 

Deben sumar otros procesos como la clasificación de la basura, que desde la aprobación de este reglamentó, debió comenzar a separarse por «orgánica» e «inorgánica».

Con este acuerdo, las municipalidades tienen la obligación de contar con rutas para tratar los residuos y desechos sólidos de maneras en las que estos se puedan reciclar, ya que a partir de los primeros dos años de vigencia se deberá separar la basura de seis formas.

Estefanía Dahintent, ingeniera ambiental, explica que la gestión de residuos y desechos normalmente se piensa desde la recolección de la basura y dónde se coloca, pero no solo eso.

Estefanía Dahintent: Si hablamos de gestión empieza desde, ya sea yo como empresa, yo como individuo. Yo como alguien, que se le ocurre… bueno, ahora voy a cubrir cierta necesidad que tengo con este producto con este material, desde el momento en el que se tiene la idea de generar algo nuevo cuando vienen empaque desde ahí nace el problema.

Al final todo es lineal, todo es solo extraer, usar, disponer, extraer, usar disponer y ese es realmente el reto más grande o lo que nos complejiza la existencia.

Narradora: También menciona que las normativas tienden a ser muy escuetas y considera que el mayor problema es el apoyo técnico para formular planes que funcionen ya que no se trata solo de, como se nos ha dicho desde siempre, tirar la basura en su lugar.

Estefanía Dahintent: Aquí por mucho que yo lo esté disponiendo en su lugar, disque su lugar, verdad, si su lugar no estaba preparado para recibirlo igual va a ir a otro lado igual va a ir a impactar otro lado igual va a ir a contaminar, ¿verdad? Entonces el ideal es que no exista o que se consuma menos, verdad, pero los esfuerzos no son solo esos tienen que ir más allá.

Narradora: Ir más allá también puede implicar responsabilizar a quienes forman parte de estas cadenas de consumo y desecho, a quienes producen.

Estefanía Dahintent: Al final son quienes mayor disposición de recursos tienen,? O sea, los recursos económicos, los recursos técnicos, la energía y los gastos en general que implica el manejo de lo que ellos mismos generan no es algo que nadie en su casa puede hacer. Entonces realmente la responsabilidad que tienen como productores la deberían de ver así, verdad, no necesariamente como solo estoy solventando una necesidad, pero impactando de cuatro formas distintas más.

Narradora: Hasta ahora no existe una ley que regule, prohíba o agregue un impuesto a los productores de plástico. 

En 2005 en el Congreso se presentó una iniciativa que disponía aprobar la Ley del Impuesto a los Productos Plásticos, pero luego de unos meses recibió un dictamen desfavorable.

***

Josué dice que los pobladores de San Pedro la Laguna decidieron ir a la Ciudad de Guatemala porque sabían que todo lo que estaba en sus manos ya lo habían hecho y lo siguen haciendo.

Josué Chavajay: Claro que esta bueno lo que estamos haciendo. Pero hay que ir más allá y es ahí donde creo, no creo, estoy convencido, de que las empresas tienen una gran responsabilidad. 

Que se las endosan muy bien a su consumidor porque dicen esa responsabilidad del consumidor. ¿Y la responsabilidad de la empresa, dónde está? Y no la estamos pidiendo por generosidad, no. Se la estamos exigiendo porque es obligación también de ellos hacerse responsables del ciclo de su producto. 

Narradora: Solicitamos una entrevista con la Gremial de plásticos y la comisión de plásticos de la Agexport, pero al cierre de este episodio, no nos habían dado respuesta.

Llegamos al final de este episodio, pero nuestra cobertura continúa. Una de las líneas de investigación periodística de Ocote es el ambiente. Te invitamos a visitar nuestra sección Ocote Verde, a suscribirte a nuestro newsletter y seguirnos en redes sociales. Nos encuentras como Agencia Ocote.

El guion y las entrevistas de este episodio los hice yo, María Olga Domínguez Ogaldes. La edición es de Alejandra Gutiérrez. La música original es de Lucas Zapiola y Aviram Spies. Isaac Hernández realizó el montaje y la producción sonora y musical con la ayuda de Jose Manuel Lemus. El material audiovisual que acompaña este episodio es de Carlos Alonzo.

Ixmucané Us es la gestora de comunidad de Ocote y Magui Medina la coordinadora institucional. La voz institucional de Radio Ocote Podcast es de Lucía Reinoso Flores. Julio Serrano Echeverría es el coordinador creativo. Alejandra Gutiérrez Valdizán es la directora general y editorial de Ocote.

María Olga Domínguez Ogaldes

También te puede interesar

CONTAMOS LA
REALIDAD DESDE MIRADAS DIVERSAS

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

ENCUÉNTRANOS EN NUESTRAS REDES

La realidad
de maneras diversas,
directo a tu buzón.