Zoila Tatiana Morales Valdizón es una candidata con un perfil «relativamente bajo». A pesar de haber trabajado en diversas fiscalías del Ministerio Público (MP) durante 23 años, su nombre ha …
Zoila Tatiana Morales Valdizón es una candidata con un perfil «relativamente bajo». A pesar de haber trabajado en diversas fiscalías del Ministerio Público (MP) durante 23 años, su nombre ha permanecido —con algunas excepciones— lejos de los medios de comunicación y del ojo público. Así opinan analistas que también la describen como una fiscal eficaz y con amplio conocimiento de la institución.
Morales es una de los seis profesionales que el 20 de abril logró integrar la nómina final que la Comisión de Postulación presentará al presidente Bernardo Arévalo, para elegir a quien sustituirá a Consuelo Porras como Fiscal General del MP.
La candidata nació en Ciudad de Guatemala, el 12 de noviembre de 1962. Tiene 63 años, 35 de los cuales ha dedicado al ejercicio profesional como abogada y notaria. Obtuvo este título, junto al de licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales en la Universidad de San Carlos (USAC) de Guatemala en 1990.
Tiene una maestría en Propiedad Intelectual cursada en la USAC, así como una especialización en Derechos Humanos. Ha sido docente universitaria y conferencista en programas de postgrado en Derecho Penal y Propiedad Intelectual.
Actualmente, es consultora y conferencista en investigación penal y propiedad intelectual.
Esta es la primera vez que participa en la contienda para Fiscal General.
«Consideré que mi experiencia podía aportar nuevamente a la institución. Es un reto para mí buscar la posición de fiscal general. Con mi experiencia, quiero aportar más a mi país», dice a Agencia Ocote.
Que haya entrado a la terna como candidata, «¡Fue una gran sorpresa!» expresa con emoción. «Mi deseo es seguir aportando con la experiencia y conocimiento que tengo de la institución», agrega.
Desde 1995 hasta 2023, Morales Valdizón desempeñó funciones estratégicas en la persecución penal y dirección de investigaciones de alto impacto, según la hoja de vida que presentó a la postuladora.
Una «fiscal importante» a inicios del siglo
Morales Valdizón trabajó sus primeros años en el MP como Agente Fiscal en tres fiscalías distintas: la Distrital Metropolitana, Contra el Crimen Organizado y la Sección Contra la Corrupción.
En 2002, a solo seis años de la Firma de los Acuerdos de Paz que puso fin al conflicto armado interno de más de tres décadas, Morales Valdizón se convirtió en fiscal especial jefe de unidad de la Fiscalía Especial No. 2.
A su cargo estaban los delitos cometidos contra miembros o integrantes de grupos de derechos humanos, derechos indígenas de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales.
Esto fue durante el gobierno del presidente Alfonso Portillo, quien pidió perdón y aceptó la responsabilidad del Estado por las violaciones a derechos humanos durante la guerra interna.
Estuvo poco tiempo en esta fiscalía, dice Morales Valdizón, pero el suficiente para inspirarla a buscar una especialización en Derechos Humanos.
En la etapa de transición posconflicto interno, cuando los casos de justicia transicional apenas comenzaban a reconocerse, Morales Valdizán fue la fiscal especial en el caso Myrna Mack, la antropóloga asesinada por un especialista del Ejército.
También fue la fiscal especial que investigó el caso denunciado por los medios de comunicación en contra del general Manuel Antonio Callejas Callejas, acusado en casos de delitos contra lesa humanidad durante el conflicto armado interno, entre ellos, el Genocidio Ixil.
«Fue una fiscal relevante en el Ministerio Público a principios de los años 2000», reconoce Carmen Aída Ibarra del Movimiento Projusticia.
Trabajo en combate a la corrupción
Morales Valdizón se convirtió en jefe de sección de la Fiscalía Contra la Corrupción en 2003. En ese rol, trabajó el Caso Gobernación, un desfalco millonario en el Ministerio de Gobernación (Mingob) e integró el equipo que investigó —y logró la condena— al exalcalde de Chiquimulilla, Mario de Jesús Melgar Arias, por los delitos de encubrimiento propio y peculado cometido en contra de la Administración Pública.
En esa etapa, la exfiscal también lideró la investigación del caso Conexión Panamá sobre la apertura de cuentas bancarias en Panamá —y el trasiego de dinero hacia ese país en un avión— con recursos del Estado por parte del entonces presidente, Alfonso Portillo.
Juan Francisco Sandoval, exfiscal de la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), considera que este fue uno de los casos que, inicialmente, permitió entender cómo operaba la corrupción en la época de Portillo.
El trabajo que Morales Valdizón realizó en este caso «me parece valiente, decente y eso es algo que se requiere en este tiempo», agrega Sandoval.
El caso no alcanzó una sentencia. A Morales Valdizón, la combatieron directamente fuerzas internas del MP. El mismo fiscal general de ese momento, Carlos David De León Argueta, le daba órdenes para no continuar la investigación.
«Pero ella la siguió y cuando (el fiscal general de León Argueta) se dio cuenta de que no iba a poder doblegarla, le intervino la fiscalía», recuerda Ibarra.
Debido al avance del caso, la exfiscal sufrió un ataque directo: hombres armados ingresaron a su casa, ataron y golpearon a sus familiares. Ella tuvo que salir del país temporalmente y el caso se perdió. Cuando regresó al país, en 2004, también volvió al MP, donde ejerció el cargo de Secretario Específico.
Más adelante, Morales Valdizón también lideró el caso de espionaje en Correos, basado en el descubrimiento, en 1993, de una oficina secreta de inteligencia militar que interceptaba correspondencia de altos funcionarios, el presidente Jorge Serrano Elías y figuras como la premio nóbel de la paz, Rigoberta Menchú.
Ibarra resume estos años así: «Llevó casos muy relevantes. Siempre se le consideró una fiscal independiente y muy valiente».

La trayectoria en el MP
En los siguientes años, Morales Valdizón fue fiscal de sección de la Fiscalía de Delitos contra el Ambiente (2004-2006), la Fiscalía de Delitos Administrativos (2008-2009) y la Fiscalía de Delitos Contra la Propiedad Intelectual (2009-2013).
En 2013 y 2014, fue la fiscal especial contra la corrupción de la Fiscalía de Sección Contra la Corrupción y trabajó en la Unidad de Investigación Criminal Transnacional (TCIU) entre 2014 y 2016.
Durante esta etapa, el MP, con el apoyo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), destapó casos de corrupción que involucraron a funcionarios del gobierno nacional y municipal. Esto provocó, en 2015, una serie de movilizaciones sociales que culminaron con la renuncia del entonces binomio presidencial de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti.
En la TCIU, Morales Valdizón «coordinó acciones con agencias internacionales en casos de criminalidad organizada y delitos de carácter transnacional», según su hoja de vida.
Esto es precisamente por lo que la exfiscal general, Thelma Aldana, la recuerda.
«Vi su trabajo de cerca. Gran profesional, sería eficiente y conoce muy bien la investigación contra estructuras criminales transnacionales», indica a Agencia Ocote la exfiscal Aldana, ahora en el exilio.
Morales Valdizón estuvo en la Fiscalía Contra la Corrupción hasta el año 2022. Renunció por motivos personales.
Una candidata que buscará «desmantelar redes criminales»
En su entrevista ante la postuladora, Morales Valdizón habló sobre el fortalecimiento de la persecución penal.
Mencionó los principios que considera claves para el trabajo del MP: autonomía, objetividad, imparcialidad, transparencia y rendición de cuentas.
Habló sobre la importancia de contar con protocolos de persecución penal para los casos de corrupción. En estos casos, «lo importante es llegar a desmantelar redes criminales», dijo.
Sin embargo, en la entrevista con Agencia Ocote la candidata decidió no comentar sobre la actual administración de la fiscal Consuelo Porras.
«Todavía estoy pendiente de una fase. Entonces, no puedo dar más información».
En su evaluación Morales Valdizón obtuvo 70.28 puntos. Entró a la terna en la segunda vuelta de votación de la Comisión de Postulación. Su puntaje se distribuyó así: 66.28 por experiencia profesional y 4 (de 28) de formación académica.
«Se le juzgó muy mal la parte académica, porque tiene una maestría que no le contaron, pero le valió con la experiencia para tener 70 puntos. Tiene un montón de experiencia, ha trabajado casos y conoce el MP», dice el analista político Daniel Haering.
Juan Pablo Muñoz de Alianza por las Reformas también resalta la experiencia de la exfiscal en casos de alto impacto. «Creo que esos son algunos de los ejemplos con los que el presidente podría llegar a hacer algún tipo de coordinación», agrega.
«No se le conocen grandes señalamientos, tiene buenas referencias de la gente con la que ha trabajado y de los casos que ha llevado. Es una profesional de perfil bajo, efectiva que puede perfectamente hacer un buen trabajo, aunque es bastante desconocida», finaliza Haering.





