Tras la muerte de Noel de Jesús Beteta, especialista del Estado Mayor Presidencial (EMP) condenado por el asesinato de la antropóloga Myrna Mack Chang ocurrido el 11 de septiembre de …
Tras la muerte de Noel de Jesús Beteta, especialista del Estado Mayor Presidencial (EMP) condenado por el asesinato de la antropóloga Myrna Mack Chang ocurrido el 11 de septiembre de 1990, han surgido contenidos que desinforman sobre al caso por el que Guatemala incluso recibió una condena en la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH).
Estos contenidos desinformadores aseguran que Beteta fue «asesinado en la cárcel», que fue inculpado «sin pruebas», que otra persona fue quien asesinó a la profesional y hasta que la fundación Myrna Mack mantiene un «contubernio» con el gobierno de Bernardo Arévalo.

Murió por neumonía
Tras la noticia de la muerte el 7 de marzo, cuentas anónimas empezaron a difundir que Beteta estaba «a punto de cumplir su condena» y que había sido «acribillado».
Incluso, el abogado Omar Barrios publicó que el incidente fue una «ejecución extrajudicial»
Sin embargo, el Sistema Penitenciario (SP) confirmó que el reo había sido localizado de madrugada dentro de su sector en la Granja Penal Pavón sin signos de violencia.
«Al momento de la evaluación por personal médico ya no presentaba signos vitales y tampoco se observó ninguna lesión», según el SP.
También se informó que «según su expediente, tenía un historial de enfermedades comunes, padecía de presión alta y se encontraba medicado».
La mañana del 9 de marzo, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) confirmó que Beteta fallecio por neumonía.

Cita de libro de Gustavo Porras
Otras publicaciones han compartido que Beteta no fue el asesino de Mack, y se basan en la cita de un libro del sociólogo e ideólogo de la exguerrilla Gustavo Porras Castejón, quien en una ocasión cita el comentario de un excomandante guerrillero. Estas publicaciones aseguran que el exespecialista fue un «chivo expiatorio».
La obra Las huellas de Guatemala (2009) comenta que el asesino podría ser un desertor apodado «la Yegua». Este es un libro en el que Porras narra momentos históricos de su recorrido por la guerra y el proceso de paz.
Sin embargo, la frase ha sido sacada de contexto, pues el párrafo completo hace mención a que «la Yegua» desertó de las filas guerrilleras para formar parte de «poderes paralelos que han sido construidos por inteligencia militar, integrados por desertores nuestros».
Estos grupos, según Porras Castejón, citando al comandante guerrillero Rodrigo Asturias «operan como una guerrilla y son responsables de los asesinatos más bestiales».

«Cambiar la historia» en un tuit
En una columna de Plaza Pública titulada La historia en un tuit, la politóloga Gabriela Carrera, recalca que la cita está sacada de contexto.
«Si sacamos un texto de contexto, se tiene un excelente pretexto para dar riata a los que no piensan como yo».
En la cita del libro «se habla del temor de la URNG por la dificultad de desmantelar estructuras paralelas que habían sido un elemento más de la política estatal contrainsurgente. Recalco, estatal», menciona Carrera.
Reflexiona la politóloga que «hay quienes quieren reescribirla (la historia) de un solo tuit, valiéndose de citas que arrancan de un texto para que parezca que se les da la razón».
La desinformación respecto de «la Yegua» ha crecido al punto de que muchos comentarios en redes sociales indican que era «pareja sentimental» de la antropóloga. Otras han agregado que por esa situación «el crimen fue pasional».
Ni el libro de Porras Castejón, ni ningún otro texto histórico hace mención a este apodo y menos a la identidad de la persona.
Sentencias del caso
Noel de Jesús Beteta fue sentenciado en 1994 por un Tribunal de Primera Instancia por el asesinato, de 27 puñaladas, de Mirna Mack Chang. Entre las pruebas en su contra, existen audios en los cuales confiesa el crimen y acusa a su superior, coronel Juan Valencia Osorio, jefe de seguridad del EMP de coordinar el hecho.
La sentencia de 30 años en contra de Beteta fue ratificada en casación por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) en 1994.
Argumentaron los magistrados de la CSJ que «quedó establecida la culpabilidad y responsabilidad del encausado en los hechos del proceso; pero la referida evidencia se integra con prueba directa e indirecta o de indicios».
Valencia Osorio fue condenado en 2002, pero escapó y al día de hoy es prófugo de la justicia.

De este caso también existe una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) de 2003, en donde se confirmó que el asesinato fue ejecutado por un especialista del Estado Mayor Presidencial en servicio activo y por órdenes de altos mandos de dicha institución.
La Corte IDH dictó sentencia luego de que la familia de la víctima pidiera justicia en el ente internacional producto de la impunidad, la lentitud del proceso y la violencia estatal que imperaba en Guatemala.
La hipótesis del crimen se basó en que, luego de que Mack presentara en enero de 1990 el informe Política institucional hacia el desplazado interno en Guatemala fue objeto de seguimiento cuando preparaba el segundo volumen del informe.
Mack fue interceptada el 11 de septiembre de ese año por Beteta cuando se dirigía de la oficina a su vehículo en la 12 calle y 12 avenida de la zona 1.

La fundación y el Gobierno
Otro mensaje que se está compartiendo en redes sociales asegura que Beteta fue «eliminado en el momento justo». Y se indica que la fundación Myrna Mack estaría relacionada con el Gobierno de Bernardo Arévalo, por un programa de becas que el Gobierno promueve.
«La fundación Myrna Mack, promueve “becas” a través de Segeplan desde noviembre de 2025. El contubernio de Bernardo Arévalo con los Mack es innegable y en su gobierno han asesinado a una pieza humana que es clave para que se sepan muchas cosas», se afirma sin sustento.
Se consultó con la directora de Comunicación de la Secretaría General de Planificación (Segeplan), María José España, quien ratificó el programa, pero aseguró que no es algo nuevo. Existe desde hace 19 años y es producto de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
Este lunes realizamos la entrega de las #BecasMyrnaMack 2026, un reconocimiento que reafirma el compromiso del Estado con la memoria histórica, la investigación social y la formación en ciencias sociales. Estas becas se otorgan desde 2008 y al momento han sido 33 los estudiantes… pic.twitter.com/YzRh0yDuVq
— SEGEPLAN (@Segeplan) February 23, 2026
España explicó que dicho programa surgió como parte de una reparación digna que ordenó la Corte IDH en 2003, y va dirigido a estudiantes de antropologia. La beca lleva el nombre de la antropóloga asesinada.
También participan en este programa la Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales en Guatemala (AVANCSO) y la Comisión Presidencial por la Paz y los Derechos Humanos (COPADEH).




