Marysol Dávila, Ramón Zetina, Irayda Ruiz, Marco Barrios y Jorge Samayoa son una licenciada en Diseño y cuatro arquitectos que intentaron —sin éxito— integrar el cuerpo electoral del Colegio de …
Marysol Dávila, Ramón Zetina, Irayda Ruiz, Marco Barrios y Jorge Samayoa son una licenciada en Diseño y cuatro arquitectos que intentaron —sin éxito— integrar el cuerpo electoral del Colegio de Arquitectos de Guatemala (CAG).
Buscaban tener un papel clave en la elección de rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) el 8 de abril.
Para elegir rector el voto no es directo. Votan los integrantes de los 34 cuerpos electorales. Son grupos de cinco profesores y cinco estudiantes de cada facultad, cinco profesionales de cada colegio profesional y el rector (171 electores).
Para elegir al Cuerpo Electoral Universitario, hay votaciones internas en las facultades y los colegios.
Desde febrero, los arquitectos habían intentado que el colegio los inscribiera como planilla 2 (Dignidad y Transparencia) para ser electores. Sin embargo, el Tribunal Electoral no se los permitió.
El tribunal alegó requisitos no establecidos en la normativa y por ello no los inscribió. Estos fueron que el número de colegiado y teléfono del notario debían ir en la auténtica del DPI y en la de su título universitario.
Entonces, acudieron al Juzgado Segundo del Ramo Civil, que el 28 de febrero ordenó que los inscribieran, pues no había razón legal para lo contrario.

Llegó la elección del 2 de marzo pero el Tribunal Electoral abrió la votación solo con la planilla afín a Walter Mazariegos. Dejó fuera a Dignidad y Transparencia a pesar de la resolución del juzgado.
Además, según Marysol Dávila —una de las amparistas— la planilla afín a Mazariegos no podía ser inscrita por dos irregularidades.
Por una parte, uno de sus cinco electores, el arquitecto Abner Monroy, había renunciado de forma irrevocable dos días antes y en la boleta seguía incluido.
Además, otro de los candidatos, José Martínez, tenía su colegiación inactiva, por lo que legalmente no podía ser inscrito. Aun con ambas irregularidades, la comisión electoral los dejó participar como planilla única.


El valor del voto nulo
A las 17:40 horas de ese 2 de marzo, 20 minutos antes de cerrar la votación, la presidenta del Tribunal Electoral, Evelyn Grisel Castañeda, anunció que inscribiría a la planilla 2. «Con muchísimo gusto aceptamos la ley. Lo único es que el proceso electoral continúa y se cierra a las 18 horas», dijo a los presentes en el salón.
El problema, explica Dávila a Agencia Ocote, es que no había papeletas con el número de su planilla. Un compañero intentó votar y no había material para ejercer el derecho».
«La farsa estaba consumada», afirma Dávila. Pero en el conteo final, la votación dio un giro. Ganó el voto nulo con 197 votos, contra los 153 de la planilla 1. Según el artículo 31 del Reglamento de Elecciones del CAG, el voto nulo es válido. Esto obligaba a una segunda vuelta sin que la planilla 2 obtuviera un solo voto.
Pero el Tribunal Electoral nunca la convocó. En su lugar, trasladó el expediente al Consejo Superior Universitario (CSU) para que decidiera. El CSU, ilegítimo y presidido por Walter Mazariegos, dio como válida aquella votación viciada y declaró ganadora a su planilla.
Con una acreditación fraudulenta, cuatro electores del CAG —uno de ellos inactivo— llegaron al hotel Casa Santo Domingo en Antigua Guatemala el 8 de abril. Votaron como uno de los diez cuerpos electorales afines a Mazariegos (de 15 que aceptaron) y simularon una elección para imponerlo por segunda vez.
La persistencia
Dávila y sus compañeros no se rindieron. Mientras Mazariegos celebraba su imposición, ellos presentaron una nueva acción legal, esta vez ante el Juzgado Décimo Quinto, argumentando que el CSU había acreditado a la planilla 1 pese a que no hubo segunda vuelta en el Colegio de Arquitectos.
«El juzgado que emitió la orden inicial (Juzgado Segundo) ratificó su decisión en varios edictos, obligando al Tribunal Electoral del Colegio de Arquitectos a inscribir a los electores legítimos y llevar a cabo una elección válida», recuerda Dávila.
Documentaron que la Asamblea de Presidentes de los Colegios Profesionales dictaminó que la elección del Colegio de Arquitectos no era válida.

Pese a ello, el CSU actuó sin respaldo legal. «Teníamos una orden de juez que nos respaldaba pero el CSU acreditó a sus electores», explica Dávila.
«En torno a eso se plantea el amparo», afirma. El grupo de arquitectos, como el resto de agrupaciones anuladas por el CSU en las distintas unidades académicas, han tenido el acompañamiento legal de la organización Dignidad y Resistencia (Usac-Dire).
El amparo que suspende todo
Este 4 de mayo, casi un mes después de la elección fraudulenta, el Juzgado Décimo Quinto otorgó el amparo que suspende temporalmente el proceso de elección de Mazariegos en Antigua Guatemala del 8 de abril.
Se ordenó que la Junta Electoral del CEU, compuesta por el rector en funciones Santos Dávila Aguilar; la representante profesional, Wendy López Dubón; y el representante estudiantil, Brandon Samayoa Arias, presentaran un informe de lo actuado el 8 de abril.
También suspende la ratificación de Mazariegos como reelecto del 17 de abril por parte del CSU.
La decisión del Juzgado Décimo Quinto obedece a que encuentra valor probatorio en los indicios que motivaron a que el Juzgado Segundo ordenara la segunda vuelta electoral en dicho colegio.
Esto es todo lo que Dávila y sus compañeros documentaron durante el proceso: una cadena de violaciones legales que comenzó con el Tribunal Electoral de su colegio y llegó hasta la máxima autoridad de la Usac.
Otros recursos en camino
El amparo no es definitivo. Es una medida cautelar mientras se resuelve el fondo del caso. Sin embargo, otros recursos legales siguen en curso, según informaron representantes de Usac-Dire.
La tarde del 4 de mayo, frente a la entrada de la Usac por el Periférico, estudiantes, docentes y abogados oficializaron el recurso mediante una conferencia de prensa.
Dirigió el acto Rodolfo Chang, decano en funciones de la Facultad de Veterinaria y candidato de Usac-Dire para la rectoría.
Chang, respaldado por 21 cuerpos electorales contra ocho que ganó Mazariegos (cinco ganados y tres acreditados de forma fraudulenta, como el de Arquitectura), sería el eventual rector si hubieran existido elecciones transparentes.
En la conferencia, el abogado Edwin Orozco dio detalles del amparo.
Aníbal García, asesor legal de la agrupación, confirmó que los 13 cuerpos electorales de Usac-Dire no inscritos pese a ganar las elecciones en sus facultades o colegios profesionales, presentaron igual número de recursos legales.
García confirmó que en los casos de Económicas, Agronomía e Ingeniería también existen amparos por la decisión de anular las elecciones en esas facultades.
El fraude de Mazariegos
El 8 de abril, el CSU acreditó solo a cinco de los 21 cuerpos electorales ganados legítimamente por la oposición. Mientras tanto, validó a diez afines a Mazariegos.
Los electores de oposición que llegaron a la votación en Antigua Guatemala fueron encerrados en un salón sin señal telefónica y vigilados por personal de seguridad vestido de negro.
Fue cuando salieron, tras ver una serie de ilegalidades dentro del recinto, que se consumó el fraude solo con gente afín a Mazariegos.
Hoy, Marysol Dávila y sus compañeros siguen adelante con su caso. «No solo por nosotros, sino por todos los que creyeron que es posible recuperar la Usac», afirma.
Al cierre de esta nota, 24 horas después de hacerse oficial el primer amparo provisional, Usac-Dire oficializaba la tarde del 5 de mayo que el Juzgado Décimo Primero otorgaba un segundo amparo provisional que suspendía la reelección de Mazariegos, de al menos 15 recursos que la organización busca que les sean resueltos.
Juzgado Décimo Primero Pluripersonal de Primera Instancia del Ramo Civil en Guatemala otorga segundo amparo favor de la oposición.
— USAC DIRE (@usac_dire) May 5, 2026
La fraudulenta elección de Walter Mazariegos se cae a pedazos.
El cambio es imparable#USACDIRE pic.twitter.com/I6JbYNA1xG





