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Kewani Nolberto: activismo y autonomía en Livingston

En Livingston viven más de 19,000 personas que pertenecen al pueblo garífuna y Kewani Nolberto es una de ellas. Desde pequeño jugaba a tener un negocio y, ahora, en su restaurante, cede el espacio y preside un grupo de personas que se reúnen para formar una organización que promueva el respeto a la comunidad LGBTIQ+.

«Decidí estar sola, ya aprendí que puedo sola» decía Kewani Nolberto al hablar de amor, mientras preparaba un licuado de papaya en un pequeño local que alquilaba en una de …

«Decidí estar sola, ya aprendí que puedo sola» decía Kewani Nolberto al hablar de amor, mientras preparaba un licuado de papaya en un pequeño local que alquilaba en una de las calles principales de Livingston. Era noviembre de 2022 y el calor no detenía el paso constante de personas que se reunían durante las festividades del pueblo garífuna.

Kewani siempre soñó con tener un negocio, jugaba a ello en su niñez. Empezó vendiendo cervezas y comida y aunque cuenta que la primera experiencia no fue exitosa, quiere que cuando le vean «no digan nada más ‘ahí va la Body’, sino que digan ahí va un empresario, el empresario Body».

«Body» es el sobrenombre con el que le conocen en Livingston. No le molesta que le llamen así. Su sonrisa es amplia cuando alguien pasa y le grita “¡Body!” para saludarle. Responde con entusiasmo mientras atiende a sus clientes.

 En el pequeño espacio que alquilaba en noviembre, grácil pero firme, se desplazaba como asegurándose de que sus pies pisaran completamente el suelo y que la cabeza erguida se notara en lo alto de su cuerpo esbelto. 

Kewani Nolberto es un emprendedor garífuna que preside una organización LGBTIQ+ en formación en Livingston. Fotografía: Simone Dalmasso

«Llegar más allá de lo que tú ves. Este negocio no va a ser así chiquito, va a ser más grande», decía entonces Kewani, mientras explicaba lo que significaba para él el triunfo. 

Siete meses después, lo logró. Tiene un local más grande, ofrece un menú más variado y, aunque el negocio está alejado del centro, le permite un espacio seguro para reunirse con otras personas de la comunidad LGBTIQ+. «Ya nos reunimos aquí, tomamos café, platicamos. Ya vienen otros dirigentes de Guate y aquí hacemos la reunión». 

En noviembre, Kewani contaba: «estamos tratando de poner en Livingston un comité de la organización LGBTIQ+». Y agregaba: «para fomentar el respeto sobre nosotros, porque también somos seres humanos». 

En su adolescencia Kewani sentía incomodidad ante las «palabras-ofensas» que recibía en su comunidad. «Me gustan los hombres y soy femenino», se describe a sí mismo y a sí misma. Se nombra ella y él, alternadamente, y dice que no tiene ningún problema con ello. 

«Cuando empecé a salir fuera (de Livingston), me di cuenta de que era normal». Su personalidad se empezó a definir entonces, según cuenta. «Me empecé a liberar, a ver como con una identidad».

Kewani Nolberto en el pequeño local que atendía en noviembre. Fotografía Simone Dalmasso

«Yo tenía un pasado oscuro, era muy borracha, tomaba mucho». Según Kewani esas experiencias le han permitido «tener la cara para hablar con mis compañeros» y ahora preside una organización de la comunidad garífuna LGBTIQ+ en formación, que este año viajará a ciudad de Guatemala para participar en el Desfile de la Diversidad Sexual e Identidad de Género, el 22 de julio.

Kewani divide su tiempo entre la atención de su negocio y el activismo. Tiene 30 años y reconoce que la independencia económica es importante. Pudo estudiar solo hasta tercero básico, pero afirma: «quiero seguir estudiando y tener un título. Todavía tengo tiempo, soy muy joven, soy muy patojo y pues soy inteligente».

«Somos 22 personas integradas en el grupo», dice Kewani y afirma que lo componen lesbianas, bisexuales, trans, gays y personas con otras identidades. La actitud de la comunidad hacia el grupo ha ido cambiando, pero se necesita más, asegura. 

«Ya no se meten prácticamente con nosotros». Afirma que respondería si alguien le faltara al respeto, pues considera que esa actitud ayuda a otras personas, dice: «me ayudan más, ¿verdad?, a que mis demás compañeros no les dé pena, no les dé miedo».

«Aquí hay un montón de patojitos que me admiran porque yo camino seguro y hablo seguro», dice Kewani. 

A futuro se ve en Livingston. «Yo quiero trabajar aquí, quiero darle fuentes de trabajo a mi gente aquí», afirma. «Si voy afuera es para aprender más, para tener más conocimiento, para venir a explotar la acción».

Es junio y ocho personas de la agrupación que preside Kewani se preparan para asistir a su primer desfile. Lo han planeado y se han hecho de fondos «tocando puertas». Es decir, buscando aportes voluntarios. Después, al volver a Livingston, se ocuparán de formalizar la organización, de registrarla legalmente. «Vamos a fomentar más el equipo», concluye. 


Nota de la editora: el 4 de septiembre de 2023 se actualiza esta nota con los datos de contacto de Kewani Nolberto, por si desean apoyar su labor.

Facebook: Snaks y Bebidas preparadas la Boddy

Facebook Boddy Nolberto

kewaninolberto6@gmail.com 

Liliana Villatoro

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