Con el rostro cubierto llegó un grupo de no más de 20 personas. Hombres y mujeres, todos jóvenes. Algunos portaban casco de motorista en la mano. Era la entrada al …
Con el rostro cubierto llegó un grupo de no más de 20 personas. Hombres y mujeres, todos jóvenes. Algunos portaban casco de motorista en la mano. Era la entrada al Congreso de la República por la 8a. avenida de la zona 1, que en unos minutos sería el escenario de dos manifestaciones opuestas.
En un lado de la acera, líderes ancestrales y grupos de sociedad civil. Con una bocina sobre un vehículo la exdiputada Sandra Morán al micrófono argumentaba por qué no querían que se eligiera a Roberto Molina Barreto.
A unos 50 metros estaba el otro grupo recién llegado, en silencio. El ruido de las explosiones de varios morteros alarmó a quienes pasaban por la calle. La Policía Nacional Civil (PNC), que ya estaba en buen número, quedó expectante.

El incidente no pasó a más. Eran las 10 de la mañana del jueves 5 de marzo y una kilométrica elección estaba por inicarse en el hemiciclo parlamentario.
La Corte de Constitucionalidad (CC) ordenó, el día anterior, sesionar y elegir a un magistrado titular y su suplente para la misma corte. Un amparo que fue otorgado al congresista Carlos Enrique López Girón, detenido en 2021 por plazas fantasma en el mismo Congreso revelado por la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala en 2017.
López Girón es diputado por el partido Valor, mismo que en 2019 intentó llevar a la presidencia y vicepresidencia a Zury Ríos y Molina Barreto. El mismo partido del que también fue parte Luis Rosales, quien ese año fue electo diputado y dejó el cargo en 2021 al ser nombrado magistrado suplente en la CC.

Inicio del filibusterismo
Adentro, en el pleno, cuando eran las 10:30 de la mañana, más de 100 diputados y diputadas ya estaban marcados en el tablero digital. El presidente de ese organismo, Luis Contreras, inició la sesión.
No era una sesión ordinaria cualquiera. El oficialismo buscaba un contrapeso en la silla de la máxima corte, que no solo se disputaban en el ámbito político, también en los medios y las redes sociales.
Las caras de los diputados eran de optimismo hacia ambos bandos, pero principalmente de la oposición. Alvaro Arzú y Allan Rodríguez eran dos de los artífices de esa alianza, pero la cara visible era Elmer Palencia, vicepresidente del Congreso y secretario general del partido Valor.
Su carta era darle continuidad a Molina Barreto y a Rosales. Del lado del oficialismo buscaban que Rony López, también magistrado suplente ocupara la titularidad, pero no tenían los suficientes votos.
Hay 47 aspirantes a magistrados de la CC 2026-2031 por el Congreso de la República.
— ProJusticiaGuatemala (@ProJusticiaGuat) March 3, 2026
Hubo 55, 8 fueron excluidos y quedan 47 para hacer la mejor elección.
Los diputados aún tienen tiempo para meditar su voto y analizar la trayectoria👇🏾https://t.co/tRVr3neU9D pic.twitter.com/oSPMWwJ9mX
Empezó el juego. El tiempo para el uso del micrófono fue el detonante de una discusión plenaria que duró horas. Los oficialistas en sus dos facciones, Semilla y Raíces, querían vía libre para argumentar de viva voz el punto de agenda.
Pero la intención no era argumentar, sino ganar tiempo ante la orden de la CC, para alcanzar acuerdos que les permitieran lograr los votos que en algún momento creyeron tener.
La Junta Directiva anotó al menos a 25 diputados. Todos querían tomar la palabra —dilatar el tiempo— para discutir el orden del día. A ese acto se le conoce como filibusterismo, y consiste en dar un discurso exesivamente largo y bloquear una votación.
Victoria Palala y Samuel Pérez fueron los primeros en tomar la palabra. Duraron 40 minutos y 2 horas respectivamente.

Al mediodía, mientras sus compañeros arengaban en el pleno, David Illescas y José Toledo, se dirigieron al palco de prensa para decir que «Roberto Arzú está dando órdenes al presidente Luis Contreras».
Aseguraron que habían recorrido los pasillos del Palacio Legislativo y los habían visto en la oficina de Presidencia. Los rumores en esos pasillos, que parecen laberintos con muchas puertas, iban y venían. Se hablaba de listas, nombres y ofrecimientos. Nada se comprobaba.
La prensa fue a la oficina de Contreras (mientras Nery Ramos hacía de presidente en el hemiciclo). «Estoy reunido con Sanabria (José Carlos, de Semilla), él es parte de mi equipo», dijo Contreras, luego de que un periodista le cuestionara si negociba votos.
🚨 El congresista David Illescas de la bancada Semilla, aseguró a la prensa que el presidente del Congreso Luis Contreras se encuentra reunido con el diputado Álvaro Arzú para «recibir órdenes».
— Agencia Ocote (@AgenciaOcote) March 5, 2026
Esto se da en medio de la elección de magistrado titular y suplente de la CC por… pic.twitter.com/OgYWRDdYkj
Efectivamente, diputados de varias bancadas se estuvieron reuniendo, pero los acuerdos no llegaban para el oficialismo. Lo que si crecía era la tensión en el ambiente.
Un listado de nombres de 47 aspirantes aguardaba. Entre ellos el de Roberto Molina Barreto, un abogado político y polémico por múltiples resoluciones en beneficio de personajes acusados por corrupción y crimen organizado.
De vuelta a la calle
La protesta de la 8a. avenida no quedó allí. La Policía Antimotines llegó y ordenó a quienes tenían los rostros cubiertos que se los destaparan. Los identificaron y les pidieron que retiraran unas motos con las cuales habían obstruido el paso.
Al negarse, las autoridades confiscaron tres motos. Fue cuando el grupo optó por retirarse sin decir una palabra.
La protesta de los pueblos indígenas siguió horas. Soportaron cuando una llovizna cayó junto con el atardecer y hasta entrada la noche. Pretendían que los diputados se convencieran de que la hoja laboral de Molina Barrero no era óptima para seguir en el cargo otros cinco años. El ha permanecido ahí de 2006 a 2016 y de 2020 a 2026.
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Adentro del Congreso, una persona interrumpió en la sala de prensa para anunciar una conferencia. Era la dirigencia de los 48 Cantones de Totonicapán junto a más de 10 alcaldías indígenas que iban a mostrar su rechazo a la elección.
Con la voz de fondo de los diputados que hacían filibusterismo, tomaron el estrado donde ocurren las conferencias de prensa y se pronunciaron.
«Exigimos no votar por Roberto Molina Barreto, Luis Alfonso Rosales Marroquín, Melvin Giovanni Portillo Arévalo, entre otros, por ser impresentables ante el pueblo de Guatemala. Para nuestros pueblos estas personas carecen de idoneidad», argumentaron.
Pelea en el pleno y llegada del MP
Tener el micrófono por horas llevó a la irritación de la oposición. A cada cierto tiempo buscaban romper el orden y en un momento lograron que el presidente Luis Contreras les diera la palabra. Los oficialistas lo conminaron a no romper la normativa que rige el pleno y casi se van a los golpes.
La trifulca fue entre las sillas de la Junta Directiva. David Illescas y Elmer Palencia se encararon. Álvaro Arzú intentó llegar por la fuerza y las diputadas Mercedes Monzón y Elena Motta lo enfrentaron a empujones.
🚨 #AHORA El diputado Elmer Palencia estuvo cerca de irse a los golpes con el diputado David Illescas, mientras se discute el tiempo que se dará a los diputados para el uso de la palabra.
— Agencia Ocote (@AgenciaOcote) March 5, 2026
📸: @_chrisguti pic.twitter.com/isolLxORkR
Pero no fue el único exabrupto en la jornada. A las 17:30 horas se alertó de la presencia del Ministerio Público (MP) en las afueras del Congreso. Los periodistas dejaron los discursos en el pleno y corrieron para afuera.
Efectivamente, peritos y policías circulaban los alrededores del Palacio Legislativo con cinta amarilla de «escena del crimen».
La auxiliar fiscal Karin Cabrera, de la Fiscalía Metropolitana, argumentó que estaban haciendo una «inspección ocular» por una supuesta denuncia sobre «reuniones y manifestaciones ilícitas e intimidación pública».

Diputados salieron a cuestionarla y a exigirle que se dejara de intimidar la labor legislativa. La auxiliar fiscal solo pidió tiempo y espacio para «hacer su trabajo».
En minutos los peritos del MP tomaron fotografías, hicieron algunos apuntes, pidieron a la PNC que les recolectara la basura que quedó de los morteros que fueron quemados horas después y se fueron.
Dos apagones y un discurso en Q’eqchi’
La noche llegó y los diputados de Semilla y Raíces seguían en sus discursos prolongados. Junto con nuevos intentos de romper el orden, llegaron dos apagones de luz, más empujones y nuevos intentos por reducir el tiempo para tomar la palabra a cinco minutos por diputado.
Diputados como Allan Rodríguez, Héctor Calderón y Felipe Alejos celebraron los apagones. Era el turno de hablar de Román Castellanos quien no dejó la palabra. En su argumentación, que duró más de una hora, incluyó unos minutos en Q’eqchi’, su idioma materno.
Naqak’e chi uxmank li yalok q’e sa’ li Congreso re xsik’b’aleb’ ru laj raqol aatin re li Corte de Constitucionalidad.
— Román Castellanos (@rocasgt) March 6, 2026
Jo'kan naq sa' li kutan a'in yooko xwotzb'al li xch'olob'ankil a'in sa' q'eqchi', re naq li esilal twulaq sa' chi xjunil eb li tepalil ut naab'aleb' chik li… pic.twitter.com/EjEQXrVxcx
Pasaron los minutos y el ánimo bajó. Algunos comían y otros dormían entre las bancas y en las gradas del hemiciclo. Tras varios intentos más, a las 21 horas se aprobó que cada argumentación sería ahora solo de cinco minutos.
Quedando pocos diputados por hablar, el discurso cambió. Algunos criticaron las negociaciones e incluso un lobby en Estados Unidos que el sector empresarial ha pagado para posicionar a políticos cercanos. Aseguraron incluso que hubo «llamadas desde EE.UU.» como medida de presión.
Diputados de oposición criticaron el «retraso para no llegar a nada» y contraargumentaron que al oficialismo «ahora no le gusta» el apoyo político estadounidense.

La recta final
A las 23 horas se aprobó el orden del día. El secretario de la Junta Directiva leyó los nombres de los 47 aspirantes y los aplausos se escucharon cuando se mencionó a Molina Barreto.
De inmediato se inició con la votación. Era la recta final de la jornada.
La elección fue uno por uno. Cada congresista tenía dos minutos para emitir su voto.
En la casilla doce estaba Molina Barreto. Llegó su turno. Era la medianoche. «Se abre a votación», dijo el presidente Luis Contreras.
En la pantalla se mostraron los resultados: 100 votos a favor, 44 en contra y 16 ausentes. Allan Rodríguez aplaudió junto a su bancada: 33 votos le dio, fue su mayor caudal.
Lucrecia Palomo, segunda diputada Unionista junto con Arzú, también celebró.
🚨 El nombre de los 100 diputados que votaron a favor del magistrado Roberto Molina Barreto para que esté un periodo más en la Corte de Constitucionalidad.
— Agencia Ocote (@AgenciaOcote) March 6, 2026
🧵via @MJLongoBautista pic.twitter.com/qPM4693IEJ
Para formalizar quién sería el magistrado electo, se votó por el resto de candidatos. Fueron unos 50 minutos más. El palco de prensa ya no estaba concurrido.
Rony López, el candidato del oficialismo obtuvo 46 votos a favor y 98 en contra. Las cifras inversas de Molina Barreto, con dos de diferencia.
Se llegó al último y ahora sí, ya era oficial. Era la madrugada del viernes 6 de marzo y la oposición le había ganado el pulso al oficialismo. «En las próximas elecciones vamos a ser más», dijo Brenda Monzón mientras razonaba su voto.
Análisis de la estrategia
Expertos en legislación y justicia criticaron la estrategia dilatoria de Semilla-Raíces y sus aliados. Consideraron que el filibusterismo lo único que hizo fue «perder tiempo» pero no lograron nada. Se argumentan en el doble de votos entre Molina y López (100 a 46).
Para el abogado experto en derechos humanos Javier Urizar, la táctica, aunque válida, no fue una gran estrategia, sino una salida. Consideró que un fortalecimiento desde el Ejecutivo era necesario, pero en dos años no lo han logrado.
«La crítica a Bernardo Arévalo es que ningún individuo tiene tanto poder como quien ocupa la presidencia», afirma. Asegura que aunque el mandatario es, en teoría, la persona más poderosa del país, «el último que se entera es él».
Carmen Aida Ibarra, directora del Movimiento ProJusticia, consideró que «todo apuntaba a que había cero posibilidades de desarmar el entendimiento que ya había entre líderes parlamentarios».
Consideró que «si bien el uso excesivo de la palabra para retrasar la toma de una decisión es una táctica en momentos clave», también aseguró que solo tiene sentido «si forma parte de una estrategia con posibilidades de alcanzar la meta propuesta».
El magistrado suplente
Algunas cámaras se apagaron. Las transmisiones en directo finalizaron con el agradecimiento a las audiencias que estuvieron expectantes la jornada completa.
Pero la noche aún no terminaba. Los diputados continuaron votando y algunos ya ni veían la hora.
Continuó la jornada pasadas las 2 de la madrugada del viernes 6 de marzo, con la elección de Luis Alfonso Rosales como magistrado suplente. Fue reelecto para la misma plaza que le fue otorgada por el pleno en 2021. Ahora obtuvo 117 votos a favor y 27 en contra.
La discusión se alargó unos minutos más por la interpelación al ministro de Desarrollo, Abelardo Pinto, quien estaba sentado en el palco de diplomáticos. No hubo interpelación, solo trataron el tema y lo aplazaron.
Varios diputados se empezaron a retirar. Primero fueron los oficialistas, cuyos sentimientos se percibían fríos y oscuros como la madrugada. La sesión finalizó.




