Entre 1960 y 1996, el Conflicto Armado Interno de Guatemala dejó un estimado de 200 mil víctimas, según datos oficiales de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH). De esas …
Entre 1960 y 1996, el Conflicto Armado Interno de Guatemala dejó un estimado de 200 mil víctimas, según datos oficiales de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH). De esas personas, unas 160 mil murieron o fueron asesinadas; y unas 40 mil fueron víctimas de desaparición forzada.
Estos datos siguen siendo estimados, porque en Guatemala aún no existe un sistema oficial de registro consolidado de personas detenidas y desaparecidas durante la guerra.
Treinta años después del fin del conflicto, con la firma de los acuerdos de paz en 1996, los avances para consolidar estos datos y apoyar a las familias y comunidades que buscan a sus desaparecidos, recaen en oenegés y organizaciones sin fines de lucro como la Fundación de Antropología Forense (FAFG)

Con el uso de ciencias forenses para investigar, buscar, exhumar e identificar a las víctimas del conflicto, la FAFG mantiene campañas permanentes para que las personas que desean comenzar procesos de búsqueda de sus seres queridos reciban acompañamiento.
La FAFG realiza frecuentemente jornadas móviles de toma de ADN en diferentes departamentos y municipios de Guatemala, en regiones donde se reportan más hechos de desaparición o vinculadas a instalaciones militares o cementerios clandestinos.
¿Qué hacer si buscas a una persona desaparecida durante la guerra?
Si buscas a una persona desaparecida durante el conflicto armado en Guatemala, puedes seguir estos pasos:
- Llamar a la línea telefónica y Whatsapp 5909 1103, exclusiva para atención a familiares de víctimas y personas que deseen obtener más información sobre los procesos y trabajo de la FAFG. Esa línea funciona de lunes a viernes de 7 de la mañana a 3 de la tarde.
- También puedes acudir a la 1ra. Calle 1-53 de la zona 2, Ciudad de Guatemala, donde están las oficinas centrales de la FAFG.
- Seguir a la FAFG a través de sus redes sociales para verificar la información oficial sobre sus actividades a nivel nacional.

La FAFG trabaja en todos los departamentos de Guatemala y conforme las personas se comuniquen, se programa una visita en su domicilio; o bien, en un lugar donde la persona se sienta cómoda y segura para realizar el proceso de reporte del caso y de toma de muestra de ADN.
¿Para qué sirve y cómo se obtiene una muestra de ADN?
La toma de muestra de ADN se realiza luego del consentimiento que otorga la persona en una entrevista. Es un proceso higiénico, gratuito, seguro, confidencial y ambulatorio. Consiste en un hisopado bucal o punción en un dedo.
Matilde Huet, asistente de investigación forense de la FAFG, indica que la toma de muestras de ADN es uno de los primeros pasos de un largo proceso para la identificación. «Informamos y explicamos el trabajo sobre los procesos técnicos y científicos, así como los resultados que hemos obtenido en los últimos 30 años»..
Los análisis, explica, pueden implicar una cantidad no determinada de tiempo.
Con la toma de muestra de ADN la búsqueda es permanente. Esto quiere decir que, aunque la persona o el familiar ya no esté, su muestra servirá para seguir con la búsqueda.
Las muestras de ADN colectadas a lo largo de los años alimentan el Banco Genético Nacional de Familiares y Víctimas de Desaparición Forzada de FAFG. Ese banco compara las muestras referenciales (de familiares) con las muestras óseas (de las víctimas) a nivel nacional, por lo que se aumentan las posibilidades de lograr una identificación, señala la investigadora.
«Con una identificación, podemos reconstruir la verdad y aportar elementos científicos que serán valorados como prueba en un juicio. Sin embargo, es una decisión que le compete a las familias tomar, si inician o no un proceso de obtención de justicia ante los órganos correspondientes», concluye Huet.
Sigue aquí las redes sociales de FAFG para conocer los horarios, municipios y departamentos donde se realizan las jornadas de tomas de muestras de ADN.
Redacción: Lourdes Álvarez Nájera
Edición: Carmen Quintela
Fotos: FAFG





