La historia del documental Pelo Lindo empezó mucho antes que Josué García Prado estudiara cine documental o pensara en festivales internacionales. Cuando tenía seis años de edad, recuerda que fue …
La historia del documental Pelo Lindo empezó mucho antes que Josué García Prado estudiara cine documental o pensara en festivales internacionales.
Cuando tenía seis años de edad, recuerda que fue a una fiesta familiar disfrazado de Superman. En la casa de campo en Quetzaltenango, donde se realizaba la celebración, notó que su tía Josefa Andrade, estaba en silencio mientras perdía su mirada en el paisaje.

García se acercó a su tía para preguntarle qué le pasaba. Ella respondió: «Tengo un hijo que una gente malvada no me deja ver».
Ese hijo es Joaquín Rodas Andrade, detenido y desaparecido en 1985, cuando tenía 23 años y estudiaba agronomía en el Centro Universitario de Occidente (CUNOC). También era secretario general de la Asociación de Estudiantes Universitarios de Occidente. Aquel día salió de su casa en la zona 3 de Quetzaltenango para ir a sus prácticas pero nunca regresó.
Algunos testigos vieron cómo hombres armados se lo llevaron en un picop, luego de una balacera.
Durante años, García conoció los detalles de la desaparición de Joaquín a través de conversaciones familiares, libros publicados por sus otras tías, testimonios sobre el exilio de familiares y, más adelante, con la lectura del Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) y otros documentos sobre el Conflicto Armado Interno (1960 – 1996)
«Creo que tuve un despertar muy temprano sobre memoria histórica», dice en entrevista con Agencia Ocote.
Veinte años después, la historia sobre la desaparición forzada que vivió su familia se convirtió en Pelo Lindo, un cortometraje documental de 24 minutos que tendrá su estreno mundial en la Competencia Internacional de cortometrajes del Sheffield DocFest 2026.
García Prado, ha sido reconocido en festivales internacionales, como el Festival Internacional de Cine Ícaro, donde obtuvo el premio a Mejor Cortometraje Documental Centroamericano con Sarna. También participó en Big Sky Documentary Film Festival y Tampere Film Festival.
Pelo Lindo, un caso en el Diario Militar
El título del cortometraje documental proviene del alias con el que Rodas Andrade aparece identificado dentro del Diario Militar, un registro que las fuerzas de seguridad del Estado de Guatemala usaron para documentar la desaparición de 183 personas señaladas de subversivas, de participar en acciones de protesta social o vínculos con estructuras guerrilleras.
Por mucho tiempo, García creyó que Pelo Lindo era apenas un sobrenombre familiar relacionado con el cabello largo de Joaquín.
Para el cineasta, la publicación del Diario Militar en 1999 confirmó lo que su familia sospechaba, que Rodas había sido capturado por fuerzas de seguridad del Estado

El nombre del documental, es para el cineasta una forma de recuperar la identidad de un hombre reducido durante décadas a un alias dentro de archivos militares.
El cineasta valora como positivo que algunas producciones guatemaltecas recientes sigan abordando las secuelas de la guerra interna, incluso cuando no hablan directamente del conflicto armado.
«Todo cine es político .El cine que no cuestiona los espacios donde está, especialmente en Guatemala, pierde algo importante», afirma.
También señala las dificultades económicas para producir cine en el país y la falta de fondos accesibles para realizadores emergentes. En su caso, conseguir financiamiento para el proyecto audiovisual tomó cerca de un año.
Aunque Pelo Lindo tendrá su estreno en el festival internacional, García dice que una de las proyecciones más importantes todavía está pendiente, y es verla junto a su familia en Guatemala.
Más adelante, espera presentar Pelo Lindo en la muestra nacional Cortos Finos y organizar antes una función privada para sus familiares, muchos de los cuales aparecen dentro de la película.
«No quiero que la veamos en una televisión de la sala», dice entre risas. «Quiero que vayan al cine y la miren en una gran pantalla».
Una mujer que nunca dejó de buscar
Josefa Andrade tiene hoy 90 años. Durante décadas escribió cartas, dio muestras de ADN, recibió llamadas falsas sobre el posible paradero de su hijo y construyó la Capilla del Cristo del Secuestro en Quetzaltenango.
Hace 20 años escribió y publicó el libro El cristo del Secuestro, donde narra el impacto de la desaparición y los años de búsqueda.
En otros países, mujeres buscadoras de familiares detenidos o desaparecidos son reconocidas como las Madres de Plaza de Mayo en Argentina o las madres buscadoras en México.
Sin embargo, en Guatemala, esa figura rara vez se nombra así, aunque existen familias, donde las mujeres lideran los procesos de búsqueda de desapariciones forzadas durante el conflicto armado y siguen buscando respuestas.
Cuando se le pregunta al cineasta si considera a su tía es una madre buscadora, responde que sí, aunque cree que ella no necesariamente se reconoce en esa palabra.
«Creo que ella se considera más una penitente», dice. «Alguien que todavía carga algo».
Para García Prado, el silencio alrededor de estas historias tiene relación con el miedo que dejó la guerra, el estigma sobre quienes fueron señalados de guerrilleros y la ausencia de instituciones que acompañaran las búsquedas o ayudaran a las familias a hablar públicamente sobre sus desaparecidos.
Además, para él la desaparición de Joaquín Rodas nunca fue un episodio aislado dentro de su familia. Su abuela y parte de su familia salieron al exilio en México tras el asesinato de una directora del colegio donde estudiaba Rodas, mientras otro de sus tíos fue asesinado años después.
«Cuando empecé a entender la historia, también entendí por qué mi familia estaba dividida entre Guatemala y México», recuerda.
Esa dimensión familiar aparece también en el cortometraje. Más que reconstruir únicamente una desaparición forzada, Pelo Lindo retrata cómo una ausencia atraviesa generaciones enteras y sigue presente décadas después.
«No hay un día en que vea a mi familia y no se mencione a Joaquín», dice.
A la proyección en Sheffield también asistirá Jordán Rodas, exprocurador de los Derechos Humanos e hijo menor de Josefa Rodas. Para García Prado, esa presencia también conecta distintas generaciones marcadas por el exilio y la persecución política en Guatemala.

Documentar sin revictimizar
García sabía desde hace años que quería contar esta historia, pero decidió hacerlo cuando vio que su tía empezaba a tener lapsos de memoria cada vez más frecuentes, una característica de su avanzada edad.
El corto documental también registra el reencuentro entre Josefa y su hermana, exiliada en México durante la guerra para la celebración de sus 90 años en la casa donde creció y vivió muchas celebraciones familiares.
Uno de los principales dilemas, cuenta, era cómo grabar a su tía sin revictimizarla.
«No quería hacer un documental sobre el sufrimiento», explica. «Quería mostrar un retrato de resiliencia».
Esa decisión definió incluso la estética de la película. Muchas escenas fueron grabadas desde arriba, con planos cenitales y una cámara alejada del rostro de Andrade. La cámara nunca la confrontó, la acompañó.
El recurso tenía un doble propósito: reducir la incomodidad de una mujer de 90 años frente a cámara y construir una narrativa más íntima alrededor de la fe, la memoria y el paso del tiempo.
«Ella hizo penitencias durante años, construyó una capilla, rezaba de madrugada. El documental también está contado desde esa espiritualidad», dice García.
Para el cineasta, la historia también era personal. «No podía contarla como si yo estuviera fuera».
La familia de Joaquín Rodas sigue sin saber de su paradero. La falta de respuestas se ha prolongado a lo largo de los años.
«Lo mínimo era saber qué pasó con él», dice García. «Poder enterrarlo, tener una respuesta. Eso es lo que nunca llegó».
El conflicto armado interno en Guatemala dejó al menos 45 mil personas detenidas y desaparecidas, detrás de cada una existen familias que tampoco tienen respuestas.
«Hay miles de historias así», dice. «Lo que me gustaría es que más personas que pasaron por algo parecido cuenten sus propias historias y que entiendan que no están solas». «Somos muchas familias».
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El libro El Cristo del Secuestro, escrito por Josefa Andrade, recopila parte de su experiencia tras la desaparición de su hijo Joaquín Rodas Andrade y puede encontrarse en bibliotecas y espacios de memoria histórica en Quetzaltenango. Puedes adquirirlo en Librería Sophos, Biblioteca de la Universidad Francisco Marroquín y la USAC.
Pelo Lindo tendrá su estreno mundial en Sheffield DocFest 2026. García Prado espera presentarlo próximamente en Guatemala dentro de la muestra Cortos Finos.
Escucha el episodio de la desaparición de Joaquín Rodas Andrade en nuestra sección de Aquí Pasó Algo:
Créditos:
- Texto: Andrea Godínez
- Edición: Lourdes Álvarez
- Foto: Producción Pelo Lindo





