Las trabajadoras guatemaltecas que tienen un contrato o relación laboral con algún patrono, según el Código de Trabajo, cuentan con derechos durante el embarazo y el período posterior al parto. …
Las trabajadoras guatemaltecas que tienen un contrato o relación laboral con algún patrono, según el Código de Trabajo, cuentan con derechos durante el embarazo y el período posterior al parto. Sin embargo, organizaciones como la Liga de la Leche Guatemala, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señalan que enfrentan dificultades para ejercer esos derechos.
Uno de los problemas principales que enfrentan las madres trabajadoras, es la falta de espacios o salas adecuadas para extraer y conservar la leche materna.
Aunque existen esfuerzos como los espacios amigos de la lactancia donde instituciones del Estado y empresas se suman voluntariamente, no existe una ley que regule el tema.
En el Congreso de la República se han discutido, por lo menos, tres propuestas de ley sobre lactancia materna. La última presentada, la iniciativa 6337, busca la creación de salas de lactancia dignas, así como campañas de información y acompañamiento.
En los intentos por aprobar la iniciativa 6337, ha pasado por tres versiones. La primera en 2024, propuesta por diputadas de distintas bancadas, la cual planteaba que instituciones públicas y privadas habilitaran espacios adecuados para la lactancia o extracción de leche materna.
La iniciativa fue enviada a la Comisión de la Mujer del Congreso para su análisis y modificaciones, especialmente sobre las obligaciones de las instituciones públicas y privadas.
Tras el análisis legislativo, la comisión emitió un dictamen favorable con cambios al texto original, lo que dio lugar a una segunda versión del proyecto. En esta etapa surgieron las primeras discusiones sobre qué tan obligatoria debía ser la medida para el sector privado. Gremiales vinculadas al Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales Industriales y Financieras (CACIF) expresaron reservas sobre los costos de habilitar lactarios en los centros de trabajo.
También representantes de la Asociación de la Industria de Vestuario y Textiles plantearon preocupaciones logísticas, señalando que en industrias con miles de trabajadoras en turnos prolongados, la implementación podría implicar ajustes en infraestructura y organización laboral.
Finalmente, en febrero de 2026, la propuesta fue sometida a votación en el Congreso, pero no alcanzó los 81 votos necesarios y quedó a tres votos de ser aprobada, lo que obligó a retomar el debate legislativo.
La tercera versión de la iniciativa 6337 fue presentada el 2 de marzo de 2026, esta nueva versión retoma la propuesta de crear espacios de lactancia en centros de trabajo, pero con ajustes al texto para facilitar su aprobación, el 10 de marzo ha fue leída en el pleno y enviada a la Comisión de la Mujer.
Para profundizar en los principales desafíos que persisten para las mujeres lactantes, Agencia Ocote conversó con Elizabeth Dary con 35 años de trabajo en la Liga de la Leche Guatemala y Andrea Madrid con cinco. Esa organización, con 50 años de presencia en el país, ha brindado aportes técnicos y científicos para la más reciente iniciativa de ley.
¿Cuál es la dinámica que siguen para acompañar a las mujeres lactantes?
A partir de siete grupos de apoyo presenciales y cinco virtuales, que se pueden contactar a través de la página oficial y redes sociales. Son la principal forma de acompañamiento. Nos enfocamos en las embarazadas para brindar formación antes que llegue su bebé.
También apoyamos en la prevención de mastitis; información sobre posiciones adecuadas para amamantar; cómo extraer y almacenar leche materna de forma segura; y beneficios de la lactancia para la madre y el bebé.
En algunas charlas también participan los padres o las abuelitas de los bebés. Ahí también logramos erradicar muchos mitos sobre la lactancia.
Cada etapa es un reto en la maternidad, ayudamos a las madres a sentirse escuchadas, acompañadas y no juzgadas.
¿Bajo qué fundamentos respaldan la lactancia materna?
Sobre evidencia científica de organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la OPS y UNICEF. La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, es una de las prácticas más efectivas para proteger la salud infantil y prevenir enfermedades.
Según la SESAN, la leche materna contiene proteínas, grasas, vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento del bebé, además de anticuerpos que fortalecen el sistema inmunológico y reducen el riesgo de infecciones respiratorias y diarreas.
También se ha identificado que los niños amamantados tienen menor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades infecciosas, mientras que las madres que amamantan reducen su riesgo de padecer cáncer de mama y ovario.
Sin embargo, las condiciones laborales actuales dificultan a las madres trabajadoras cumplir estas recomendaciones. Solo tienen -según el Código de Trabajo- dos meses y medio para estar con su recién nacido. Desde ahí se le está quitando el derecho al bebé (de por lo menos 6 meses de lactancia exclusiva)

¿Cuáles son los mitos comunes sobre la lactancia materna que circulan en Guatemala?
Uno de los principales obstáculos para la lactancia materna es la desinformación. Entre los mitos más comunes, está la idea que las madres no pueden comer ciertos alimentos, como coles o aguacate, porque creen que eso afecta la leche y no es así.
Otro mito es que si das de mamar te vas a quedar sin pelo, sin dientes o desnutrida. Eso no es así.
Además se dice que la leche materna deja de ser nutritiva después del primer año. La sociedad ve raro que una niña o niño de cuatro o cinco años siga lactando. La leche materna es buena, muy nutritiva, incluso con mayor contenido de grasa.
¿Existen diferencias sobre la lactancia en contextos urbanos y rurales?
En áreas urbanas es más frecuente la lactancia mixta, es decir, la combinación de leche materna y fórmula. Eso se da mucho en la ciudad. Fuera de la ciudad, muchas veces la lactancia es lo único que hay para darle al bebé.
El uso de fórmulas infantiles también está relacionado con factores económicos y culturales. Se piensa que usar pacha para alimentar al bebé, es subir de estatus, cuando en realidad implica más gastos y riesgos sanitarios si no se garantiza una adecuada esterilización, ya que la falta de higiene en biberones puede favorecer la contaminación bacteriana y provocar infecciones gastrointestinales en los bebés.
¿Cuál es la importancia de los bancos de leche y los espacios dignos para apoyar la lactancia?
Existen 14 Bancos de Leche Humana y 44 espacios amigos de la lactancia certificados por el Ministerio de Trabajo y UNICEF. El banco más grande que tenemos es el del Hospital Roosevelt.
En estos espacios son importantes porque las madres donantes aportan leche materna que luego se pasteuriza y se utiliza para recién nacidos que la requieren, por ejemplo cuando una mamá tuvo una complicación después del parto.
¿Qué experiencias regionales son referentes para impulsar leyes a favor de la lactancia materna?
En América Latina existen normativas que obligan a crear este tipo de espacios. Países como México, Chile, Colombia y Perú cuentan con leyes o políticas públicas que promueven salas de lactancia como parte de sus estrategias de salud pública y nutrición infantil.
En Guatemala, la ausencia de este tipo de políticas también tiene consecuencias directas en los índices de desnutrición infantil y en la salud pública del país en general
Redacción: Jaqueline Gálvez
Edición: Lourdes Álvarez Nájera
Fotos: Christian Gutiérrez
Si quieres conocer más sobre los programas del Estado dirigidos a mujeres embarazadas y en lactancia, puedes leer este reportaje de Agencia Ocote aquí.




