Explora aquí la segunda temporada completa de Aquí pasó algo Lee aquí la transcripción del episodio: En el cruce de la tercera avenida y quinta calle de la zona 1, …
Explora aquí la segunda temporada completa de Aquí pasó algo
Lee aquí la transcripción del episodio:
En el cruce de la tercera avenida y quinta calle de la zona 1, de la ciudad de Guatemala se encuentra el Conservatorio Nacional de Música «Germán Alcántara».
Enfrente, en la esquina opuesta, hay un pequeño espacio con bancas de cemento y árboles que dan sombra: el parque José Batres Montúfar. Una carreta de panes suele estacionarse ahí después del medio día hasta caer la tarde. El olor a carne y carbón se funde con el humo de las camionetas.
El conservatorio destaca con su fachada de líneas rectas y columnas robustas, recientemente pintada de un azul intenso. Las gradas anchas, los ventanales enrejados y las franjas horizontales blancas resguardan un espacio lleno de arte. El conservatorio guarda 89 pinturas del maestro Efraín Recinos que funcionan como difusores acústicos.
A los costados, las casas son más modestas: de uno o dos pisos, con colores desgastados, entre amarillo mostaza, verde pastel y blanco sucio. Muchas tienen ventanas angostas protegidas por barrotes.
Aquí, en este cruce, el 15 de mayo de 1984 fue secuestrado Carlos Cuevas, estudiante de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Carlos era también dirigente estudiantil de la Asociación de Estudiantes Universitarios y militante del Partido Guatemalteco del Trabajo.
Su esposa, María del Rosario Godoy de Cuevas, lo buscó incansablemente durante meses y le exigió al Estado su aparición.
María del Rosario Godoy fue una de las fundadoras del Grupo de Apoyo Mutuo. Coordinó marchas multitudinarias para demandar que regresaran a los detenidos desaparecidos.
Diez meses después del secuestro de Carlos Cuevas, fue asesinada.
***
Ana Lucía Cuevas: Mi nombre es Ana Lucía Cuevas, yo vivo ahora en Inglaterra y soy artista. Hago películas, hago videos, pero también hago arte visual, diseño y esculturas y mi relación con Carlos Cuevas es que yo soy su hermana menor, nos llevábamos tres años de diferencia. Crecí en Guatemala, pero desde 1984 salí al exilio.
Carlos era un hombre alto, moreno, muy atractivo según las malas lenguas como decimos en Guatemala. Era una persona muy afable. Era una persona muy generosa, muy amable. La gente, incluso ahora, 40 años después de que lo secuestraron, lo sigue recordando de esa manera como una persona afable.
Y él era el cuarto hijo de una de una familia de seis hijos y entonces creció en esa dinámica de una familia grande en la que uno, bueno, pues, comparte cosas con los demás hermanos y aprende a ser más generoso.
Nosotros crecimos en una familia que era muy progresista y bueno, mi padre fue un hombre muy democrático. Primero como decano y después como rector de la Universidad de San Carlos.
Él siempre fue una persona de izquierda muy comprometida con la política y los derechos humanos de Guatemala. Mi madre también, mi madre Ruth, también fue una persona con un pensamiento abierto, también democrático y bueno, eso eso se nos inculcó a los hijos.
Ya después cuando crecimos y éramos estudiantes universitarios, la misma situación del país, que era una situación extremadamente represiva y de terror, no nos dejaba alternativas más que la de tomar posiciones de esta naturaleza.
La alternativa que teníamos era formar parte de estos grupos de oposición. En nuestro caso fue el Partido Comunista que era el que en ese momento estaba más accesible a nosotros.
Nuestra familia tuvo represión desde que éramos muy pequeños. Él fue parte de una campaña contra el Partido Comunista y entonces toda mi familia era miembro del partido y entonces empezamos a saber que venía una ola de represión específicamente contra el partido, ¿verdad?
Y empezamos a movilizarnos. Mi madre, mi hermana pequeña y yo salimos al exilio en enero de ese año.
Carlos no quiso salir porque tenía cierto nivel en el partido, tenía ciertas responsabilidades y no quería dejar a muchos compañeros. Entonces él se quedó y al final pues también a él lo capturaron.
Carlos se movilizaba en una moto, una moto de color rojo y como la situación estaba muy tensa, iba a encontrarse con un compañero, Otto René Estrada Illescas y ahí por el conservatorio de música en la zona uno.
Él venía en su moto con creo que venía con Otto y bueno, un pick-up los interceptó, creo que ellos entraron en contra de la vía de donde ellos venían. Hirieron a Otto y a Carlos lo capturaron y entonces lo subieron en una pick-up y se lo llevaron sin rumbo.
***
Nosotros estábamos ya en el exilio en Costa Rica y un guatemalteco con el que hacíamos trabajo de solidaridad afuera nos llegó a avisar que se lo habían llevado. Inmediatamente nosotros empezamos una campaña nacional e internacional para el retorno de Carlos.
Hicimos muchísimos esfuerzos,empezamos campañas coordinadas con Rosario con anuncios en los periódicos y entrevistas con (Óscar Humberto) Mejía Victores y manifestaciones y cosas así, ¿verdad? Eso fue dentro de Guatemala, coordinado con Rosario.
Y en el exterior, como nosotros estábamos afuera, pues particularmente mi mamá se entrevistó con mucha gente, ella hizo una gira por Europa pidiendo que hubiera presión para el gobierno de facto de Mejía Víctores y que se pusiera presión para para que liberaran no solo a Carlos, sino que en ese momento a la junta estudiantil.
Sí hubo un periodo después de su desaparición en el que nos llamaban, los militares nos llamaban y nos decían que Carlos seguía con vida. Nos trataron de manipular de diferentes maneras diciéndonos que si seguíamos haciendo campaña lo iban a torturar más. Después viene el asesinato de Rosario y que la asesinan 10 meses después de la desaparición y a partir de ese momento pues entra muchísimo miedo entre los familiares de los desaparecidos del Grupo de Apoyo Mutuo. Y para nosotros, para la familia significó un total silencio.
Entonces nos quedamos durante 15 años con la incógnita de saber si él seguía vivo o no.
En el 99 por fin nos enteramos de que él había sido ejecutado por medio del Diario Militar en el que él aparece, aparece que él había sido ejecutado tres meses después de su desaparición. Y entonces por fin pudimos saber que él estaba muerto.
Fue una situación dura, compleja, ¿verdad? Porque durante 15 años yo particularmente soñaba, tenía pesadillas de que estaba aquí, que estaba allá. O sea, la tortura continúa cuando no se sabe si tu familiar está está vivo o no. Entonces, en el 99 hubo ese cierre de alguna manera, hubo una confrontación muy fuerte también al ver esas imágenes no solo de Carlos, sino de muchos compañeros y compañeras que conocíamos.
***
Era un hombre joven que luchó por cambiar las condiciones en las que vivía y sigue viviendo Guatemala. El legado es que no podemos ser indiferentes a lo que la gente alrededor nuestro sufre. Y que tenemos que… puede ser de la manera como él lo hizo o puede ser de una manera diferente, pero que uno no debe ignorar lo que le sucede a tus hermanos en tu país. Porque los horrores del pasado no queremos que se vuelva a repetir y eso se dice muchas veces… Pero es cierto, es cierto.
Las cosas que pasaron durante esos años fueron horrorosas. Y Guatemala es un país muy joven que necesita ver hacia el futuro, pero tratar de no repetir los mismos errores del pasado. Entonces, necesitamos contar qué fue lo que pasó.
***
¿Quieres escuchar lo que pasó en otros lugares? Si estás haciendo un recorrido presencial y te encuentras en zona 1, puedes caminar unas cuadras, hacia la 1 avenida y 2 calle y buscar el código QR. Ahí te contaremos sobre el secuestro de Otto Estrada Illescas, miembro de la asociación de estudiantes de la USAC, militante de la Juventud Patriótica del Trabajo y amigo de Carlos Cuevas.
Si haces el recorrido digital, puedes escuchar las demás cápsulas en agenciaocote.com o en tu plataforma de audio favorita. En una de ellas te contamos la historia de Rosario Godoy de Cuevas. También puedes explorar el mapa para ver otros lugares.
Te animamos a que escuches y veas otros productos sobre el tema en nuestro sitio web. Puedes leer :«A 25 años del hallazgo del Diario Militar» o escuchar el episodio: «El diario del horror», para conocer más sobre los casos que aparecen en los archivos de la Policía.





