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Aquí pasó algo | Secuestro de Alaíde Foppa

Escucha aquí la cápsula: Explora aquí el especial sonoro de Aquí pasó algo Narradora: Estamos en la Plaza El Amate, más conocida como El Amate.  El Amate es un centro …


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Explora aquí el especial sonoro de Aquí pasó algo


Narradora: Estamos en la Plaza El Amate, más conocida como El Amate. 

El Amate es un centro de comercio popular de Ciudad de Guatemala. Está en la 18 calle, entre la cuarta y quinta avenida de la zona 1. Queda en medio de estaciones de autobuses, a un costado de un mercado y de ventas que se colocan a diario en la bulliciosa calle. 

Si caminas por aquí a primera hora de la mañana o alrededor del mediodía, sentirás que el olor a frutas y verduras del mercado se mezcla con el del pollo frito o carne asada de algunos puestos de comida a la salida del Amate. 

En 2010, como parte de un «programa de modernización de la economía informal», se levantó esta construcción de dos niveles con locales comerciales. Los vendedores de ropa, calzado, juguetes, accesorios para celulares o películas, que antes ponían sus puestos sobre la Sexta Avenida, fueron reubicados en este espacio. 

El proyecto se hizo en uno de los puntos de entrada y de salida al Centro Histórico de la capital de Guatemala. A un lado del Amate puedes ver un viaducto que conduce hacia la zona 4 y un paso a desnivel lo conecta con la transitada Avenida Bolívar. 

A inicios de los ochenta, el Amate era una plaza abierta. Entonces, había un enorme árbol sembrado en el centro; un amate, que es el que le da nombre. Alrededor de la plaza había ventas de artesanías.

En este lugar, donde ahora puedes ver la construcción de hormigón, se cree que es donde fue secuestrada y desaparecida la poeta Alaíde Foppa Falla el 19 de diciembre de 1980. 

Decimos “se cree” porque no hay total certeza del punto exacto donde la secuestraron. Sus familiares creen que fue aquí, aunque algunos testigos dijeron a Prensa Libre que Alaíde caminaba en una calle cerca de la Plaza Barrios, cuando unos hombres armados la secuestraron.

Alaíde Foppa era una poeta, catedrática y periodista feminista guatemalteca. Vivía en México. Buscó asilo político allí junto a su esposo, Alfonso Solórzano, que era dirigente del Partido Comunista Guatemalteco. Desde 1972 a 1980, fue la guionista, directora y anfitriona de un programa de radio llamado “Foro de la Mujer”, para Radio UNAM, en la Ciudad de México. 

Ella regresaba periódicamente a Guatemala. 

El 19 de diciembre de 1980, Alaíde salió de casa de su madre, Julia Falla. Iba en un vehículo con el chofer Leocadio Actún Chiroy. Se dirigían hacia El Amate, porque ella quería comprar artesanías para llevar a México. Pero no regresaron. Desde ese día, no volvieron a ver a Alaíde y a Leocadio. 

Alaíde Foppa tenía 66 años. Era madre de cinco hijos. Tres de ellos militaban en la guerrilla en Guatemala.

***

Julio Solórzano Foppa: Mi nombre es Julio Solórzano Foppa. Soy hijo de Alaíde Foppa y del expresidente de Guatemala, Juan José Arévalo. Ellos tuvieron una relación, de la cual Alaíde Foppa quedó embarazada y después ella se casó con Solórzano, Alfonso Solórzano, que era un militante del PGT, que participó en la Revolución de Octubre. Conoció a mi madre aquí.

Mi madre era madre de guerrilleros y era una persona que trabajaba asiduamente en México para denunciar la violación de derechos humanos en Guatemala. De los cinco hijos de mi madre, dos estábamos en México (mi hermana Laura y yo); tres estaban en la guerrilla en Guatemala.

Sus profesiones eran: poeta, académica, ella era la directora de lengua italiana y cultura del renacimiento en la UNAM, en la Facultad de Humanidades. Feminista, creadora, con Elena Poniatowska y otras, de la Revista Fem. Y era una líder de un grupo de mujeres y al mismo tiempo era mamá de cinco hijos. 

Este es un poema muy conocido de Alaíde Foppa. Es decir, un poema que aparece repetidamente en antologías, que es el poema dedicado a nosotros, a sus hijos: «Cinco hijos tengo, cinco caminos abiertos, cinco juventudes, cinco florecimientos. Y aunque lleve el dolor de cinco heridas y la amenaza de cinco muertes, crece mi vida todos los días».

Ella fue secuestrada y desaparecida el 19 de diciembre de 1980 a donde está ahora el Parque del Amate, a mediodía. Y con ella iba el chofer, de mi abuela, doña Julia Falla, don Leocadio Actún Chiroy. Se llevaron el carro, al chofer y a ella. La calle estaba poblada. La gente estaba acostumbrada a que sucedían cosas raras, y se escondían y ciertamente se quedaban callados.

Ella iba a regresar a México al día siguiente. Nosotros hicimos una campaña, todavía pensando que había sido secuestrada por el Gobierno de Guatemala, que era entonces (Romeo) Lucas (García). El gobierno de México nos apoyó desde el primer momento y nombró una comisión de cinco intelectuales para viajar a Guatemala.

Pasaban los días. Y no teníamos noticias, ni certezas y de repente me llama a mí el canciller y me dice: «Tenemos noticias del Gobierno de Guatemala». El comunicado del Gobierno de Guatemala decía: «Creemos importante advertirle que los integrantes de esa comisión pueden sufrir daños de cualquier naturaleza en Guatemala, porque el comunismo internacional les podría causar esos daños, con fin de dañar el prestigio del Gobierno de Guatemala». Y ahí estaba la comisión, yo hablé con ellos, les dije: «Miren, si nosotros tuviéramos señales de vida, yo me voy con ustedes, pero no tenemos señales de vida y en Guatemala las amenazas se cumplen».

Hicimos todo lo que humanamente sentíamos y sabíamos que podíamos hacer en ese momento. Hace 13 años decidí abordar un pendiente enorme en mi persona, que era saber qué había pasado con mi madre y mis hermanos. Entonces me vine para acá y terminé formando esta organización que se llama Memorial para la Concordia. Yo he continuado con los juicios y tratando de averiguar, pero no hemos encontrado más información.

Yo espero que la justicia, si existe un camino de justicia, en términos de condenar a responsables, funcione. Y si no, nosotros en este caso que tenemos con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington, a donde lo que se busca es una reivindicación de la figura, entonces, nosotros lo que estamos planteando es tal vez el nombre de una calle, el nombre de una escuela, una edición que se haga por parte de la educación pública, que quede por lo menos una antología de poesía del Alaíde Foppa en cada biblioteca del país y en cada escuela. Ojalá sea un caso que sirva para abrir la puerta de la justicia, para ensancharla.

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Narradora: ¿Quieres escuchar lo que pasó en otros lugares de Guatemala? Si estás haciendo un recorrido presencial, puedes caminar hacia la 13 calle A y segunda avenida y buscar el código QR. Ahí te contaremos del secuestro de la periodista Irma Flaquer. También puedes ir hacia la zona 10 de Ciudad de Guatemala y buscar dos lugares: el Ministerio de la Defensa, en la Avenida Reforma, y la estación policial 13-2 en la Diagonal 6. En esas cápsulas de audio te hablaremos de dos edificios que funcionaron como centros de detención y tortura durante el conflicto armado interno.

Si haces el recorrido digital, puedes escuchar las demás cápsulas en agenciaocote.com o en tu plataforma de audio favorita. Explora el mapa para ver otros lugares.

Además, te recomendamos el episodio de Radio Ocote podcast «Alaíde Foppa y la radio» y el Audiobuki «Foro de la mujer, Alaíde Foppa entrevista a Stella Quan», para escuchar más del trabajo de Alaíde Foppa, de la voz de ella.

Angélica Medinilla

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