Esa sanción constituía una mancha para el ejército guatemalteco, aunque durante este periodo de tiempo, continuaron violando los derechos humanos cometiendo algunos de los peores crímenes conocidos por la humanidad. …
Esa sanción constituía una mancha para el ejército guatemalteco, aunque durante este periodo de tiempo, continuaron violando los derechos humanos cometiendo algunos de los peores crímenes conocidos por la humanidad. Posteriormente a la firma de los Acuerdos de Paz, destinaron altas cantidades de dinero al pago de abogados para proteger a exmilitares que eran investigados y procesados por esos crímenes contra la población civil indefensa.
Aunado a ello, no han abandonado la doctrina de considerar «enemigo interno» a cualquier opositor al Estado, tampoco han excluido la contrainsurgencia del pensum de estudios de la escuela militar y de las diversas esferas en donde se imparte educación castrense.
El ejército guatemalteco sostiene su doctrina inalterable. En la misma justifican las violaciones a los derechos humanos como necesarias para defender al país. Además, muchos de sus oficiales mantienen vínculos con entidades promotoras de la impunidad y avalan el discurso de odio.
Durante décadas la institución armada ha sido beneficiada con altos presupuestos y no ha sido clara sobre su uso. Desde el organismo ejecutivo se ha fortalecido y recapitalizado a entidades como el Instituto de Previsión Militar (IPM), cuyos fondos fueron malversados o robados, por quienes han estado a la cabeza de las finanzas del ministerio de la defensa.
En todo caso, la decisión por parte del gobierno de Estados Unidos ha sido concretada, el embargo se levantó. Esto seguramente es considerado un logro importante para quienes forman parte del Ministerio de la Defensa, pues seguramente permitirá que puedan establecer convenios y hagan compras ante el gobierno de esa potencia mundial.
Para quienes hemos trabajado en contra de la impunidad, esperamos que, frente a esta apertura internacional, también el Ministerio de la Defensa acepte abrir los archivos, en los que consta el abuso que se cometió contra la población.
Además, que se adquiera el compromiso de evitar seguir beneficiando a quienes tanto daño le hicieron al pueblo, bajo el pretexto de combatir al comunismo internacional, cuando en realidad solo protegían al gran capital guatemalteco.
En todo caso, la población guatemalteca deberá ser aún más vigilante del actuar castrense. Su pasado cargado de violencia y terror no debe olvidarse.
Solamente implementando una constante auditoría sobre el actuar de esta institución, impediremos que los abusos del pasado se sigan perpetuando en el presente.
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