Tres años después, en 2018, nació el Instituto 25A: una apuesta por reconocer la política en lo cotidiano, organizarnos desde lo urbano y caminar junto a otros y otras para …
Tres años después, en 2018, nació el Instituto 25A: una apuesta por reconocer la política en lo cotidiano, organizarnos desde lo urbano y caminar junto a otros y otras para la transformación del país.
Nuestro territorio es la ciudad de Guatemala: hogares, aceras, mercados, buses, escuelas, hospitales, universidades, barrios y colonias en las que convivimos día a día. Y también, los vínculos y amistades que florecen entre el cemento: los cuidados y los amores que nos sostienen.
En un mundo que nos exige rapidez, hemos aprendido a honrar lo valioso: estar cerca de las personas, vernos a los ojos, sentarnos en sus aceras y cerrar calles para conversar. Afirmamos que nuestra ciudad merece ser vista a través de la mirada de sus habitantes, sus historias, sus temores, sus luchas y anhelos. Y junto a esa ternura, también reconocemos que nuestro territorio necesita de cuidados y transformaciones, además cuestionarse en su historia y los dolores que ha provocado.
Entre el caos de la ciudad, queremos apostar a que otras formas de vida son posibles. Soñamos con la calma de una conversación entre vecinos, un paseo entre barrancos o el sentido de comunidad después de una posada. Una calma que también vea a otros territorios, reconozca sus formas de organización y encuentre los caminos para hilar la transformación del país.
Salir de las pantallas y compartir la cotidianidad es un reto que el trabajo, el estudio y la supervivencia nos demandan. Hagamos el experimento: soltemos las pantallas un rato y conversemos. En esas interacciones, quizás aparezca una historia, nazca una idea, florezca una amistad.





