Cada día, desde que sale el sol hasta que se oculta, las trabajadoras del hogar en Guatemala sostienen tareas de cuidado, limpieza, alimentación y acompañamiento. Pero la mayoría lo hacen …
Cada día, desde que sale el sol hasta que se oculta, las trabajadoras del hogar en Guatemala sostienen tareas de cuidado, limpieza, alimentación y acompañamiento. Pero la mayoría lo hacen sin reconocimiento y sin derechos laborales.
En Guatemala se calcula que hay 388,240 trabajadoras remuneradas del hogar, según un informe de 2021 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La mayoría son indígenas, reciben pagos por debajo del salario mínimo y trabajan en condiciones «esclavistas», en las casas de sus patronos, según la OIT. En estos espacios laborales viven además otras formas de violencia, como la sexual y la psicológica. Las mujeres también han señalado que sufren racismo.
A pesar de esto, el Estado de Guatemala apenas ha girado la mirada a la situación de las trabajadoras del hogar. En el Congreso de la República, una demanda histórica sigue estancada. Las trabajadoras organizadas solicitan desde hace once años la aprobación de la iniciativa de ley 4981.
Esta norma ratificaría un apartado específico sobre el trabajo del hogar y de cuidados del Convenio 189 de la OIT, que lo equipara con el resto de derechos laborales de los trabajadores de otros sectores.
Ante esta realidad y la falta de leyes específicas sobre este tipo de servicios, el 25 de marzo se presentó la primera cooperativa guatemalteca de cuidados y limpieza para hogares y empresas.
Las copropietarias son 29 mujeres trabajadoras asociadas de distintas regiones del país.
Servicuidado y limpieza, Responsabilidad Limitada (R.L.) es la segunda cooperativa de su tipo a nivel centroamericano, después de CoopCuidados en Honduras.
En noviembre de 2025 —como ya habían adelantado a Agencia Ocote— se registraron legalmente ante el Registro de Cooperativas de Guatemala.
Un modelo innovador para reconocer el trabajo invisible
La cooperativa funciona a partir de un modelo de gestión empresarial. Las socias son contratadas por las actividades específicas de cuidado, aseo y desinfección de espacios, a cambio de un salario reglamentado en ley.
También se definen horarios de trabajo, así como el goce de prestaciones laborales como Bono 14, aguinaldo y acceso a seguridad social.
Entre los principales servicios que ofrece Servicuidado está la limpieza y desinfección de áreas, aseo general, lavado y planchado de ropa y preparación de alimentos.
En el área de cuidado ofrecen servicios para personas adultas mayores, niñez, adolescencia o bebés. También cuidado de mascotas o plantas.
A través de la cooperativa se brinda a las socias la oportunidad de recibir cursos que potencien sus capacidades, como preparación adecuada de alimentos, medidas de seguridad en los entornos, normativas vigentes y protocolos de atención a niñez y adultos mayores, entre otros.
Belén Cárdenas, gerente de Servicuidado y limpieza destaca el trasfondo social de impacto que tiene la cooperativa en la vida de las mujeres, sus comunidades y otros entornos.
«Buscamos la reivindicación de las mujeres que dedican su vida al cuidado y trabajo en el hogar, que nunca han sido reconocidas como tal, ni siquiera en la ley actual»

La cooperativa frente al trabajo precarizado
El sistema cooperativista en Guatemala es conocido de manera popular por las cooperativas de ahorro y crédito.
El modelo que plantea Servicuidado y limpieza sigue la misma línea, ya que las mujeres que se dedican a cuidados y trabajo en el hogar pueden asociarse, generar aportes y beneficios.
Aunque por el momento está integrada únicamente por mujeres, la cooperativa se plantea expandir y deja abierta la posibilidad para que los hombres que se dedican al trabajo de cuidados y del hogar también puedan asociarse.
Betsy López, presidenta del consejo administrativo de la cooperativa, considera que el modelo que propone Servicuidado y limpieza permite sacar del sistema de servicios informales y sin regulación al trabajo vital de cuidados y del hogar.
Datos del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) de 2021, reportaron que bajo el Programa Especial de Protección para Trabajadoras de Casa Particular (Precapi) solo 548 trabajadoras estaban inscritas a la seguridad social.
A la fecha, el aporte que cada socia hace a la cooperativa es de 100 quetzales para su inscripción. Esta cuota puede ser reembolsable según el análisis de cada caso.
Además, aportan de manera ordinaria 200 quetzales. Sí la trabajadora ya no quiere ser asociada, ese monto se le devuelve en dos o hasta cuatro cuotas.
Esto garantiza que las mujeres que forman parte de la cooperativa tengan acceso a ahorro, ingresos estables y oportunidades de desarrollo personal con los cursos y capacitaciones.
El costo inicial de fundación de la cooperativa se financió con apoyo de cooperación de Canadá, a través del proyecto Trasol. A partir de los aportes de las socias se plantea ser sostenible.
Además, cuenta con el acompañamiento del Comité Nacional de Mujeres Cooperativistas (CNMC), entidad que pertenece a la Confederación Guatemalteca de Federaciones Cooperativas (CONFECOOP) y promueve la participación y el liderazgo de las mujeres en esos espacios.
Si eres una trabajadora del hogar o de cuidados y quieres afiliarte a la cooperativa puedes escribir a través de Whatsapp a los números 49925488 y 38962728. Para conocer el detalle de los servicios y los diferentes paquetes para empresas y hogares sigue este enlace




