La exposición fotográfica Humanas rinde homenaje a las mujeres indígenas de dos casos emblemáticos sobre justicia transicional en Guatemala, el caso Mujeres Achi y Sepur Zarco. En ambos casos, …
La exposición fotográfica Humanas rinde homenaje a las mujeres indígenas de dos casos emblemáticos sobre justicia transicional en Guatemala, el caso Mujeres Achi y Sepur Zarco.
En ambos casos, los tribunales guatemaltecos en la sentencia sancionaron y reconocieron que agentes del Estado sometieron a las mujeres Achí y de Sepur Zarco —así como a sus comunidades y familias— a graves violaciones a los derechos humanos en los años 80.
Hoy, a través del lente de la fotógrafa Mariana Lara, ellas son protagonistas, guardianas de la memoria y la justicia.
La muestra no solo devuelve el rostro a quienes la guerra buscó borrar, sino que celebra la resiliencia y la lucha de mujeres que, tras décadas de impunidad, lograron sentencias judiciales emblemáticas.
La exposición también coincide con las actividades por la conmemoración del Día Internacional para Eliminar la Violencia contra la Mujer.

Sobre ese homenaje, Pedrina López, mujer maya Achi, dijo sentirse «Agradecida de que aquí están nuestros recuerdos que quedan para toda la comunidad, para nuestros nietos e hijos. Y que no se repita lo que pasamos nosotros, que siga la justicia» .
Denis Martínez, director de Impunity Watch, también destacó la relevancia del espacio: «Es simbólico que este homenaje se haga en el Palacio Nacional, un lugar emblemático que representa también un reconocimiento del Estado a la lucha de estas valientes mujeres.»
La acción también promueve el debate sobre la deuda histórica del Estado con las víctimas, que sigue pendiente pese a que las sentencias judiciales han ordenado su inmediata implementación.
En el caso de las mujeres de Sepur Zarco, las medidas de reparación se establecieron desde el 2016.

Al respecto, Demecia Yat, de la comunidad Sepur Zarco, dijo «Aquí seguimos con las medidas de reparación que estamos exigiendo. No estamos solas, trabajamos en conjunto»
Este año, durante la conmemoración del Día Nacional de las Víctimas del Conflicto Armado, Yat lamentó que muchas de las mujeres —a quienes de manera afectiva la comunidad reconoce como «abuelas de Sepur Zarco»— mueren por su avanzada edad sin ver cumplidas las medidas ordenadas.
Recuperación del mural de Rabinal
Durante la inauguración de Humanas, el director de Impunity Watch anunció públicamente que en enero de 2026 restaurarán el mural de las mujeres Achí en Rabinal, Baja Verapaz, eliminado por la actual administración municipal.
Ese mural forma parte de las medidas de reparación otorgadas a las mujeres Achi tras la sentencia de 2022, por uno de los dos procesos penales que ellas ganaron
La restauración del mural es posible por la gestión del Bufete Jurídico de Rabinal, que representó a las mujeres durante los juicios, a la COPADEH e Impunity Watch.
Haydeé Valey, abogada del caso mujeres Achí e integrante de Impunity Watch, la restitución del mural destruido por la municipalidad de Rabinal no es una simple reposición estética, es un acto de reconocimiento político y de dignidad.
«Un mural no es solo pintura —explica—. Es memoria, es reconocimiento. Es decirles a las sobrevivientes que su sufrimiento no fue en vano y que el Estado tiene una responsabilidad».
La importancia de estas imágenes para las mujeres Achi está profundamente ligada a su historia. Muchas eran niñas cuando vivieron los hechos de violencia.
La abogada explica que, para ellas, ver un mural levantado en su nombre significa ver su lucha reflejada en un espacio público que durante décadas les negó el derecho a la memoria. Por eso su eliminación dolió. Y por eso una de las propias sobrevivientes fue quien alertó que la municipalidad lo había borrado.
La abogada señala que la municipalidad atentó contra la memoria y contra una medida de reparación simbólica derivada de una sentencia al eliminar el mural.
«Al desaparecerlo, se desconoce la lucha de más de diez años», dice. Se desconoce el sufrimiento y la responsabilidad del Estado en esos hechos».
Tras la presión, el alcalde volvió a ceder la pared, esta vez por escrito. Sin embargo, se negó a financiar la recreación o el mantenimiento del mural.
Para Valey, esto revela un problema mayor: «Las iniciativas de memorialización siguen viniendo de las víctimas y de la sociedad civil. El Estado tiene una deuda muy grande».
En un país donde tantas personas no leen ni escriben, la memoria visual se vuelve aún más esencial. «Las imágenes conectan más que una letra», señala.
Son puertas para que las nuevas generaciones sepan qué ocurrió y por qué no debe repetirse.
La nueva versión del mural —que las organizaciones planean restituir tentativamente el 24 de enero, aniversario de la sentencia del caso Mujeres Achí— busca recuperar un espacio que la municipalidad arrebató. Su intención, enfatiza Valey , es devolver la dignidad y mantener viva la memoria de las sobrevivientes.
Créditos:
Texto: Andrea Godínez
Fotografías: Andrea Godínez
Edición: Lourdes Álvarez Nájera
La memoria no es un archivo viejo: es una responsabilidad de nuestra generación. Visita Humanas, disponible hasta el 26 de noviembre en el Palacio Nacional. Comparte estas historias sobre memoria histórica que publicamos desde Agencia Ocote.





