Juan Pappier: Arévalo debe ejercer liderazgo para recuperar la institucionalidad en elecciones de 2026

Los procesos de elección de segundo grado de 2026 definirán el futuro democrático de Guatemala. Experto internacional advierte de actores corruptos que intentarán cooptarlos, pero insiste en que la sociedad civil, pueblos indígenas, sector privado y Gobierno deben actuar proactivamente para resistir, movilizarse y apoyar a las candidaturas más idóneas, pese a riesgos de criminalización que persisten.

Juan Pappier es subdirector de la División de las Américas de Human Rights Watch, donde supervisa investigaciones sobre violaciones de derechos humanos en América Latina y el Caribe. Estudió Derecho …

juan pappier entrevista agencia ocote sobre elecciones de segundo grado en 2026

Juan Pappier es subdirector de la División de las Américas de Human Rights Watch, donde supervisa investigaciones sobre violaciones de derechos humanos en América Latina y el Caribe. Estudió Derecho en la Universidad Torcuato Di Tella (Argentina) y obtuvo una maestría en Derecho Internacional en Ginebra. 

Ha documentado represión política, abusos de grupos armados y ataques al Estado de derecho en la región.

En Guatemala, ha seguido de cerca la crisis democrática de los últimos años, denunciando los permanentes intentos por violar la voluntad popular. 

Desde su experiencia monitoreando democracias en riesgo en toda la región, Pappier advierte que 2026 será un año fundamental para el futuro del país por la elección de:

  • Magistrados para la Corte de Constitucionalidad, 
  • Magistrados para el Tribunal Supremo Electoral 
  • Fiscal general y jefe del Ministerio Público
  • Contralor General de Cuentas
  • Rector de la Universidad de San Carlos

Esos procesos, conocidos como elecciones de segundo grado –porque no tienen participación ciudadana a través del voto– determinarán si Guatemala recupera la institucionalidad democrática o si actores corruptos consolidan su control sobre las instituciones del Estado.

Durante esta conversación, Pappier analiza los desafíos, el papel que debe jugar tanto la sociedad civil como el presidente Bernardo Arévalo, y por qué considera que «la moneda está en el aire» respecto al futuro del país.

¿Cómo ves el 2026 para Guatemala sabiendo todos los procesos relevantes de elección que se vienen?

Es un año fundamental para el futuro de Guatemala. Esos procesos de selección que se vienen son cruciales para poder construir un país más próspero, más seguro, más democrático y más transparente. 

Es importante que el Gobierno, los tomadores de decisión, la comunidad internacional, el sector privado, los pueblos indígenas, actúen de forma proactiva para que (estos procesos) salgan bien, que no sean cooptados y poder recuperar la institucionalidad democrática del país.

Hay grupos de poder y de mucha corrupción que se resisten a morir y 2026 es la oportunidad de mantenerse. ¿Cómo visualizas el final de estos procesos?

Creo que la moneda está en el aire. Actores corruptos van a intentar cooptar los procesos, judicializarlos de forma excesiva, criminalizar a aquellos que participen, pero hay que resistir, hay que movilizarse, hay que nominar y acompañar y apoyar a los mejores candidatos. 

El futuro de Guatemala puede ser mucho mejor para todos si estos procesos salen bien.

Aunque la población no participa en esta elección a través del voto, ¿qué papel juega en estos procesos la sociedad civil –sea sector indígena, mujeres, los profesionales, o los más involucrados que son los abogados–?

Para todos es importante observar el proceso, denunciar y presionar por las irregularidades que pueda haber. También es importante motivar a los mejores abogados del país para que se postulen a estos puestos, que intenten ser magistrados de la Corte de Constitucionalidad, del Tribunal Supremo Electoral, jefes del Ministerio Público, porque necesitamos a los funcionarios más idóneos, más capaces, más honrados para desempeñar estos cargos.

«Es importante motivar a los mejores abogados del país para que se postulen a estos puestos»

¿Esto a pesar del peligro latente de que cada persona que busca participar y hacer las cosas diferentes es criminalizada y que los ojos de todos estarán puestos sobre ellas?

Así es, claramente están los ojos puestos sobre estas personas, los riesgos aún existen y son graves. Los vemos con los defensores de derechos humanos, con periodistas y fiscales que están presos o siguen en el exilio. 

Pero creo que aquí hay que seguir arriesgándose, hay que seguir comprometidos y es necesario que arropemos y acompañemos a aquellas personas que toman riesgos. Sin decisiones, sin valentía no podremos recuperar las instituciones y no podemos quedarnos de brazos cruzados o dar por perdida la batalla contra la corrupción y la impunidad en Guatemala.

Y en este caso, una vez más, ¿qué rol puede jugar la sociedad para apoyarle a estas personas?

Es importante estar atentos, denunciar, si corresponde salir a las calles, protestar, movilizarse en las redes sociales, en los medios de comunicación, exigir que estos procesos sean justos, transparentes y que no se criminalice a aquellas personas que quieran participar.

¿Qué papel juega o debería jugar el poder Ejecutivo en este proceso? Entendiendo que muchas personas están desencantadas del rol del presidente Bernardo Arévalo.

Yo creo que el gran legado que puede dejar el presidente Arévalo es recuperar la institucionalidad democrática. Y para eso hay que desempeñar un rol proactivo en estos procesos de selección. Por supuesto, dentro de lo que permite la ley guatemalteca, pero tratando de movilizar actores, tratando de trabajar de forma articulada, aprovechando la visibilidad que tiene la Presidencia, las relaciones que tiene con distintos actores políticos y sociales para que los procesos sean transparentes, justos y se elija a personas capaces, honradas e idóneas.

Desde fuera de Guatemala, ¿cómo se ha visto hasta ahora ese rol? ¿Ha sido un Gobierno activo que ha aportado o ha dejado pasar las cosas?

Bueno, el Ejecutivo ha tenido enormes dificultades: la criminalización de sus funcionarios, las debilidades enormes que tienen las instituciones y recibió ministerios caídos a pedazos. Ha logrado algunos avances en el Congreso, –la Ley de Competencia, el presupuesto–, pero creo que es importante que actúe de forma más proactiva, ejerciendo liderazgo para poder recuperar la institucionalidad democrática.

«Es importante que (Bernardo Arévalo) actúe de forma más proactiva, ejerciendo liderazgo para poder recuperar la institucionalidad democrática».

En años anteriores se vio que esa motivación influyó para que la sociedad participara. ¿Cree necesario demostrar ese liderazgo ante la gente para motivarla?

El liderazgo, la valentía son contagiosos y es importante que aquí todos estemos de forma proactiva porque lo que se juega en Guatemala es mucho. Se juega la posibilidad de construir un país más próspero, más seguro, más democrático y más transparente en estos procesos de selección. 

Espero que el Ejecutivo desempeñe un rol proactivo en estos procesos y que la ciudadanía también esté involucrada para que se nombre a las mejores personas.


¿Quieres conocer más sobre las elecciones de segundo grado?, ingresa en este enlace del Observatorio de Independencia Judicial y puedes descargar el documento detallado.

También te puede interesar