Guatemala, territorio letal para defensores ambientales

En 2024, Guatemala se convirtió en el país más letal para quienes defienden el ambiente y el territorio. Ese año, 20 personas fueron asesinadas, cinco veces más que en 2023, según el informe Raíces de Resistencia de Global Witness. La mayoría eran personas indígenas o campesinas, que luchaban por el acceso a la tierra o contra proyectos extractivos.

A nivel mundial, 146 personas fueron asesinadas por defender el territorio y el ambiente  en 2024. Así lo confirma el informe Raíces de Resistencia de Global Witness, una organización fundada …

En 2024 aumenta la cifra de defensores del ambiente asesinados en Guatemala

En resumen:

  • Guatemala ocupó en 2024 el segundo lugar a nivel mundial con más asesinatos de personas defensoras del ambiente y el territorio, solo después de Colombia.
  • En 2024, los asesinatos a personas que defienden el ambiente y el territorio aumentaron un 500 % en relación al año anterior.
  • Entre las víctimas en Guatemala, la mayoría eran personas de pueblos indígenas o campesinas vinculadas a la defensa de la tierra y contra industrias extractivas.

A nivel mundial, 146 personas fueron asesinadas por defender el territorio y el ambiente  en 2024. Así lo confirma el informe Raíces de Resistencia de Global Witness, una organización fundada en 1993 para exponer los vínculos entre la destrucción ambiental, los conflictos, la corrupción y los abusos contra los derechos humanos. 

En Guatemala ocurrieron 20 asesinatos. Esto coloca al país en el segundo lugar con más asesinatos de defensores del territorio a nivel mundial, tan solo después de Colombia con 48 casos. En Latinoamérica se concentra el 82% de los casos, 120 en total.

El Instituto Nacional de Estadística (INE), proyectó que la población guatemalteca en 2024 era de 17 millones 843 mil 132 habitantes. 

Si los 20 asesinatos de defensores y del territorio se dividen dentro de esta cifra y se multiplica por 100, se obtiene la cantidad de homicidios per cápita: 0.112 asesinatos por cada 100 mil habitantes. 

Esto «sitúa a Guatemala como el país con el mayor número de asesinatos (de defensores del ambiente y el territorio) per cápita del mundo en 2024», según el informe. 

Cinco veces más asesinatos 

Este último año, Guatemala experimentó un repunte en el número de asesinatos de personas defensoras del territorio. De cuatro casos documentados en 2023 por la organización, la cantidad aumentó a 20 un año después. 

La Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos (UDEFEGUA) también categorizó al 2024 como el año con más asesinatos de personas defensoras del territorio y del ambiente, con 17 casos registrados. 

15 de ellos eran hombres y dos mujeres. 

Desde 2012, el informe ha documentado 106 asesinatos y desapariciones en Guatemala. La mitad eran personas indígenas y una quinta parte, campesinos que defendían «sus derechos sobre la tierra o se oponían a la extracción de recursos naturales», según Global Witness.

Este aumento en los asesinatos es parte de una espiral de violencia contra las personas defensoras. 

«Nosotros hemos visto una escalada de agresiones que ya no se quedan únicamente en amenazas, en actos de difamación o de criminalización, sino que lastimosamente concluyen en el asesinato de personas defensores», indica Brenda Guillén, coordinadora general de la Udefegua. 

A criterio de Guillén, esta alza en los asesinatos es posible debido a la cooptación del sistema de justicia que no investiga ni penaliza estos delitos. 

Dice que también responde a que fueron las autoridades indígenas y personas defensoras de la tierra, el territorio y el medio ambiente quienes defendieron el voto popular durante 106 días de resistencia pacífica en 2023. 

«Tampoco podríamos descartar que esta arremetida en contra de personas de pueblos indígenas y defensoras de tierra y territorio responda a esa política de venganza contra aquellas personas que se oponen a ese estatus y pacto que está todavía en en algunas instituciones, pues es visto como enemiga o enemigo», agrega la experta. 

Personas indígenas, las más vulnerables

10 de las 13 personas defensoras asesinadas en 2024 por proteger sus derechos territoriales eran indígenas o campesinas. Seis de ellas residían en Escuintla y pertenecían al Comité Campesino del Altiplano (CCDA), un movimiento campesino e indígena que busca garantizar un desarrollo rural sostenible. 

La mayoría de estos asesinatos, según el informe, son consecuencia de la «falta de protección a los derechos de los pueblos indígenas y  el desafío de la distribución de la tierra y la necesidad de una reforma agraria, que cambiaría las leyes o costumbres con respecto a la propiedad, el uso y las transferencias de tierras, para abordar la desigualdad y la tenencia de la tierra».

Otros dos asesinatos están vinculados a la minería e industrias extractivas y uno, a la agroindustria. Uno de ellos, era un adolescente Maya Poqomam de 16 años. 

Agencia Ocote preguntó al vocero del MP por los avances de las investigaciones de los asesinatos. Sin embargo, al cierre de esta nota, no se obtuvo una respuesta.

Esta impunidad también contribuye a que las familias de las víctimas no denuncien estos hechos. 

«También creo que este subregistro responde a que  hay una desconfianza instalada en la ciudadanía para poder denunciar este tipo de actos. Hoy por hoy las personas que van al MP a denunciar actos de agresión, que son personas defensoras de derechos humanos, terminan siendo ellas sujetas a investigación, criminalización y demás», añade Guillén. 

El norte y la costa, territorios más vulnerables

La mayoría de los asesinatos se concentraron en el norte del país, especialmente, en la Franja Transversal del Norte, según la Udefegua. Esta región, conformada por los departamentos de Izabal, Petén y Alta Verapaz, se caracteriza por la presencia de industrias extractivas como la palma africana y la minería. En algunos casos, estos proyectos no se consensuan con la población. 

Otra porción importante de los casos ocurrieron en la Costa Sur. En este territorio, confluyen dos fenómenos. 

 «Tienes ahí los monocultivos más antiguos del país que están asociados a las familias oligárquicas en Guatemala: la caña de azúcar, las plantaciones de banano. (…) Esta oligarquía está básicamente al frente de cámaras y demás en el país. Entonces entonces tiene el poder no solo económico, sino también político y de estructuras en este país», indica Brenda Guillén, coordinadora de la Udefegua. 

Por otro lado, la cercanía de Escuintla a los puertos de México ha convertido a este territorio en una vía estratégica para el tráfico de drogas, lo que ha impulsado la violencia y los conflictos por los recursos durante la última década, según el informe de Global Witness. 

Estas economías ilícitas están, muchas veces, asociadas al poder local, según Guillén. Esto las convierte en amenazas para las personas defensoras de los derechos humanos. 

El informe de Global Witness también registra los casos de seis defensores del ambiente y el territorio fueron asesinados por mafias y el crimen organizado.

«La proximidad de Escuintla a México y sus puertos en la costa del Pacífico la han convertido en una vía estratégica para el tráfico de drogas, lo que ha impulsado la violencia y los conflictos por los recursos durante la última década», indica la publicación. 

Otras violencias 

Las personas defensoras del ambiente y el territorio también enfrentan otras amenazas, como amenazas, allanamientos a sus hogares, desalojos forzosos, violencia sexual, difamación y ataques en línea. 

En 2024, UDEFEGUA documentó 117 agresiones contra las personas defensoras. Estas manifestaciones de intimidación y hostigamiento suelen estar vinculadas a actos de criminalización. 

Estos ataques no letales, a menudo, preceden una violencia más grave que puede intensificarse a lo largo de las décadas o en un corto período de tiempo, según Global Witness. 

«Los efectos sobre el bienestar emocional son menos visibles, pero profundos: la ansiedad, los ataques de pánico, los pensamientos suicidas o la depresión son comunes entre las personas defensoras que viven temiendo por sus vidas», indica el informe. 

Existe un subregistro 

Global Witness también documentó al menos otros tres ataques contra personas defensoras del ambiente y el territorio en 2024. Sin embargo, estos fueron omitidos del conjunto de datos por temor a futuras represalias contra las familias de las víctimas. 

Según UDEFEGUA, existe un subregistro en los asesinatos, debido a que, en Guatemala, no existe una entidad que recoja estos datos. 

Aún con los ataques, la defensa del territorio continúa. La Udefegua y otras organizaciones como las Brigadas Internacionales de Paz PBI) acompañan a las y los defensores en su labor. 

«Quizá nunca sepamos cuántas más dieron su vida por proteger nuestro planeta. En Global Witness también reconocemos y honramos su trabajo», finaliza la organización en su informe.


Ellos y ellas fallecieron en la defensa del ambiente y el territorio*: 

•⁠  ⁠Luis Emilio Vasquez de León

•⁠  ⁠Alex Ernan Morales Escamilla

•⁠  ⁠Álvaro Isidro Gudiel Recinos

•⁠  ⁠Un niño Maya Poqomam de 16 años 

•⁠  ⁠Dancy Nohemy De La Cruz

•⁠  ⁠⁠Diego Francisco Jacinto

•⁠  ⁠Dilan De Rosa

•⁠  ⁠Edith Del Rosario Cifuentes López

•⁠  ⁠Edy Amilcar Caal

•⁠  ⁠Felipe Xo Quib

•⁠  ⁠Francisco Cuteres

•⁠  ⁠Francisco Pop Ico

•⁠  ⁠José Alberto Domingo Montejo

•⁠  ⁠Kendal Gonzales Torres

•⁠  ⁠Marcelo Yaxón Pablo

•⁠  ⁠Oswaldo Castro

•⁠  ⁠Samuel Callejas

•⁠  ⁠Santos López Hernández

•⁠  ⁠Valeriano López Méndez

•⁠  ⁠Victor Canel

*Con información de Global Witness

Kristhal Figueroa

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