Hace un mes, visité como periodista la casa de Héctor Chaclán, en Totonicapán. Chaclán, exautoridad de los 48 Cantones había estado 15 meses en prisión, criminalizado por las manifestaciones del …
Hace un mes, visité como periodista la casa de Héctor Chaclán, en Totonicapán. Chaclán, exautoridad de los 48 Cantones había estado 15 meses en prisión, criminalizado por las manifestaciones del Paro Nacional de 2023. Hacía pocos días que había recuperado su libertad, a medias: el juez les dejaba a él y a Luis Pacheco —expresidente de la organización— seguir el proceso con arresto domiciliario.
Chaclán me dijo algo que me quedó resonando días después: «La cárcel lo destruye a uno totalmente porque lo consume a uno la inocencia, porque uno sabe que es inocente». Le pesaba sentirse inocente, y haber perdido 468 días de su vida en una prisión. Mientras, afuera, la vida seguía (no sin algunos sustos e inseguridad para su familia).
De esto te contamos en el texto que escribí después de hablar con Héctor Chaclán. También puedes ver aquí la entrevista en video.
Hace tres días, el viernes pasado, el juez que lleva el caso —Mynor Moto— cerró el proceso en contra de Chaclán y de tres exrepresentantes indígenas más. Lo hizo a petición del Ministerio Público, que el jueves pidió cerrar el caso que había abierto la anterior gestión; la de María Consuelo Porras.
Es un nuevo caso de criminalización —tras el de los periodistas de elPeriódico— del que la Fiscalía de Gabriel García Luna desiste .
En la audiencia, el fiscal explicó que los delitos por los que habían imputado a los líderes —asociación ilícita, obstaculización a la acción penal y obstrucción a la justicia— no tenían cabida. Tendrían que estar relacionados a las operaciones de una estructura criminal organizada y los 48 Cantones, recordó, no lo son.
También dijo que el anterior MP había encuadrado las manifestaciones como terrorismo y sedición, algo que tampoco era cierto. «Los manifestantes pacíficos no pueden ser confundidos como elementos criminales».
Al escuchar estas conclusiones, yo solo pensaba en las palabras de Chaclán: «Uno sabe que es inocente».
Y ahora me pregunto, cuando la justicia confirma que eres inocente y pasas 468 días de tu vida en prisión, ¿quién te repone el tiempo perdido?
¿Qué piensas de esto? Te leemos.




