En 2018 nació la Feria Internacional del Libro en Xela (FilXela). Desde su primera edición, hasta la novena, que acaba de finalizar, ha habido cambios. La feria pasó de 10 …
En 2018 nació la Feria Internacional del Libro en Xela (FilXela). Desde su primera edición, hasta la novena, que acaba de finalizar, ha habido cambios. La feria pasó de 10 estands a 60; de las visitas esporádicas de centros educativos a una agenda formal con visitas programadas; aumentaron los conversatorios, presentaciones de libros y espacios de arte. Poco a poco la ciudadanía ha hecho suya la feria.

Para la próxima edición, en 2027, cuando la feria cumpla diez ediciones, el reto es seguir este crecimiento. La mirada está en aumentar el número de días, pasar de cuatro a siete, para tener una programación más extensa dirigida a centros educativos. Así lo explica Manuel Rodas Méndez, director de la FilXela.
Otro propósito es mantener en el diálogo la memoria histórica, un tema relacionado con el edificio que es la sede del evento, el Parque Intercultural, conocido porque fue la antigua zona militar de Xela, un espacio en donde se llevaron a cabo torturas durante la guerra interna.
El poeta y escritor homenajeado en 2026
Cada año, la feria dedica el evento a una persona importante del territorio. Este 2026 la FilXela estuvo dedicada a Julio Serrano Echeverría, poeta y escritor quetzalteco. Autor conocido por la literatura que crea para la niñez.
Serrano Echeverría recibió el homenaje como un abrazo y un retorno.
«Muchos quetzaltecos y guatemaltecos que nacimos en los departamentos nos toca migrar por trabajo, por estudio, por mucha necesidad. Se habla poco de la migración interna. Yo soy un migrante interno. He vivido así 24 años, pero cuando mi comunidad me abraza de vuelta, siento que es una forma de unir piezas que habían estado dispersas», dijo el homenajeado, durante la presentación de su último libro, en la FilXela.

El escritor, que también es uno de los fundadores de Agencia Ocote, tiene entre sus obras los libros infantiles El animal en la piedra, Desde el tiempo de los abuelos, En botas de astronauta, Balam, Lluvia y la casa, Dos cabezas para meter un gol y No cualquier montaña.
«Por muchas de las investigaciones que hago estoy expuesto a una realidad que puede ser muy dolorosa y terrible, que es la realidad de nuestro país y de nuestro tiempo. Como escritor siento la responsabilidad de hablar de esa realidad, pero también la forma de traer luz a mi vida es escribir para las infancias. Las infancias son la luz de la vida de todos los tiempos», explicó Serrano Echeverría.
El escritor aprovechó el homenaje para presentar la tercera edición de su libro Actos de Magia. Una obra que empezó a escribir en 2019 y que según cuenta no se ha terminado.

«Es un libro que se sigue escribiendo porque muchas personas que van a estar en el libro aún están vivas. Es un libro que también trata de las muertes de nuestras comunidades. Entonces cuando cierta persona muere, entra al libro. Es una forma de rito poético», dijo Serrano Echeverría.
El escritor comparte más sobre su obra: «Es generar un altar poético para nuestras personas. En este libro habitan Humberto Ak’abal, Lucrecia Hernández Mack, Lisandro Guarcax, Olga Valdizan, amigos importantes para mí, para mi comunidad. También habitan personas que no conozco, sus nombres están porque me tocó atestiguar un accidente o una noticia».
Durante la presentación del libro, el poeta estuvo acompañado de la antropóloga Irma Alicia Velásquez Nimatuj y del también poeta Marvin García.
Remar contra la corriente
En los nueve años de existencia, la FilXela se ha enfrentado a la censura y la desinformación, según relata su director.
Manuel Rodas Méndez recuerda que uno de los momentos álgidos ocurrió ediciones atrás, cuando cambiaron la sede del evento de Casa No’j, un centro cultural municipal, al Parque Intercultural, que es donde se realiza actualmente.
«Migramos de Casa No’j al Parque Intercultural porque el espacio nos quedó pequeño y por la censura. Nos limitaron el horario, si nos pasábamos de ese horario nos apagaban la luz; cuando teníamos una presentación del libro, repentinamente se iba la luz; no dejaban a los escritores hablar con libertad de su obra. Aunque es un espacio público nos lo limitaron», recuerda Rodas.

Sumado a la censura, cada año hay un obstáculo más: la desinformación en redes sociales. Publicaciones y discursos equivocados.
«Hemos sido neutrales, solicitamos y pagamos espacios públicos, pero se equivocan y piensan que se dirige a un solo grupo. Creemos en la tolerancia y que todos los sectores se pueden unir. Aceptamos que todos pensamos diferente, pero dicen que la FilXela es comunista, es socialista, que es de derecha, que es de izquierda. No es cierto, somos solo una plataforma para diferentes pensamientos», explica Rodas.
A pesar de los obstáculos, los organizadores consideran que la feria se ha perseverado por alianzas respetuosas que entienden que este espacio no es como la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua), de la capital, pues tiene las particularidades del territorio en el que nació.
Para Rodas, los tropiezos ocurren porque leer hace libre a la ciudadanía.
Una lectura descentralizada
Yohana es una de las asistentes a la feria. Viajó desde Chichicastenango, Quiché, para visitar la feria a la que denomina una puerta abierta para conocer diversidad de arte. Lo que más le ha gustado son las presentaciones de libros.
«Los libros y las presentaciones son propias de Quetzaltenango y de municipios o departamentos aledaños. Personas que están contando sus historias, historias de pueblos, historias propias», dijo Yohana.
Sergio Zelada Robles, llegó a la feria motivado por la presentación de Serrano Echeverria, al terminar la participación del escritor, se formó junto a otras personas para recibir un autógrafo.
«Esperamos leer el libro muy pronto e incitar a los lectores para que lo adquieran, lo iremos descubriendo poco a poco», dijo Zelada.
La FilXela no es la única muestra de la descentralización de las ferias del libro. Otros municipios también están generando estos espacios, como El Festival Cultural y Feria del Libro Tu’jil, en San Pedro Sacatepéquez, San Marcos.
Redacción: María José Longo Bautista
Edición: Carmen Quintela




