En su vigésima edición, del 26 al 29 de noviembre, el FIPQ reafirma que la poesía también es una herramienta para la memoria, la sensibilización y la vida comunitaria. Más …
En su vigésima edición, del 26 al 29 de noviembre, el FIPQ reafirma que la poesía también es una herramienta para la memoria, la sensibilización y la vida comunitaria.
Más de 30 poetas se presentarán en diversos espacios, entre Nahualá, Sololá, Chichicastenango, San Juan Comalapa, San Marcos, Retalhuleu, Ciudad de Guatemala, San Juan Ostuncalco, Concepción Chiquirichapa, Coatepeque y Quetzaltenango.
Ese festival que nació en 2005, con el tiempo se consolidó como uno de los festivales de poesía más importantes de la región, por su naturaleza comunitaria.
Para Marvin García Citalán, fundador y gestor del festival, estas dos décadas de festival han estado llenas de aprendizajes para replantear cómo se hace cultura en Guatemala.
«Es un privilegio mantener este espacio que ha servido principalmente como un espacio de formación para muchas personas, para la preservación de la memoria y para proponer un pensamiento crítico que sirva a su vez para plantear mejores formas de convivencia en un país que lo necesita», expresa García..
En declaraciones para La Prensa de Occidente, García también rememora: «Xela tiene una historia y tradición poética muy importante. Carmen Lucía Alvarado, Julio Serrano y yo decidimos crear un festival en 2001. Hubo una pausa, pero lo retomé y desde entonces no se ha dejado de organizar».

Homenaje a Daniel Matul y Rosmery Yax
El 20 FIPQ rinde homenaje al pensamiento crítico del filósofo y poeta maya K’iche’ Daniel Matul Morales y a la defensora de derechos humanos, también maya K’iche’ Rosmery Yax Canastuj.
La propuesta de Matul, plantea la palabra desde los territorios, los pueblos originarios y las espiritualidades críticas.
Yax, es defensora de derechos humanos vinculada a procesos comunitarios que hoy siguen enfrentando criminalización y violencia.
También ha dedicado su vida a la defensa de los derechos de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos por causas migratorias.
La dedicatoria de este año hace que se entable un diálogo entre el arte, el conocimiento y los derechos humanos, y al mismo tiempo, que las personas conozcan el gran aporte de dos personajes reconocidos en el Altiplano del país..
Al respecto, García lo explica: «Que la gente pueda a través de estos ejemplos, concientizarse y conocer más sobre los fenómenos y las problemáticas que atraviesan nuestros territorios, pero también de la oportunidad que existe en personas como Daniel o como Rosmery en mantener pues el trabajo, la lucha, la fuerza y la esperanza».
Poetas que llegan, territorios que se escuchan
Además de poetas de Guatemala, también estarán presentes otros países de la región y del mundo. Por ejemplo, se contará con la participación del poeta español Alex Madueño, del poeta mexicano Balam Rodrigo, así como de otras autoras y autores centroamericanos. .
En 20 años de celebrarse, el festival contabiliza la participación de más 1,500 poetas..
Las voces invitadas se suman a las de poetas locales y a las generaciones jóvenes que han crecido escuchando lecturas del FIPQ en teatros, aulas y plazas.
El festival, más que un programa de actividades, funciona como un tejido: cada edición suma nuevos diálogos, nuevos acentos y nuevos públicos.
La poesía que va más allá
Para García la poesía no puede quedarse en lo ornamental. La apuesta parte de entender el arte como una práctica con función social, orientada a la sensibilización; por eso el festival no se plantea«cambiar el país», sino incidir desde lo posible en lo cercano, en quienes escuchan y comparten la palabra.
Desde esa ética, el ejercicio poético se vuelve una herramienta amplia para mirar el mundo: buscar la belleza no es evadir lo que duele, sino afinar la percepción para reconocer también «las estructuras violentas, el horror y todo lo que también nos atraviesa».
El FIPQ busca democratizar el arte y la poesía, para que la sociedad pueda visualizar que no es algo que pertenece solo a la academia.
«La poesía no tiene nada que ver muchas veces con lo que está escrito en un libro, sino que tiene que ver más bien con esa conciencia universal que nos hace sensibles, que nos hace ser empáticos con lo que ocurre en nuestro territorio», finaliza García.

Conoce todos los detalles para asistir a las actividades del festival aquí y síguelos de cerca en sus redes sociales.




