Marcha LGBTIQ+ en Xela: «Nos ha afectado mucho la centralización del gobierno»

En la marcha del orgullo LGBTIQ+ en Quetzaltenango, a 200 kilómetros de la capital de Guatemala, personas alzaron la voz por la diversidad, el amor y el respeto. Con música, baile, pancartas y consignas, caminaron por las calles para exigir sus derechos y exponer las violencias que sufren. Integrantes de la marcha conversaron con Agencia Ocote sobre los retos para las personas diversas fuera de la capital de Guatemala, donde la centralización, el conservadurismo, la religión y la violencia los aumentan.

Duarle José Arriola, comunicador del Grupo de Apoyo Xela (GAX ONG), participó el 21 de junio en la marcha del orgullo LGBTIQ+ en Quetzaltenango. Lo hizo bajo la lluvia. Se …

En resumen:

  • La centralización es uno de los puntos que afecta a las personas LGBTIQ+ en departamentos como Quetzaltenango, porque logran sensibilizar a instituciones, pero el trabajo se viene abajo con órdenes desde la capital.
  • La violencia de familiares hacía personas LGBTIQ+ es uno de los problemas frecuentes en Quetzaltenango: los expulsan de su hogar y los agreden cuando se enteran de que son personas diversas.
  • En la marcha del 21 de junio algunos participantes señalaron la ausencia de la Procuraduría de Derechos Humanos, aunque la institución confirmó a Agencia Ocote que estuvo presente.

Duarle José Arriola, comunicador del Grupo de Apoyo Xela (GAX ONG), participó el 21 de junio en la marcha del orgullo LGBTIQ+ en Quetzaltenango. Lo hizo bajo la lluvia. Se protegió de la tromba de agua, como pudo, con una capa, mientras decenas de personas lo hacían con sombrillas de colores. 

El clima no impidió que salieran para exigir sus derechos, para pedir un alto a la violencia que sufren. Muchos de los retos, que forman parte de su día a día, están ligados a la falta de descentralización, asegura Arriola.  

«Algo que nos ha afectado mucho es la centralización del gobierno. En Quetzaltenango nos hemos involucrado con instancias públicas y las hemos sensibilizado, pero muchas veces las órdenes vienen desde las sedes centrales. Bloquean el trabajo que desde el interior estamos realizando», dice Arriola. 

Las organizaciones como GAX han trabajado con los ministerios de Salud, Trabajo y Educación. También con el Ministerio Público. Pero ven que los avances se vienen abajo por la intervención de autoridades que están en la capital.  

«Tratamos de tener una incidencia positiva y no una incidencia de imposición. Hemos tratado de sensibilizar y la respuesta ha sido positiva. Desde el interior, exigimos al gobierno central que descentralice las instancias públicas para que puedan trabajar con mayor libertad dentro del territorio», expone Arriola. 

Ser una persona diversa más allá de la capital

La diferencia entre ser una persona LGBTIQ+ en la capital y en el resto de las ciudades o municipios de Guatemala está marcada por el conservadurismo. Así lo nota Nelly Osorio, es parte de la Red de VIH y este año por primera vez participó en la marcha de Quetzaltenango. 

«Guatemala es un país demasiado conservador, pero Quetzaltenango es muchísimo más. Guatemala (la capital) he visto que es un poquito más liberal, salen más personas a la calle, pero acá todavía tenemos ese miedo. Aún estamos con la incertidumbre de si lo decimos, no lo decimos…», dijo Osorio. 

Las diferencias entre la capital y el resto del país también se perciben en otros territorios como Huehuetenango. Brandon Mérida vive en esta ciudad. Dirige la organización Trabajando Unidos Huehue y el sábado participó en la marcha de Quetzaltenango. Su percepción es que en el occidente del país las características sociodemográficas influyen en las diferencias con la capital.    

«Al menos en Huehuetenango, tenemos muchísima población. Somos uno de los departamentos más poblados del país y más grandes territorialmente. Tenemos 10 culturas, 10 idiomas… Toda esa convergencia puede llegar a crear climas hostiles, donde existir te pone en riesgo», dice Mérida. 

Agrega que en su departamento han perdido vidas por los prejuicios que la gente tiene hacia las personas LGBTIQ+. Muchos de estos vienen desde la satanización a la diversidad. «Antes de una orientación, de una identidad, de una expresión, somos humanos y merecemos respeto y los derechos que todas las personas tienen», recuerda Mérida. 

Denuncian la violencia contra personas LGBTIQ+ en Xela

La violencia de familiares hacia personas que hacen pública su diversidad sexual está entre los casos de agresiones más frecuentes que atiende en Quetzaltenango la organización GAX ONG. A esta, se suman violencias y discriminaciones en discotecas, restaurantes y lugares públicos. 

«(Tenemos) petición de asilo de jóvenes o chicos que los sacan de sus casas y los agreden al momento de que los padres de familia o la familia se entera que pertenecen a la comunidad LGBTIQ+. Se entera la familia y los agreden, les pegan mucho. Tenemos un mecanismo de acción rápida para ofrecerles hotel y primeros auxilios inmediatos», explica a Agencia Ocote Duarle José Arriola, comunicador de GAX ONG. 

El empleo es otro derecho necesario, en el que la organización busca cubrir a las personas que han sido expulsadas de sus hogares. 

A esta realidad se suman las denuncias de actos violentos en las calles, discotecas y restaurantes. «Le damos el seguimiento. Como organización lo que hacemos es acercarnos a esa discoteca o a esa instancia o a ese restaurante para tratar de mediar o sensibilizar. Al final es un delito», explica Arriola. 

Arriola también mostró su preocupación porque no vio a personal de la Procuraduría de Derechos Humanos en la marcha. Asegura que, a pesar de que enviaron un oficio a la ciudad capital para captar la atención de esta institución, no hubo respuesta.

Sin embargo, Ricardo Gámez, auxiliar de la PDH en Quetzaltenango, asegura a Agencia Ocote que sí asistieron dos trabajadoras de turno, que presentaron un informe. «Estuvieron toda la marcha», dice Gámez.

«Tenían la instrucción de ir desde el inicio hasta el final. Nuestra función es ser observadores de la marcha para garantizar que se respeten los derechos humanos de todas las personas y hacer un informe. Las compañeras se presentaron al inicio con los organizadores», añade.

Además del acompañamiento a la marcha, indica que se encargan de promover los derechos de los grupos vulnerables, entre los que se encuentran las personas diversas. Según Gámez, participan en mesas de la organización Vidas Paralelas y la Red de VIH, así como procesos formativos.

Arriola lo cuestiona. «Es muy difícil decirlo, pero no hemos encontrado apoyo como otras veces con la PDH. Hemos tenido mucha barrera con la Procuraduría de los Derechos Humanos».


Cobertura y texto: María José Longo Bautista

Edición: Carmen Quintela

Fotografías: María José Longo Bautista

María José Longo Bautista

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