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Retratos de familia

Para muchas personas LGTBIQ+ la comunidad es una familia ampliada y el Desfile de la Diversidad Sexual e Identidad de Género es su casa.

La diversidad pone en perspectiva la idea de que la familia es una institución con un diseño único. No hay un solo tipo de familia. La familia es activa, evoluciona. Y aunque muchos ponen como base la consanguinidad, la sangre no puede limitar lo familiar.

Hacer visibles las distintas familias que existen es reafirmar su existencia. Cada vez más los participantes en el desfile son acompañados por uno o más miembros de sus familias, las …

Hacer visibles las distintas familias que existen es reafirmar su existencia.

Cada vez más los participantes en el desfile son acompañados por uno o más miembros de sus familias, las consanguíneas y las elegidas.

El sábado pasado, en el Desfile de la Diversidad Sexual e Identidad de Género, el amor se manifestó en las palabras, gestos y acciones de esas familias diversas.

Y es que la familia se construye y fortalece con esos vínculos de afecto, amor y ternura.

Karla y Ana

Karla viajó desde Petén para estar con su hija en el Desfile de la Diversidad por primera vez.

«Quiero que mi hija sienta que puede contar conmigo en todo. Estar con ella aquí es mi muestra de amor», expresa Karla. A lo que añade Ana: «Tengo el apoyo de mi mamá y me siento libre».

Esa libertad de la que habla es esa que llegó cuando dejó de sentir miedo al rechazo y la discriminación por su orientación sexual. «Una vez tuve miedo. Temía perder el amor de mi mamá, el de mi papá y mi hermana. Pero ocurrió lo contrario, me comprenden y me aman».

Para Ana la familia es el lugar donde encuentra felicidad y amor, pero también donde ocurren «esos otros sentimientos menos positivos que con el tiempo terminan uniendo a la familia». 

«Sé cómo es el miedo y la tristeza y por eso estoy aquí para que podamos ser libres».

Brian y Karina

«Fue difícil trabajar en mi timidez», cuenta Brian, y recuerda que en dos ocasiones vio el desfile desde la acera: «Los observaba a todos de lejos. No me atrevía a entrar».

Sin embargo, este año es diferente. Brian decidió dejar de ser espectador e integrarse al desfile. Viene acompañado de su madre y un grupo de jóvenes de la población gay que conoció luego de crear un grupo de WhatsApp que tenía como objetivo reunir a quienes quisieran participar en el desfile por primera vez.

«Estamos aquí por los que no vinieron y todavía tienen miedo», afirma.

«Mi mamá también está conmigo. Ella es mi familia. Lo es todo para mí», dice mientras la abraza.

Karina, quien lleva un cartel que anuncia: «Abrazos de mamá gratis», dice: «vengo a caminar junto a mi hijo» y agrega: «amo y apoyo a mi hijo. Por eso vine a dar abrazos con amor. Algunas veces no se puede decir lo que se siente, pero un abrazo puede llegar a calmar algo que se tiene adentro».

Rosalio y Luisa

Estos dos amigos que se conocieron hace ocho años en una escuela de Quetzaltenango, llegaron una noche antes

«Vengo para estar con él porque su familia no lo apoya», cuenta Luisa mientras le pinta los labios a Rosalio.

Su familia por consanguinidad no acepta la identidad sexual de Rosalio. En cambio, Luisa le escucha y aconseja desde que se conocen. Rosalio la considera su hermana. En ella encuentra el amor y comprensión que no le brindan en otro lado. Pero también lo fortalece el amor que tiene dentro de sí, de él para él. ´Ahora me comprendo. El amor propio me mantiene feliz, resalta.

Esa seguridad la ganó el último año. Recuerda que en el desfile del año pasado estaba solo y eso le causaba tristeza, además de incomodidad y temor.

Esta vez es diferente. Sonríe y lleva alas hechas de flores en la espalda.

«Muchos de los que están aquí pueden tener dificultades, pero son fuertes por estar aquí. Yo toda mi vida tuve miedo, pero decidí que merezco ser feliz. Hoy quiero presentarme como soy y vivir este día como si fuera el último. Quiero vivir libre».

Omar, Juan Carlos y Valerion

«¿Por qué marchamos hoy?», se pregunta Omar, al tiempo que responde: «Porque como comunidad gay necesitamos que nuestros rostros sean visibles. Somos obligados a vivir en el anonimato, pero para cambiar eso necesitamos ser y estar orgullosos de lo que somos.

Para nosotros la familia es el núcleo en el nacimos. Donde se da amor y educación. No sólo puede ser por un vínculo de sangre, sino por lazos afectuosos.

Nuestra familia es de hecho y no de derecho por la sociedad en la que vivimos».

Está familia la conforma Omar, Juan Carlos, Valerion (un perro) y Salem (un gato) que no pudo acompañarlos a la marcha.

Irania, Zoe y Walter

Walter espera a Irania, su hija mayor que viene entre los cientos de personas que participan este año en el Desfile. A su lado está su hija menor Zoe, también parte de la comunidad diversa.

«Vengo por primera vez aquí para respaldar a mis hijas. Es importante estar junto a ellas para que se sientan seguras», explica Walter.

«Mi padre está conmigo y nos ama como somos», añade Irania, a quien la rodea un grupo de amigos a quienes llama su familia elegida.

Su mamá tuvo que trabajar, pero tene la presencia de su padre la fortalece. «En nuestra familia hay amor y unidad y eso nos hace fuertes», comenta la mayor de las hermanas.

«Apoyo a mis hijas. Este camino es difícil y estoy aquí para ellas sepan y sientan que están acompañadas», concluye Walter antes de unirse a la marcha. 

Keila y sus hermanas y sobrinos

Keila se identifica como pansexual. Ella y su pequeña sobrina llevan una playera que expresa que este es su primer desfile. Sintió rechazo por parte de algunos adultos de su familia, pero recibió todo el apoyo de sus hermanas y sobrinos, quienes en todo el recorrido la acompañan.

«Mis hermanas caminan conmigo. Ellas son mi familia y mi respaldo. Estamos aquí para decir que no somos diferentes y tenemos iguales derechos como todo ser humano.

Telma y Evangeline

«He venido por dos años a apoyar a mi hijo. Vengo porque lo amo. Toda la familia está orgullosa de él», dice Telma, la madre de Evengeline que viste un elegante vestido rojo de seda.

Telma cuidó y trabajó por sus cinco hijos que son su familia. Evangeline pronto se graduará de auditoría, y su madre no puede evitar mostrar el orgullo que siente mientras lo cuenta.

«Represento a mi comunidad en plena liberad. Como soy y quiero ser. Mi madre es mi familia y mi apoyo constante. Lamentablemente no todos tiene ese privilegio», reflexiona Evangeline antes de abrazarla.

Julio , Juan José y su madre Ivana

Ivana viajó desde San Marcos para estar por primera vez en el desfile junto a sus dos hijos.  Mientras les espera da abrazos a quien lo necesite.  

Sus abrazos de mamá, como dice en su cartel, «son para aquellos que no tiene el apoyo de sus madres».  

Asegura que ha recibido y dado muchos abrazos. También ha llorado con ellos.

«Hay que apoyar a los hijos sean como sean, para que se sientan amados. Estoy aquí para ellos y para quienes necesiten un abrazo», dice antes de hacer una pausa para gritar orgullosa: «Ellos son mis hijos».

Mónica y Claudia

«Vine al desfile porque me siento segura. Mi mamá está conmigo. Ella es mi familia», dice Mónica antes de besar a Claudia con inmensa ternura.

«Estoy aquí porque la amo y la apoyaré hasta el fin del mundo», dice su madre. Y añade: «Mi hija es mi familia. Es quien me ama y a quien amo. A quien apoyo y me apoya. Soy su madre y padre, seré todo lo que ella necesite que sea».

Walter y Otto René

Walter lleva en su pecho este mensaje: «Abrazos de papá». Se la regaló su hijo Otto René, a quien acompaña por primera vez al Desfile.

«Usar esta playera es una forma de identificarme con mi hijo y solidarizarme con su comunidad. Muchas personas se han acercado a recibir y darme abrazos. Me agradecen por venir, y yo estoy agradecido con ellos», dice el padre que hizo todo el recorrido del desfile junto a su hijo.

Para él la familia es el núcleo social donde debe existir respeto a los derechos y a las diferencias. También menciona a «las familias que se enfrenta a un sistema patriarcal que no las reconoce. Por eso no siento temor ni dudas de apoyar a la comunidad diversa».

Otto René dice que no olvidará este día: «Que esté mi padre conmigo aquí es algo histórico en mi vida. Él puede ver cómo somos. Ese es el reto: que se haga normal esta convivencia».

Recuerda que cuando les contó a sus padres sobre su identidad recibió amor y ternura. «Tuve ese privilegio. Y lo aproveché para incidir en la comunidad, para visibilizar nuestra existencia, para resistir y persistir. Mi familia es el circulo de amor y ternura donde podemos ser nosotros mismos», concluye.

María del Rosario y María René

«Aquí estamos. El Desfile nos permite hacernos visibles. Estamos. Existimos. No hay confusión en nosotras. En nuestra familia hay amor y aceptación. Hay familias diversas, y sean como sean son parte de la sociedad” dicen María René y su madre María del Rosario.

Sandra Sebastián

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