Violencia normalizada y falta de protocolos en ataque contra árbitra en Quiché

La agresión contra la árbitra guatemalteca Manuela Jakelinne Marroquín, durante un partido de la liga municipal en San Juan Cotzal, Quiché, no solo expone un episodio de violencia deportiva, sino también una problemática más profunda en la sociedad: la normalización de la violencia de género y la falta de protocolos que permitan cambios profundos, situación que según una experta en el deporte, también afecta otros aspectos del desarrollo general de las mujeres.

El pasado sábado 31 de enero, ocurrió un hecho de violencia deportiva en el municipio de San Juan Cotzal, Quiché, en el altiplano norte del país. Durante un partido de …

Árbitras en Fedefut
Fedefut

El pasado sábado 31 de enero, ocurrió un hecho de violencia deportiva en el municipio de San Juan Cotzal, Quiché, en el altiplano norte del país. Durante un partido de la liga municipal entre Deportivo Ixil y Colección X, el jugador Bernabé Lazaro Cruz agredió físicamente a la árbitra Manuela Jakelinne Marroquín, luego de una amonestación con  tarjeta amarilla. 

El jugador reaccionó de forma agresiva y golpeó en el rostro a la árbitra Marroquín. El suceso quedó captado en video y se viralizó en redes sociales. Tras el hecho, la árbitra emitió una denuncia formal en el Ministerio Público (MP). 

Agencia Ocote se comunicó con el departamento de comunicación y prensa del MP para conocer los avances en el caso. Informaron que ya se encuentra en investigación, pero «aún no se puede ahondar en detalles con la finalidad de no entorpecer la investigación en curso».

También se consultó al Departamento de Arbitraje de la Federación Nacional de Futbol (Fedefut) sobre la agresión contra Marroquín. Desde esa instancia indicaron que el caso no les compete, debido a que la árbitra no se encuentra federada y que corresponde al ámbito judicial.

Para profundizar si existen acciones, campañas de sensibilización y otras sanciones y procedimientos establecidos para situaciones de violencia contra árbitras que sí están federadas,  Agencia Ocote también solicitó información pública a la Fedefut, pero al cierre de esta nota no se logró respuesta.

Sanciones pero sin protocolos de acción 

Aunque en  un comunicado de la Asociación de Futbol Cotzalense, expresó su  rechazo a la agresión sufrida de la árbitra central, entre las  medidas contra el jugador y que fueron publicadas, no se mencionan acciones de sensibilización y cambio de conducta, tampoco procesos de formación o campañas para el resto de la afición. 

Las sanciones impuestas contra el jugador fueron: vetado de por vida de todo campeonato dentro y fuera de San Juan Cotzal; y no podrá dirigir ni formar parte de ningún club deportivo.

Además, expulsión oficial bajo reglamento disciplinario y desafiliación definitiva de la Asociación de Futbol Cotzalense. 

Agencia Ocote también intentó contactar a la árbitro Marroquín pero no logró respuesta.

Nicolás Toma Cordova, presidente de la Asociación de Futbol Cotzalense sí respondió y confirmó las sanciones anteriores.

«De acuerdo con el reglamento que nosotros manejamos, se sancionó al señor de por vida, ya no tiene derecho de participar ni mucho menos de dirigir algún encuentro de equipo de futbol y queda desafiliado de la Asociación», explicó

Como medida preventiva y de resguardo, Córdova indicó que se ha solicitado el acompañamiento de la Policía Nacional Civil y la Policía Municipal  en el estadio para que se garantice la seguridad del personal de arbitraje en futuros encuentros.

Cordova también reiteró su compromiso de seguir promoviendo la participación de mujeres en el arbitraje del municipio,  pero reconoció que la única charla de sensibilización sobre violencia de género que tienen planificado impartir al resto del equipo, él mismo y otros directivos la impartirán.

Hizo un llamado a otras instituciones u organizaciones que cuenten con documentos, folletos y otro tipo de material sobre violencia de género, para que puedan compartirlos, ya que dijo que no cuentan con presupuesto para eso.

La agresión contra la árbitra no es un hecho aislado

La agresión contra la árbitra Marroquín, no se trata de un hecho aislado, sino una muestra de la violencia de género que enfrentan las mujeres que ocupan espacios históricamente masculinizados como el futbol. 

De acuerdo con Rogelia Nicté Bravo, especialista en educación física y deporte, el trato despectivo hacia las mujeres en el futbol responde a una estructura patriarcal profundamente arraigada en el deporte,  «donde históricamente se ha legitimado el poder, la visibilidad y el reconocimiento exclusivamente a los hombres».

Bravo señala que este menosprecio no se basa en el rendimiento deportivo, sino en creencias misóginas que los hombres reproducen entre sí, bajo la idea de que las mujeres  «no saben jugar futbol». 

Esta situación la enfrentan mujeres en el futbol a nivel mundial. Un ejemplo reciente de ese trato desigual fue visibilizado por BBC Mundo, cuando un equipo femenino de una escuela primaria en Edimburgo, Escocia, denunció que tras ganar un torneo recibió un trofeo de plástico, mientras que el equipo masculino fue premiado con uno de mayor tamaño y valor.

Las niñas jugadoras de futbol expresaron su inconformidad ante lo que consideraron una desvalorización de su logro por ser mujeres, situación que evidenció cómo el machismo y la desigualdad se reproducen desde las etapas formativas del deporte.

Otro caso similar al de Guatemala, con la árbitra mexicana Katia Itzel García, que dirige en la Liga MX varonil y en torneos internacionales, expuso recientemente en su cuenta de Instagram una ola de mensajes violentos, insultos misóginos y amenazas recibidos tras su labor arbitral, muchos de ellos dirigidos específicamente por su género.

Para el periodista deportivo guatemalteco, Alan Paolo Car, quien ha dado seguimiento a la carrera de la futbolista nacional Ana Lucía Martínez, no debería existir ninguna diferencia de género en el ámbito del futbol. 

Desde su experiencia en coberturas deportivas, Car afirma haber visto a mujeres como árbitras en distintas disciplinas y niveles, con un desempeño igual al de sus colegas hombres.

En contraste, la propia jugadora Ana Lucía Martínez, se ha enfrentado a otros periodistas como el español Jose María García, que en el 2019 aseguró que las jugadoras «no tienen la fuerza necesaria y ese deporte es una gran mentira»

Ese desdén, la burla y la deslegitimación, que tiene profundo arraigo a nivel social en general, son resultado de un sistema que normaliza la desigualdad, añade Bravo, la especialista en educación física y deporte.

Advierte que de seguir normalizando ese comportamiento, no solo se ven afectadas las mujeres en el futbol, también a nivel general, al resto se les limita el acceso a recursos, espacios y reconocimiento.

El estudio Tarjeta roja a la violencia de género del 2025, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, resaltó que más del 70% de mujeres en el futbol han sufrido agresiones. Además, hace énfasis en la importancia de establecer protocolos efectivos de denuncia, seguimiento, acompañamiento y formación obligatoria en derechos humanos y perspectiva de género, entre otros.


Si deseas conocer el  informe completo Tarjeta roja a la violencia de género (2025), te invitamos a dar click aquí

Jaqueline Gálvez

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