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Gioconda Belli: la voz de las mujeres en la literatura

Gioconda Belli, como poeta y novelista, es una de las más respetadas de Centroamérica. Pero también su mirada disidente, que crea personajes que desafían los roles establecidos. A Gioconda la sitúan como una de las escritoras feministas contemporáneas con voz recia en la denuncia del machismo y la crítica al conservadurismo. En más de treinta años de publicar, se ha encargado de posicionar y retratar a las mujeres en una literatura que, está convencida, muchos escritores hombres no habían sabido representar. Ahora está en el exilio, por ser una de las voces más contundentes en oposición al régimen orteguista en Nicaragua.

En este episodio de Las Recias, un retrato de Gioconda Belli, una poeta y escritora que ha buscado representar las luchas de las mujeres en su literatura.

Este es un episodio de podcast. Para escucharlo, dale play al enlace de abajo.

Si quieres leer la transcripción de este episodio, la dejamos aquí.

Gioconda Belli: Iba a cumplir yo los 70 años y dije ¿qué hago? No quería hacer fiesta, no quería nada y mi hijo Camilo estaba en Costa Rica. Entonces se me ocurrió que el mejor regalo que yo me podía dar a mí misma era ir a Costa Rica a verlo porque además era el país donde pasé tres años… allí nació él. Pasé tres años en el exilio. Fuimos a Costa Rica y el gran regalo fue que me llevaron a ese parque de los quetzales donde vi como seis quetzales. O sea, una cosa maravillosa porque además están volando libres.

Narrador: Gioconda Belli Pereira habla hoy desde el exilio. Otra vez desde el exilio. No en Costa Rica, donde vio esos quetzales en 2018, sino en Estados Unidos, en su casa en Portland, Oregon.

Risueña, erguida, se sienta frente a la  computadora, en una habitación iluminada por el sol que se mete desde la ventana. Los árboles que se intuyen afuera hacen pensar que está en medio de un bosque. Con el cabello rizado, rubio, sobre los hombros, sonríe.

Recuerda a su país, Nicaragua. Lo extraña. Lo piensa a diario y lo sueña autónomo, indoloro y libre. No ha regresado allí desde mayo de 2021.

Soy Angel Mazariegos Rivas, periodista de Ocote, y en este episodio de la segunda temporada de Las Recias, hago un retrato hablado de Gioconda Belli, la poeta y novelista nicaragüense. Una mujer que, a los 73 años, es considerada una de las principales representantes de la literatura escrita por mujeres en Nicaragua, en Centroamérica, en Latinoamérica. Una defensora de los derechos humanos, creyente del amor, feminista en verso y prosa, opositora de la desigualdad, amante de la naturaleza y, sobre todo, una obsesionada por la lectura y la escritura.

***

Narrador: Las primeras lecturas de Gioconda tienen que ver con la aventura y el arrojo. El francés Julio Verne, primero. Después, las tiras cómicas de Batman, Superman y la Mujer Maravilla. Su abuelo materno la sumergió en la literatura. A ella le fascinaba el mundo paralelo de las palabras.

Desde niña, comenzó a devorar libros como si de eso dependiera su bienestar.  A los nueve años, cayó en cama a causa de la hepatitis y leyó completa El tesoro de la juventud, una enciclopedia de veinte tomos, regalo de su papá.

Gioconda Belli: Y de allí nunca dejé de leer. O sea, he sido desordenada para mis lecturas. Yo sé que hay escritores que llevan una como ficha. Sergio Ramírez, por ejemplo, me dice que él lleva fichas de todos los libros que lee, yo no hago eso… Me encanta la ciencia ficción. Me encantan ciertos libros que no son necesariamente gran literatura, pero que me divierten… y leo poesía.

Narrador: Después de las lecturas de la infancia, llegó la escritura. La Gioconda adolescente  sintió la necesidad de documentar los recuerdos, los pensamientos, las ideas que bullían en su cabeza. Lo hizo a través del verso.

Gioconda Belli: La poesía nunca me ha costado porque nunca me siento a escribir poesía. La poesía viene a mí. Y yo la oigo y la escribo… Porque la poesía es muy íntima, mi poesía es muy íntima, muy autobiográfica.

Narrador: Esa poesía gustó en Nicaragua. Tanto, que nada más entrar en la universidad, ganó su primer premio.

Carlos Tünnermann: En el año 1972, la UNAN, de la que yo era rector, creó el concurso literario Mariano Fiallos Gil… y Gioconda Belli que entonces tendría 18 años, ganó el concurso con su primer poemario que se titula ‘Sobre la grama’, y allí se produjo, pues, el bautizo literario de Gioconda Belli.

Narrador: Escuchas a Carlos Tünnermann, escritor, abogado, académico y exdiplomático nicaragüense que años después compartiría espacios de debate político, militancia cívica y académica con Gioconda. El premio del que Tünnermann habla se lo dieron a Gioconda con 24 años.

Gioconda Belli: Esa fue la primera vez que leí, pues, en público. Y cuando empecé a leer mi poesía fue mágico porque empecé a ver las caras de la gente, o sea, había alguna gente que se le salían las lágrimas y entonces empezás a darte cuenta de lo que tenés en la mano, de lo que tenés en tu corazón, en tu posibilidad, de esa capacidad de comunicar cosas que son tan difíciles de comunicar, como son los sentimientos más profundos. De emocionar a otra persona. Es un regalo para mí. Siempre me asombra. Yo me asombro de que me salgan las cosas que me salen. A veces digo: “¡Hala! ¿Yo escribí esto?”.

Narrador: Y ahí, en la poesía, en su poesía, es donde empezamos a conocer a las mujeres a través de los ojos de Gioconda. Este es un extracto de “Y Dios me hizo mujer”:

Gioconda Belli:

Todo lo que creó suavemente

a martillazos de soplidos

y taladrazos de amor,

las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días

por las que me levanto orgullosa

todas las mañanas

y bendigo mi sexo

Narrador: Este otro poema se titula “Amo a los hombres y les canto…”.  En él Gioconda recuerda el ímpetu de las mujeres. Habla de equidad, de acompañamiento, de orgullo.

Gioconda Belli:

Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.

A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,

a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora,

a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre

a la que lucha enardecida en las montañas,

a la que trabaja ─mal pagada─ en la ciudad

Narrador: Las mujeres tomaron primero la poesía de Gioconda. Había un motivo. 

Gioconda Belli: Porque si vos te ponés a analizar la literatura universal, la imagen de la mujer está construida por los ojos masculinos, porque fueron ellos los que empezaron a escribir de la mujer. Ellos construyeron esta imagen de la mujer. Entonces yo quería construir una imagen de mujer a partir de la vida y de la experiencia femenina, y no de los ojos masculinos.

Narrador: En una entrevista con la investigadora y profesora de letras Melanie Letocart Araujo, Gioconda dice que ella es feminista porque defiende los derechos de las mujeres y su posición en el mundo.

Leer a Betty Friedan, Germaine Greer, Dorothy Dinnerstein y Simone de Beauvoir le hizo entender las diferencias de género y querer luchar por la equidad. Años después, las mujeres ocuparían también los roles protagónicos de sus novelas.

Gioconda Belli: Por supuesto que yo lo que quise hacer y lo que he querido hacer en la mayoría de mis novelas es contar el mundo desde la perspectiva de la mujer.

Narrador: Pero no nos adelantemos. Estamos a mediados de los setenta. En Nicaragua gobierna el dictador militar Anastasio Somoza Debayle y algunos sectores de la población se levantan en armas para acabar con cuatro décadas de régimen autoritario.

No hay cifras oficiales, pero según datos de la Cruz Roja y la Comisión Internacional de Juristas se estiman más de 50 mil asesinatos a estudiantes, campesinos, periodistas y escritores. A Gioconda, que entonces participaba en política, batallaba con la revolución y lo hacía de forma pública, no le quedó otra opción que marcharse.

Camilo de Castro Belli: Fijate que mi mama tuvo que salir de Nicaragua de un día para otro porque un tribunal militar de la Guardia la condenó a cárcel. Entonces primero se fue a México, estuvo en México unos años creo y después se vino a Costa Rica creo que en el 74.

Narrador: Camilo De Castro Belli es el tercer hijo de Gioconda. Nació en Costa Rica durante el exilio de su madre, en 1978. Gioconda estuvo fuera de Nicaragua entre 1975 y 1979, por razones políticas.

En 1970, con 22 años, se había unido al Frente Sandinista de Liberación Nacional. Transportó armas y distribuyó cartas y documentos para divulgar la lucha fuera de Nicaragua. La impulsaron la denuncia de injusticias, las ganas de democracia, de terminar la dictadura. Allí coincidió con el escritor Sergio Ramírez y con el profesor y político Carlos Fonseca. También compartió lucha con la poeta y actual vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, y con su pareja, el actual presidente y dictador, Daniel Ortega.

Los asesinatos contra el grupo revolucionario orillaron a Gioconda a irse de Nicaragua.

Treinta años después, en 2000, Gioconda escribiría El país bajo mi piel. Ahí, en sus  “memorias de guerra y amor”, como ella describe a su libro, detallaría su militancia política, su alma insurrecta, sus huidas del país y sus aventuras de amor y familia.

Gioconda Belli: ‘El país bajo mi piel’ sí es una memoria de mis años… esa es una ventana sobre mi vida, pues, porque las memorias no son necesariamente una autobiografía cuando nacés hasta el momento que la escribís. Es solamente sobre mi participación en la revolución sandinista y mi posterior rompimiento.

Narrador: En 1979, Gioconda regresa a Nicaragua. Somoza ha sido derrocado y ella vuelve con la revolución sandinista. Con la instauración de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional pasó a ocupar cargos como representante del Consejo de Partidos Políticos y como vocera del sandinismo. Quince años después se separaría de la organización por desacuerdos con Daniel Ortega.

En sus treintas, no deja de escribir. Y Camilo, que entonces era un niño, observaba fascinado la relación de su mamá con la literatura. 

Camilo de Castro Belli: Ella siempre vivía en su mundo pues… Íbamos a hacer snorkel, íbamos a bañarnos en la playa y eso… y mi mamá siempre estaba en la playa con sus libros, leyendo. Y después escribiendo.

Narrador: Gioconda venía de la poesía, de esos versos que rompieron paradigmas, que hablaban de la revolución, de la política, del exilio. Pero entonces, se le cruzó la prosa.

Camilo de Castro Belli: Y eso sí recuerdo muy bien… cuando comenzó a escribir su primera novela en una computadora de IBM que a mí me gustaba mucho porque yo jugaba ajedrez en esa computadora. Y nada, pues ella pasaba horas escribiendo.

Narrador: En esa computadora su mamá escribiría la obra que la impulsaría más allá de Nicaragua y Centroamérica. Más allá de lo que su poesía había llegado hasta entonces. La obra que terminó de construir a la Gioconda que conocemos hoy. Esta novela es una novela, pero también se convirtió en un manifiesto feminista.

***

Narrador: 1988, Nicaragua. Gioconda ya volvió. Tiene 39 años y enfrenta otra crisis política. El embajador de Estados Unidos se ha ido del país tras denunciar que el Gobierno de Daniel Ortega ha exigido ayuda militar. La Corte Interamericana de Derechos Humanos señala abusos contra medios de comunicación y represión a manifestantes que exigen la salida de Ortega .

Gioconda Belli: “La mujer habitada” es mi propia experiencia de esa noción del costo de la Colonia y todo lo que nos costó. Yo no tengo una visión romántica de ese período, sino una visión más bien de haber sido victimizados, de haber sido dominados. Bueno, y la lucha en Nicaragua, pues eso me inspiró después… 

Narrador: En La mujer habitada habla de las guerras históricas y de los poderes estatales. Plantea que el acoso callejero debería ser ilegal y que se debería aprobar la igualdad salarial, sin importar el género. Repito: 1988, Nicaragua.

Gioconda también nos presenta a Faguas. Un país inventado, su propio Macondo, en el que coinciden las mujeres protagonistas de sus novelas. Aquí conocemos a Lavinia, una mujer que se enfrenta a imposiciones de género, persigue su independencia y forma parte del movimiento revolucionario. Un personaje que hace alusión a su autora.

Claudia Piñeiro: En Argentina lo primero que circuló de una manera masiva como en tantos lugares fue ‘La Mujer Habitada’. Yo creo que lo que se decía básicamente es: “Tenés que leer esto”. Esa cosa entre mujeres de “tenés que leer esto porque te va a volar la cabeza”. O sea, eso era el comentario en ese momento. Y creo que por eso todavía hoy, es un libro longseller, se sigue vendiendo.

Narrador: La escritora argentina Claudia Piñeiro tenía 28 años cuando un ejemplar de La mujer habitada llegó a sus manos. Piñeiro recuerda que el Gobierno de Estados Unidos entraba en conflicto con Nicaragua y el entonces presidente de Argentina, Raúl Alfonsín, salía a defender a los revolucionarios que buscaban cambios radicales. 

Las historias de Faguas llegaron a un país que empezaba a discutir sobre derechos humanos y que había vivido sus propias dictaduras militares. La novela de Gioconda daba luces a las mujeres que simpatizaban con el feminismo en esas últimas décadas del siglo veinte. 

Para Claudia, Gioconda representaba un parteaguas en la literatura. Inició un camino para muchas otras escritoras, al colocar a las mujeres en el centro de una novela. Mujeres que luchan por romper con esquemas de género impuestos, roles establecidos por sus familias, por su educación y por las clases sociales a las que pertenecen.

Claudia Piñeiro: Me parece que ‘La mujer habitada’ tiene como… como una anticipación a esa mujer que somos hoy. En un sentido de salir a la lucha y luchar por cuestiones que nos competen a todos con una mirada muy feminista.

Narrador: La mujer habitada fue solo el inicio, la revolución. Después vendrían otras novelas.  En El infinito en la palma de la mano, que publicaría 20 años después, en 2008, reinventa el rol de Eva en el origen de la humanidad. Y en El país de las mujeres, que lanzaría en 2010, con 62 años, construye una “utopía feminista”, como ella misma la describe, en la que una nación llega a ser gobernada exclusivamente por mujeres.

Gioconda Belli: No invento lo que pasa en la vida de las mujeres, sino que trato de hacerlo presente y ver en cómo afecta a la psiquis femenina y cómo afecta la vida de una mujer este tipo de relación con la sociedad. Su lugar en la sociedad, su cuerpo en la sociedad, su inteligencia en la sociedad, eso a mí me parece que es muy importante, porque es devolverle a la mujer una identidad que no es de ella totalmente…

Francisco Alejandro Méndez: Ella, en términos de narrativa, digamos que le dio un giro de 180 grados a los tradicionales personajes, ya sea escritos por hombres o por mujeres como por ejemplo Lavinia, que es un personaje central en ‘La Mujer Habitada’, que es arquitecta, como lo dice en el texto verdad… es soltera y de alguna u otra manera hace su vida en solitario. No es una mujer que depende de casarse, de tener hijos, sino que se vale por sí misma, tiene mucha independencia. Ese tipo de personajes que no encontrás antes en la literatura centroamericana.

Narrador: Francisco Alejandro Méndez, escritor guatemalteco, Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias”, define así la influencia de Gioconda en la literatura.

Francisco Alejandro Méndez: Yo pienso que en Centroamérica ella sí ha tenido una buena recepción. Su obra creo que sí ha calado, digamos, con los personajes que ha hecho con su posición del feminismo y con una nueva forma de enfocar personajes… Se estudian mucho estas novelas en las universidades. Estudios culturales, se estudia mucho la novela testimonial, se estudia también como literatura de mujer, se estudia en feminismo… 

Narrador: Aun así, para Francisco Méndez , la literatura de Gioconda Belli no se ha valorado lo suficiente. Dice que si ella no fuera centroamericana, habría tenido más impacto a nivel mundial. Que si Gioconda Belli hubiera nacido en Chile, en Argentina o en Cuba…

Francisco Alejandro Méndez: ¡Ah! Tal vez ya le hubieran dado el Nobel…  Si yo creo que si ella hubiera sido de otra nacionalidad, seguramente tendría mucha más cancha, como la cancha que tiene Isabel Allende.

Narrador: Hoy, en enero de 2022, Gioconda está nuevamente en el exilio. Vive en el noroeste de Estados Unidos, en Portland, con su pareja, el periodista y ebanista estadounidense Charles Castaldi (Carlos), en casa de su hija Melissa, en un sitio rodeado por árboles.

Desde allá, Gioconda sigue sumergida en la lectura y la escritura. Cuando hablamos, era jurado en un certamen de poesía. Decía que disfrutaba leer a poetas con diferentes miradas, de diferentes generaciones. A distancia, atiende a medios de diferentes países, que la entrevistan para conocer su versión de la situación política de Nicaragua.

Gioconda Belli: Ya sé lo que es el exilio, es muy duro, porque realmente uno añora su país. Yo estaba en Costa Rica en el exilio. Ahora no sé dónde voy a estar en el exilio, porque realmente todavía no tengo ninguna idea… Ahora son otros cien pesos, como decimos en Nicaragua. Ahora es diferente, ya estoy mucho mayor. Yo ya tenía mi casa toda equipada. Mis libros, mi biblioteca… O sea, es bien duro. Hasta mis perros me hacen mucha falta… El exilio es un largo peregrinar, una cosa que siempre estás con un pie en un lado y un pie a donde estás.

Narrador: Camilo vive de nuevo en Costa Rica, también exiliado por la persecución en Nicaragua, de donde han vuelto a salir cientos de personas, entre ellos y ellas, periodistas, escritores, intelectuales, artistas. No se termina de creer que su madre no pueda vivir en su país.

Camilo de Castro Belli: Y siga dispuesta a continuar denunciando las injusticias y que siga alzando su voz con la misma fuerza que siempre lo ha hecho. En medio de todas las dificultades, en medio de de esta situación tan difícil y dolorosa ella tiene una gran fortaleza que le nace de adentro. Nunca pierde la capacidad de maravillarse por las cosas, pues, creo que esa es la razón por la que escribe y por la que nunca pierde la curiosidad.

Narrador:  A inicios de marzo de 2020, cuando ella aún estaba en Nicaragua, y días antes de que se declarara la pandemia de COVID-19, el sacerdote y poeta Ernesto Cardenal murió. El 3 de marzo se realizó un homenaje en la Catedral Metropolitana de Managua.

Antes de iniciar, decenas de personas vestidas de rojo y negro, simpatizantes del sandinismo de Ortega, irrumpieron el templo católico con consignas y gritos. Llamaban traidor a Cardenal, quien había sido un constante crítico del Gobierno. También gritaron, acosaron e insultaron a periodistas y a críticos del Gobierno. Entre ellos, Gioconda.

Periodista: Previo a la misa que se oficiaría en la Catedral Metropolitana de Managua, simpatizantes sandinistas estaban en el templo gritando consignas al otro grupo donde se encontraban miembros de la Unidad Nacional Azul y Blanco, embajadores, escritores, para darle el último adiós al poeta y sacerdote Ernesto Cardenal.

Narrador: Esta es Gioconda, en el velorio. Un día antes de los altercados habló sobre Ernesto Cardenal.

Gioconda Belli: Un hombre que vivió pensando y creyendo en el amor, expresado de muchísimas formas. El amor a la patria, el amor a la palabra, el amor al ser humano… y bueno, ya en sus últimos tiempos el amor al universo, lo que él creía.

Narrador: Hoy, en medios de comunicación y en sus redes sociales, es común leer la indignación de Gioconda, su efervescencia, esa rabia que llena su literatura.

“Me fui con las palabras bajo el brazo. Ellas son mi delito, mi pecado”, escribió Gioconda en un poema publicado en octubre de 2021, en el medio digital Confidencial de Nicaragua, también perseguido por Ortega.

Gioconda Belli: Creo que Nicaragua ha sido… yo digo en un poema que es mi hombre con nombre de mujer. Es el amor de mi vida. Entonces Nicaragua me duele muchísimo todo lo que pasa. No me puedo quedar callada, me es sumamente difícil y mi vida de escritora está muy vinculada al paisaje nicaragüense, a la gente nicaragüense, a los volcanes nicaragüenses. Entonces hay como una relación muy profunda entre mi ser, no solo mi alma, sino mi cuerpo físico con Nicaragua porque me encanta como huele, me encanta el olor de la lluvia. Me encantan los atardeceres de Nicaragua. Estoy bien triste porque quién sabe hasta cuándo voy a poder regresar a Nicaragua en este momento.

Narrador: Y en este contexto cruel, en el exilio, con la pandemia; la lectura y la escritura son aún su refugio. El mismo refugio de aquella niña de nueve años, que tuvo que pasar dos meses en cama.

Gioconda Belli: Yo cuando escribo me voy del mundo, porque es como que estoy viendo una película, yo veo lo que está pasando… Leer es como vivir varias vidas. Es la posibilidad de experimentar sin pagar el precio de todas las emociones humanas. Además, es un ejercicio para la imaginación. Ahora todo nos viene hecho, o sea, si vemos televisión está hecho, si vemos todos los juegos, los iPad, todo eso… Mientras que la lectura es la letra y vos tenés que hacer el escenario con tu imaginación y eso tiene un valor inconmensurable para la vida del cerebro, para la agilidad mental, por salud hay que leer ya si no quieren leer por otra razón.

[FINAL]

Narrador: El guion y las entrevistas de este episodio los hice yo, Angel Mazariegos Rivas. La edición es de Carmen Quintela. La producción y el montaje sonoro de Isaac Hernández con el apoyo de Jose Manuel Lemus. Música adicional de Lucas Zapiola.

El diseño gráfico y la portada son de Maritza Ponciano. Jenny Marroquín es la gestora de comunidad de este especial y Magui Medina la coordinadora institucional. La voz institucional de Radio Ocote Podcast es de Lucía Reinoso Flores. Julio Serrano Echeverría es el coordinador creativo. Alejandra Gutiérrez Valdizán es la directora general y editorial de Ocote.

Angel Mazariegos Rivas

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