Conocí a Austin TV en 2002. La historia es que Gaby, mi amiga más cercana y antigua, con quien desarrollamos mucho de nuestro sentido y gusto musical en la adolescencia, …
Conocí a Austin TV en 2002. La historia es que Gaby, mi amiga más cercana y antigua, con quien desarrollamos mucho de nuestro sentido y gusto musical en la adolescencia, llevaba unos cuantos meses viviendo en la Ciudad de México y tuvo la fortuna de ir a un concierto de la banda cuando esta todavía era parte de la escena indie emergente.
Cuando regresó a Guatemala trajo el EP Austin Tv por Austin y, como era costumbre, lo compartió conmigo. Aquellas guitarras cargadas de nostalgia, las distorsiones inesperadas y los samplers con diálogos de películas antiguas nos engancharon. Con Gaby escuchamos este disco como si no hubiera mañana y descubrimos que el rock instrumental podía tener profundidad y sentimiento, era música con alma.
Austin TV se convirtió en una de mis bandas favoritas, no solo por la música, sino por el mito alrededor de tocar siempre con máscaras que en sí mismas daban otros mensajes que conectaban perfecto con los sentimientos que transmitían las canciones. Tomé como propio su mantra de «tu cara no importa, importas tú» en una genuina búsqueda de ser auténtico más allá de la apariencia.
Cuando tuve la oportunidad de trabajar en El Circo del Rock, estoy casi seguro que fuimos los primeros en tocar a Austin TV en radio en Guatemala. Pero claro, para aquel momento (2008) ya la banda había publicado su segundo disco Fontana Bella, producido por Emmanuel del Real de Café Tacvba. Y también ya había tocado en festivales tan importantes como Coachella. Es decir, ya no eran una banda novel, sino el rostro (¿la máscara?) del movimiento del nuevo rock y alternativo mexicano.
Las vueltas de la vida y lo pequeño de nuestro país y aún más pequeño de nuestra escena de música alternativa, me permitieron estar involucrado en el primer concierto de la banda en en el país en 2011 y me está permitiendo también ser parte del equipo que está organizando el de este 2026.
A la vez, también me llevó a «ponerme el sombrero» de periodista y entrevistar a la tecladista Chio San y al bajista Rata para Agencia Ocote y conversar con ellos sobre su carrera, su nuevo disco y el tour que los traerá a Guatemala este 19 de octubre.
Llevan más de 20 años de existir como banda y con todo y el hiato o descanso que se tomaron, tengo la percepción que no han perdido ni un gramo de relevancia entre el público ¿Qué creen que sea eso que la gente percibe en Austin TV que ha hecho que los fans de siempre se mantengan cerca y a la vez les ha permitido llegar a nuevos públicos?
Rata: Creo que regresar con nueva música después del tiempo en que no estuvimos y no solo hacerlo por la nostalgia y la melancolía fue importante. El mito que se generó en el tiempo que estuvimos detenidos ayudó a que nuestra música nueva fuera bien recibida. Creo también que es porque la música no tiene letra y porque es rock que va avanzando. Se está haciendo algo atemporal con Austin: Lo puedes escuchar como lo hacías en el 2004 o ahora en el 2026.
Chio San: Y a nosotros nos gusta pensar que Austin es más allá de nosotros cinco, Sentimos que la gente lo ha hecho suyo y lo ha abrazado súper bonito y como las canciones no tienen letra, las personas las pueden convertir en lo que quieran.
Entonces, puedes escuchar una canción de hace 20 años como «Satélite» y a lo mejor ya va a tener un significado completamente diferente al de la primera vez que la escuchaste. Creo también que la gente siempre se identificó con nosotros porque vieron el esfuerzo y el corazón que le hemos puesto a este proyecto. Y que, como ellos, nosotros queremos ver a Austin siempre evolucionando y siempre creciendo y no queremos quedarnos ahí estancados con las canciones que teníamos antes, sino al contrario, queremos seguir trabajando en este ente para que siga dándonos a todos muchas satisfacciones.
Cuando se tomaron el descanso era un momento muy diferente, no solo en cuanto a la forma de distribuir la música, sino en la cultura digital de consumo de contenido, la atención fragmentada, la IA, etc… ¿Qué han aprendido a tres años de haber retomado el camino?
Chio San: Nos ha tocado pasar por todo. Antes íbamos al Chopo (un mercado sabatino cultural y de música en la Ciudad de México) a enseñarle a la gente nuestra música con un discman. O sea, ese era como nuestro Spotify. Era ir y decirle a la gente: «Mira, tenemos una banda y tocamos esto». Y entonces ya se ponían el audífono y lo escuchaban.
Eso es muy diferente a solo poder subir tu canción y que te puedan escuchar en todo el mundo. ¡Eso es increíble! Siento que en Austin siempre nos hemos adaptado a lo que hay. En ningún momento nos ha afectado nada de lo que dices. Regresamos en una etapa completamente diferente y pues se trata de intentar sacar provecho de eso, como ahora que puedes escuchar nuestra sesión de KEXP en todos lados.
(Al momento de escribir estas líneas, la segunda sesión de Austin TV en KEXP (la primera fue grabada en 2023) ya acumula más de 301 mil vistas y ha generado un intenso debate en redes sociales pues algunas personas han acusado a la banda mexicana de imitar la idea de tocar con disfraces que atribuyen a Angine de Poitrine, sin embargo, una enorme comunidad de seguidores de toda América Latina han salido a defender a Austin que, de hecho, tiene muchos más años tocando que los canadienses)
Me gustaría hablar sobre el nuevo álbum; «Ma». Lo he escuchado mucho y tengo la percepción de que te lleva por diferentes «humores» o sensaciones que son como etapas a medida que el disco avanza. Sé que el material tiene mucha inspiración en el duelo y en el vacío pero ¿cómo fue el proceso para estructurar el disco para que tuviera este sentido? ¿Fue algo deliberado o pasó de casualidad?
Rata: Sí, fue un proceso peculiar porque fuimos escuchando las canciones y nos íbamos imaginando cómo podían ir quedando juntas. Hicimos una playlist e íbamos votando. Cuando hicimos las canciones no pensamos «vamos a hacerlo así para contar esto», sino más bien buscamos que nos sonaran chido juntas y cuando ya lo tuvimos pensamos: «Ok, esto jala así y esta narrativa es la que nos hace sentido».
(Mientras la banda componía este material, las madres de dos de sus integrantes fallecieron y el duelo y el vacío se convirtieron en los temas principales del álbum, pero también conectado con el término japonés «Ma», que significa una pausa consciente que permite apreciar otras cosas. El disco toma su nombre de este término que también es el diminutivo de cómo se llama a las madres en México: «ma»)
Rata: De hecho cuando presentamos el álbum a los medios en la Ciudad de México me acuerdo que Xnayer (el baterista de la banda) de repente nos dijo así de: «Oh, se dieron cuenta que al principio el disco está como súper tenso y caótico y después se vuelve súper tranquilo». Ni siquiera cuando lo hicimos y lo sacamos nos habíamos dado cuenta, entonces fue también un descubrimiento para nosotros.
Chio San: Siento que el «Ma» es toda una experiencia que la puedes escuchar de principio a fin y justo te va a relatar una historia que puede ser un día desde que te despiertas a hasta que anochece; o puede ser la historia de una vida; o solo un instante en tu día. Creo que te hace sentir muchas cosas diferentes y ni siquiera es que lo hayamos hecho con esa intención, sino que al final es simplemente lo que nosotros como personas vivimos y expresamos a través de la música.
Escuché en la entrevista de su nueva sesión de KEXP que cuando estaban componiendo se hicieron de un pequeño ritual que era ir a tomar un café antes de meterse al cuarto de ensayo a tocar ¿Cómo estas dinámicas entre ustedes influyen en la música que hacen?
Rata: Pues también es algo que pasó sin querer. Al principio llegábamos por el café y se nos hacía tarde para el ensayo, entonces empezamos a llegar antes para poder compartir el café. Se fue haciendo así hasta que ya empezó a ser un ritual en donde nos dimos cuenta que si no lo hacíamos era como raro. Y, de hecho, ahora antes de tocar, tratamos de ir por un pancito, un té o un café.
Chio San: Unos chilaquiles. (Risas)
Rata: Se nos hizo muy chido porque también nos dimos cuenta después que eso nos ayudaba a poner los pies en el piso antes de llegar y meterte a las canciones. Porque muchas veces llegas con el tráfico o a lo mejor te pasó que alguien te vio raro o te aventaron el coche cruzando la calle y llegas como muy alterado, y creo que al llegar al café podíamos platicar y sacarlo todo para llegar al ensayo más tranquilos. Igual en Guate seguramente te vamos a decir que vayamos por un café antes de tocar.
En Guatemala hay buen café…
Chio San: Vayan pensando en opciones. (risas)
Hablando sobre las dinámicas de la banda, también sé que vienen de una larga gira por Europa y EEUU y están a punto de empezar otra por México y claro, Guatemala ¿Cuál es la clave para mantener sanas las relaciones en la banda y mantener la máquina tocando a pulso con jornadas tan extenuantes?
Rata: Yo creo que lo más, después de cinco o seis días, ya todo se ajusta. Ya sabes cómo acomodarte un poco mejor en la camioneta o ya más bien te resignas así de que «bueno, así va a ser ya ni modo». (risas)
Pero sí, vas encontrando tu huequito como en tu cama y te vas acostumbrando, de pronto es como de «otra vez me tengo que despertar temprano» pero hay que hacerlo porque si no, no llegamos. También ha sido un gran aprendizaje darte cuenta que las emociones te van moviendo de un lado a otro y que no es personal. Puedes tener un día donde no estés tan de buenas y luego otro en donde estás súper bien. También es ser como más pacientes entre nosotros.
Desde junio, Austin TV tuvo más de 25 fechas en Europa, 18 en Estados Unidos y durante octubre y noviembre tendrán más de 30 fechas incluyendo Guatemala y varias ciudades del sur de México.
Rata: Cada quien tiene sus dinámicas, pero al final yo creo que la hora y media que tienes de concierto en un lugar lo justifica todo. No sé cómo explicarlo, sentir eso es súper bonito y súper bello y creo que eso es lo que hace que al siguiente día, aunque sabes que va a estar complicado el camino, lo hagas con gusto.
Chio San: Pero está chido. A mí me gusta mucho, es muy divertido y lo padre es que nos llevamos bien. Todos vamos escuchando música en la camioneta y hablando chismes, tonterías y cosas más interesantes. Toda una aventura.
Rata: ¡Lo que sí es que vamos a comer brutal! Te aseguro que en todas las ciudades seguro va a haber algo increíble.
Chio San: ¡Ya estoy preparándome! (risas)
¿Qué puede esperar la gente del concierto en Guatemala?
Chio San: ¡Lo mejor! Venimos en un momento súper bonito. Lo estamos disfrutando mucho. Muchas veces estás más concentrado en no equivocarte o en tocar bien y de repente no disfrutas tanto el show, pero justo siento que venimos de tocar tanto que ahora lo podemos disfrutar más. Va a estar súper bonito poder tocar muchas canciones del «Ma», pero también de los otros álbumes y llevamos mucha mercancía nueva. Llevamos por primera vez el «Ma» en vinil. Y ya saben, siempre nos gusta estar en contacto con la gente y platicar y hablar de lo que quieran. Siempre estamos ahí al final del show es como una parte bonita también de ritual después de tocar.




