En memoria de Eldin y Milton. El odio es un crimen

Las personas LGBTQIA+ en Guatemala deben enfrentar retos diferentes a personas cisheterosexuales: desde el sistema estatal, cultural, social y hasta legal. El crimen de odio contra Eldin Choc y Milton Santamaría lo evidencia.

¿El amor siempre gana? Aquel 18 de abril de 2024, Milton Santamaría llegó con una maleta donde llevaba dinero para comprar un terreno en San Andrés Itzapa, Chimaltenango, lugar de …

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Diseño Sofía Cabrera

¿El amor siempre gana?

Aquel 18 de abril de 2024, Milton Santamaría llegó con una maleta donde llevaba dinero para comprar un terreno en San Andrés Itzapa, Chimaltenango, lugar de residencia de Eldin Choc, su novio. 

No solo quería hacerse de una propiedad, era el plan de establecer una vida juntos en aquel lugar, un parteaguas en la trayectoria de cualquier persona.

Para las personas LGBTQIA+ en Guatemala, nuestros planes de vida deben sortear retos diferentes a los de las personas cisheterosexuales. Porque además de las otras condicionantes que nos afectan, debemos enfrentarnos al sistema estatal, cultural, social y hasta legal; por algo tan sencillo como el reconocimiento de nuestra pareja, nuestro compañero, compañera o compañere de vida. 

Eldin y Milton lo sabían, lo habían enfrentado con sus respectivas familias y en sus propios contextos, pero nunca pensaron que sería el mismo sistema quien acabaría con todo ese sueño.

Horas después de llegar con aquella maleta, Milton estaba muerto en la subestación policial del lugar, asesinado a sangre fría por los mismos agentes que deberían proteger a todas las personas, independientemente de su género u orientación sexual. 

El cuerpo de Eldin, se encontró poco después, con señales de tortura que le habrían dejado las mismas personas que mataron a Milton, su novio.

Eldin era un hombre gay Q’eqchi’. Milton era un hombre gay salvadoreño-canadiense. Juntos eran una pareja, una familia, que compartía amor, planes de vida y, seguramente, sueños e ilusiones.

Ahora que el juicio por sus asesinatos terminó, y que sus ejecutores fueron encontrados culpables; como comunidad LGBTIQA+ en duelo y rechazo a este crimen, no nos queda más que asegurar que su muerte no sea en vano. 

Y exigir que la justicia se aplique de forma expedita, sus familias resarcidas por la irreparable pérdida, hacer las reformas necesarias para tipificar estos casos y que los crímenes de odio no se repitan.

El amor que sentían Eldin y Milton el uno por el otro, será nuestro combustible.

El amor que sentimos por quienes somos y la libertad de serlo, será nuestro camino.

El amor no siempre gana, pero es invencible.


Texto: Juan Pablo Hernández, miembro de la junta directiva de Visibles.

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