Guardianas del bienestar ajeno …a costa del nuestro

El mandato de cuidar a otros antes que a nosotras mismas atraviesa generaciones y se disfraza de amor y sacrificio. Pero cuidar sin límites enferma y nos pone en riesgo. Frente a ese mandato, el autocuidado emerge no como lujo, sino como derecho humano y herramienta política para sostener la vida en dignidad.