La casa de las historias calladas

Era un anhelo de años. De hace más de 10 años. Una residencia, una casa, un hogar, para los que parece que nunca existieron, para quienes están detrás de unas historias calladas, de las que no se habla. De unas cifras que no se analizan. Algunos de los niños y los adolescentes, hombres, que han sobrevivido a la violencia sexual, a la trata de personas, ya tienen un hogar. Una casa en la que curar, en la que crecer, en la que verse, conocerse y en la que romper los silencios.